En noviembre de 2025, el intendente de Canelones, Francisco Legnani, se anotó una importante victoria política al conseguir aprobar, con amplia mayoría, un fideicomiso por casi US$ 100 millones para instalar saneamiento en Atlántida, realizar obras viales en los 31 municipios restantes, y comprar maquinaria vial para el departamento.
La aprobación, que recibió 28 votos a favor y 3 en contra, fue el resultado de una negociación del nuevo intendente que alcanzó a algunos de los líderes de la oposición como Alfonso Lereté y Walter Cervini.
Ambos excandidatos de la Coalición Republicana se involucraron en las conversaciones e incluso destacaron públicamente la forma en que se desarrollaron, aunque en la interna de Vamos Uruguay –el sector de Cervini en del Partido Colorado– la votación trajo la salida de un histórico dirigente local.
Según confirmó El Observador con fuentes coloradas, Tabaré Hackenbruch decidió alejarse del grupo al discrepar con la decisión de votar el fideicomiso en la Junta. El exsubsecretario de Vivienda en el gobierno de Luis Lacalle Pou –e hijo del último intendente colorado del departamento– transmitió a la interna que estaba en contra de la votación de un nuevo endeudamiento, una posición que no fue compartida por Cervini.
Además, según dijeron allegados a Hackenbruch, también le molestó la forma de negociación de Cervini con el intendente Legnani ya que no participó y el ahora diputado transmitió al sector una posición definitiva.
Ambos dirigentes lideran grupos que hasta el retorno de Pedro Bordaberry a la política estaban separados en el Partido Colorado. Cervini es el referente de la facción de Ciudadanos (que hasta su fallecimiento encabezaba Adrián Peña) y Hackenbruch de Batllistas.
En 2024, con la vuelta del hoy senador, todos los grupos que lo apoyaron confluyeron en una lista única –la 10– de Vamos Uruguay, una estrategia de ingeniería electoral que les permitió obtener dos de las tres bancas que los colorados ganaron en Canelones. La otra fue para la lista 25 de Andrés Ojeda (con Matías Duque al frente).
Hackenbruch no quiso postularse porque consideró que era momento de dar paso a las nuevas generaciones y dejó en su lugar a Paula de Armas, una joven dirigente canaria que actualmente ocupa la banca.
Aunque transmitió cierta incomodidad por la situación de discrepancia interna, De Armas sí estuvo en la conferencia en que se anunció el apoyo de los dos ediles de Vamos Uruguay en la Junta de Canelones al fideicomiso.
Ese día, Cervini aseguró que votaban a favor luego de un “largo trabajo” en el que habían logrado que la Intendencia incorporara una “auditoría externa” con llamado a licitación para controlar la ejecución de los recursos del fideicomiso. “Entendemos que lo principal es llegar con las obras para cada canario y que la mejor forma de garantizar la transparencia es de esta manera. Hay que hacer las obras a los canarios que las precisan y mantener coherencia con lo que dijimos en campaña. Estamos afín de que esas obras lleguen”, dijo.
El fideicomiso
El proyecto de fideicomiso propone un plazo de 20 años para pagar lo que se adeude con un período de gracia de dos años, y una tasa de interés máxima de 7% anual en unidades indexadas.
El fideicomiso está enmarcado en los lineamientos del Plan Estratégico Canario y del Presupuesto Quinquenal 2026-2030. El saneamiento y la realización de calles en Atlántida tendrán una inversión estimada de US$ 54 millones; las obras viales US$ 34 millones, y la adquisición de maquinaria vial para todo el departamento US$ 10 millones.
La intendencia financiará “la ejecución de una nueva etapa de redes de saneamiento en las zonas del microcentro y del casco fundacional de Atlántida”, lo que incluye “las obras complementarias de pavimentación, drenaje pluvial y reconstrucción de veredas en las áreas intervenidas”.
Las obras abarcan aproximadamente 80 hectáreas del balneario y comprenderán “la red de saneamiento y el tendido de agua potable en doble trazado por vereda, así como la ejecución de las obras de superficie”.
Pablo Ferreri, presidente de OSE, sostuvo en la Junta que Canelones está incluso por debajo del nivel de saneamiento que hay en el interior del país, dado que no supera el 35%.
"OSE hoy no cuenta con los recursos necesarios para poder hacer estas obras, que son su cometido. Esto sucede porque tiene un conjunto de obras que ya está desarrollando, muchas de ellas aquí, en Canelones. Así que poder llegar a este acuerdo con la Intendencia de Canelones nos parece una muy buena modalidad para avanzar más rápido de lo que las posibilidades de OSE permiten", defendió Ferreri.
El jerarca explicó que el primer plano de saneamiento en Atlántida se remonta a 1948. "Hoy tenemos en la red colectora materiales que están en desuso, parcialmente destruidos por desmoronamiento (...). El 30% de la red existente, que es de unos 8500 metros, está hecha con diámetros menores a lo aconsejado —entre 110 y 160 milímetros, cuando lo aconsejado son 200 milímetros—. La profundidad de una parte muy importante de las redes de saneamiento es inferior a un metro", justificó el presidente de OSE, y añadió que el actual sistema también genera dificultades con vertidos de efluentes en la zona de Piedra Lisa.
Ferreri proyectó que de los 8.500 metros actuales de red pasarán a tener 16.900 metros con tuberías de 200 milímetros de diámetro. "Esa duplicación va a implicar ampliar la zona, pero también sustituir todo lo que está viejo y obsoleto actualmente", defendió el jerarca.
En cuanto a los trabajos viales que se realizarán, las inversiones están orientadas a “consolidar barrios, mejorar conectoras urbanas y reforzar los sistemas de drenaje pluvial, adecuando las soluciones constructivas a las características de cada territorio”. “La distribución de los recursos combina una asignación fija por municipio con componentes variables basados en la población y en la extensión de pavimentos en tosca, garantizando equidad y proporcionalidad en el reparto”.
Por último, la adquisición y renovación de maquinaria vial estará destinada a “fortalecer las capacidades operativas del gobierno departamental para el mantenimiento de la infraestructura urbana y rural”.
“La inversión permitirá modernizar la flota de equipos, mejorar la eficiencia de las tareas de mantenimiento, reducir los tiempos de respuesta ante emergencias y asegurar la continuidad de los servicios en condiciones adecuadas. Se incorporarán camiones, motoniveladoras, retroexcavadoras, palas cargadoras, compactadores y otros equipos complementarios, distribuidos entre las unidades ejecutoras regionales según criterios de necesidad y uso operativo”.