1 de abril 2024 - 17:53hs

En un giro histórico que marca un hito tras 22 años de tradición, los productores yerbateros dieron inicio a la temporada de cosecha gruesa sin contar con un precio sostén para la hoja verde y la canchada (yerba seca, sin moler). Este acontecimiento fue desencadenado por la reforma de hecho del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el cual quedó debilitado a raíz del decreto de necesidad y urgencia que desreguló ciertos aspectos de la economía.

Aunque la desregulación no debería tener un impacto inmediato en los precios minoristas, se tomaron precauciones. El valor del paquete a la salida del molino ya fue ajustado tras la fuerte devaluación de diciembre pasado. Además, no se registró un aumento significativo en lo que se paga por la hoja verde, manteniéndose en torno a los 370 pesos por kilo entregado en el secadero.

Según un referente del sector yerbatero, dada la cotización actual de la yerba en el mercado, los industriales podrían fácilmente cumplir con la demanda de los productores de 500 pesos por kilo sin necesidad de modificar el precio del producto final.

La ministra de Industria, Trabajo y Comercio de Corrientes, Mariel Gabur, busco calmar las preocupaciones expresadas en algunos sectores. En una entrevista en Radio Dos, afirmó que no cree que los precios vayan a dispararse, enfatizando en la estabilidad que se observó en el mercado yerbatero en los últimos tiempos.

Gabur, quien también forma parte del directorio del INYM, desestimó la importancia de los precios fijados por el Instituto, argumentando que estos representan únicamente un mínimo garantizado y que los industriales tienen la libertad de pagar por encima de este valor. 

Un cooperativista compartió su perspectiva, señalando que los industriales tienen margen para absorber un incremento en el precio de la materia prima sin comprometer su rentabilidad. 

El contexto de incertidumbre se remonta a diciembre pasado, cuando el presidente Javier Milei firmó el decreto 70/2023, eliminando la facultad del INYM para fijar valores de referencia. Esta medida dejó vulnerable a más de 10,000 pequeños productores de Misiones. A pesar de intentos legales por detener esta acción, la economía ya había sufrido un revés similar a finales de los años 90.

El descontento de los productores se manifestó en aquella oportunidad en forma de un tractorazo en la capital provincial, por el cual exigieron la creación del Instituto. Tras más de un mes de protestas, el Congreso finalmente aprobó la ley de creación del INYM.

La fijación de precios basada en una grilla de costos de producción ha sido fundamental para la recuperación del sector y el incremento de la superficie cultivada. Actualmente, más de 210,000 hectáreas se dedican al cultivo de yerba mate en Misiones y Corrientes, aunque algunos expertos advierten sobre la posibilidad de una sobreproducción en el futuro cercano.

En el contexto actual, tras el fracaso de la sesión de precios el mes pasado, los representantes de los productores insisten en la necesidad de llevar el caso a la Secretaría de Agricultura para que se emita un dictamen, aunque otros señalan que la sesión no pudo celebrarse debido a la ausencia de los directores representantes de la industria y de Corrientes.

El secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación aclaró que el decreto solo entrará en vigor con la publicación de su reglamentación, mientras tanto el INYM mantiene su autoridad para fijar precios, una situación que genera discrepancias con los industriales y Corrientes.

 

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Instituto Nacional de Yerba Mate

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