Del prejuicio al boom: cómo las marcas de autos chinos cuadruplicaron ventas y ganaron credibilidad en Argentina
Un decreto clave, mejor percepción y ventas que pasaron de 3.000 a 12.000 unidades: 2025 fue el año del primer gran salto de las marcas chinas.
9 de enero 2026 - 17:45hs
El año 2025 quedó marcado como un punto de inflexión para el mercado automotor argentino. Las 23 marcas chinas que operan en el país vendieron más de 12.000 unidades, una cifra que representa casi cuatro veces lo registrado en 2024 y que consolidó un cambio que venía gestándose de manera gradual: la combinación entre un nuevo marco regulatorio, una oferta tecnológica competitiva y un público que abandonó prejuicios históricos generó las condiciones para el primer gran salto de estas firmas en el mercado local. Aunque su participación todavía es del 2,2% del mercado total, el ritmo de expansión indica que ese porcentaje podría multiplicarse en los próximos años. Lo que comenzó como una presencia marginal —en 2015 Chery explicaba prácticamente la totalidad del segmento con apenas 4.872 unidades— se convirtió en 2025 en un fenómeno de diversificación acelerada, con decenas de modelos compitiendo en los segmentos de mayor volumen.
BAIC lideró el crecimiento entre las marcas chinas, pasando de 776 unidades en 2024 a más de 4.500 en 2025, lo que representa un incremento del 487% interanual. Le siguieron HAVAL, con más de 2.600 unidades (un avance del 831% respecto del año anterior), JAC, que superó las 780 unidades con un salto del 532%, y BYD, que debutó en el mercado argentino en 2025 y alcanzó las 670 unidades en su primer año de operaciones.
La adopción de estas marcas no fue homogénea en todo el territorio. Según el informe de Siomaa, la consultora que maneja datos oficiales del Registro Automotor, Tierra del Fuego registró la mayor penetración con el 7% del mercado local, aunque en volúmenes absolutos la cifra sea baja. Con participaciones superiores al 3% aparecen la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, Tucumán y Entre Ríos, provincias donde la oferta de concesionarios y la infraestructura de postventa comenzaron a consolidarse.
Las proyecciones para 2026 indican que las marcas chinas podrían alcanzar las 75.000 unidades vendidas, un salto que ratificaría la tendencia de los últimos dos años. Este crecimiento no responde únicamente a un efecto de base baja, sino a un proceso de maduración de marcas que ingresaron al mercado a partir de 2018 y que en 2025 alcanzaron un punto de aceleración estructural.
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El decreto que cambió las reglas
El impulso regulatorio fue determinante. El Decreto 49/2025, publicado en el Boletín Oficial el 31 de enero de 2025, estableció un régimen especial para la importación de vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables, fijando en 0% el Derecho de Importación Extrazona para unidades con valor FOB de hasta USD 16.000, con un cupo anual de 50.000 unidades y vigencia de cinco años.
Este esquema favoreció especialmente a los fabricantes chinos, cuyo portafolio de modelos electrificados se ajusta a ese rango de precios. De las 50.000 unidades del cupo para 2026, el 86% —es decir, 43.000 autos— son de origen chino. La demanda superó ampliamente la oferta: hubo casi 136.000 solicitudes para ese cupo, lo que evidencia un interés contenido que ahora encuentra canales de concreción.
La eliminación de barreras arancelarias no solo habilitó una estrategia de entrada más agresiva en segmentos de acceso, sino que también aceleró la llegada de tecnología que hasta hace poco resultaba inaccesible para el comprador promedio. Modelos con equipamiento de conectividad, asistencias a la conducción y motorización híbrida comenzaron a competir en precios similares o inferiores a los de versiones base de marcas tradicionales.
La transformación de la imagen
Hasta hace pocos años, los vehículos chinos arrastraban una percepción negativa vinculada a problemas de calidad, falta de repuestos y escasa red de postventa. Esa imagen cambió de manera notable. En 2024, el BYD Dolphin Plus se convirtió en el primer vehículo chino en obtener cinco estrellas en las pruebas de Latin NCAP, un hito que impactó en la percepción de seguridad entre los compradores.
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Las marcas chinas invirtieron en redes comerciales formales y servicios de postventa más sólidos. Según el estudio J.D. Power "China Initial Quality Study 2024", los fabricantes chinos presentan en promedio 216 problemas por cada 100 vehículos, una cifra cercana a la de marcas tradicionales. Algunas firmas introdujeron garantías innovadoras: Tank 300 ofrece 6 años o 200.000 km para el vehículo y 10 años o 1 millón de kilómetros para motor y transmisión, condiciones inéditas en el mercado argentino.
La comparación técnica reemplazó al prejuicio emocional. Los compradores comenzaron a evaluar equipamiento, consumo, tecnología y precio sin descartar de antemano las opciones chinas. El cambio también se reflejó en el interés de inversores locales: el Grupo Corven, de Leandro Iraola, adquirió Chery a fines de 2025, mientras que el Grupo Antelo maneja GWM/Haval, Tank 300 y Ora.
Lo que viene en 2026
El calendario de lanzamientos para 2026 es el más nutrido de la historia reciente. BYD confirmó la llegada de 7 modelos nuevos, entre ellos la pickup BYD Shark, una versión híbrida de 430 CV que competirá directamente con líderes históricos del segmento como Toyota Hilux y Ford Ranger. También llegarán el BYD Seal 5, un sedán mediano, y el Dolphin de mayor tamaño.
Leapmotor, marca china del grupo Stellantis, anunció su desembarco para mediados de 2026 con los modelos C10 y B10, ambos SUV con tecnología híbrida REEV. La presentación oficial se realizará durante el verano en la Costa Atlántica. Además, se confirmó la llegada de Xpeng, Forthing, Bestune (de FAW), Arcfox (la línea premium de BAIC) y Lynk & Co.
Las pick-ups electrificadas representan uno de los desafíos más directos a las marcas tradicionales. Fabricantes como GWM, JAC y Maxus ya iniciaron su ofensiva con modelos como la GWM Poer, JAC T8/T9 y Maxus T90. La siguiente etapa incluirá variantes con opciones eléctricas o híbridas que buscan competir en segmentos clave por equipamiento, tecnología y eficiencia energética.
La instalación de nuevas capacidades productivas en Brasil y el avance de las redes comerciales en Argentina son factores que podrían incidir en la dinámica del mercado durante los próximos años. Sin embargo, persisten desafíos estructurales. La disponibilidad de repuestos originales sigue siendo uno de los problemas más comunes, con bajo stock de piezas que puede significar esperas de semanas o meses. La postventa será el verdadero test de madurez para estas marcas, y el punto donde la competencia con firmas tradicionales se definirá en términos de confianza y fidelización del cliente.
El fenómeno chino en el mercado automotor argentino dejó de ser anecdótico. Los datos de 2025 y las proyecciones para 2026 indican que la próxima década estará atravesada por un fuerte foco en tecnología, eficiencia y nuevas propuestas de valor. Las marcas chinas ganaron presencia dentro del ecosistema automotor y, si replican los ritmos de crecimiento observados, podrían comenzar a sumar volúmenes relevantes y ganar peso estructural en un mercado que premia cada vez más la relación entre precio, calidad y equipamiento.