ver más

Domingo Cavallo, ex ministro de Economía, realizó un exhaustivo análisis de la situación económica de Argentina bajo la presidencia de Javier Milei. En una nota en su blog personal que reproduce su análisis presentado en un webinar organizado por GlobalSource Partners, Cavallo explicó los principales objetivos económicos del Gobierno, que giran en torno a la eliminación del déficit fiscal y el control de la expansión monetaria para combatir la inflación. Sin embargo, advirtió que, aunque estas metas son claras, la administración enfrenta serios desafíos en cuanto a la refinanciación de la deuda, las presiones inflacionarias y la sostenibilidad de las políticas a largo plazo.

En su exposición, Cavallo también destacó que el éxito del gobierno dependerá, en gran medida, de cómo Milei maneje la deuda pública y logre un equilibrio entre las demandas del sector privado y las restricciones fiscales. A pesar de los avances en términos de reducción del gasto, las proyecciones de inflación y el control de la emisión monetaria aún generan incertidumbre en el mercado, especialmente en cuanto a las estrategias del Banco Central para estabilizar la economía sin afectar el crecimiento. Además, Cavallo subrayó que el enfoque de Milei en la política fiscal y monetaria no está exento de riesgos que podrían complicar su agenda económica.

Equilibrio fiscal y lucha contra la inflación

Desde su llegada a la presidencia, Javier Milei ha puesto el foco en eliminar el déficit fiscal como una de sus prioridades centrales. Cavallo señala que la administración ha avanzado considerablemente en la reducción de los gastos primarios, que pasarán del 19,8% del PBI en 2023 a un 13,8% en 2024. Esta caída se mantendrá estable en 2025, mientras que los ingresos, aunque también descendieron, lo hicieron a un ritmo más moderado. Según Cavallo, estas medidas demuestran la determinación del gobierno por alcanzar el equilibrio fiscal.

El ex ministro subraya que el mayor desafío radica en cómo reemplazar los ingresos que provenían del Impuesto PAIS, que será eliminado para fin de 2024. En su lugar, se proyecta un aumento del 155% en los impuestos sobre los combustibles y el dióxido de carbono, y un crecimiento del 100% en la recaudación de impuestos a las exportaciones. Sin embargo, Cavallo expresa reservas sobre la capacidad del gobierno para sostener esta estructura impositiva a largo plazo, debido a las posibles presiones políticas y sociales que generarán los recortes presupuestarios.

En cuanto a la inflación, Cavallo advierte que las proyecciones oficiales del gobierno —que estiman una tasa de inflación mensual del 2% en 2025— son demasiado optimistas. El análisis de Cavallo contrasta con las expectativas del mercado, que prevé una inflación más alta debido a factores inerciales y al crecimiento de los agregados monetarios. Según el exministro, aunque el gobierno ha intentado controlar la emisión monetaria, las políticas actuales del Banco Central podrían no ser suficientes para contener las presiones inflacionarias a largo plazo.

Deuda pública y refinanciación

Uno de los temas más críticos que analiza Cavallo en su informe es la deuda pública. El gobierno de Milei ha enfrentado importantes vencimientos de deuda, tanto en pesos como en dólares, y ha logrado refinanciar buena parte de ellos. Sin embargo, el exministro alerta sobre los riesgos que implica esta estrategia. Según sus cálculos, los intereses de la deuda en dólares ascenderán a 9.000 millones en 2025, mientras que los intereses de la deuda en pesos alcanzarán los 1.300 millones. Aunque el gobierno ha logrado reducir la carga de intereses mediante la renovación de la deuda en pesos, Cavallo advierte que este mecanismo podría subestimar el verdadero costo de la deuda.

El exministro explica que, con una contabilización tradicional, los intereses totales en 2025 deberían representar un 33% del PBI, una cifra mucho más alta que el 13% proyectado por el Gobierno. Este desfase, según Cavallo, podría complicar las metas fiscales de Milei y forzar al Tesoro a buscar alternativas de financiamiento más agresivas.

En cuanto a la refinanciación de la deuda en dólares, que asciende a 9.216 millones para 2025, Cavallo considera que las opciones son limitadas. Aunque el Gobierno confía en un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en la posibilidad de recurrir a swaps garantizados con títulos de deuda a largo plazo, estas estrategias dependerán de factores externos que están fuera del control directo del gobierno. Además, Cavallo advierte que el acceso a los mercados de capitales internacionales seguirá restringido mientras persistan las políticas de control cambiario, lo que podría dificultar aún más la refinanciación de la deuda.

Proyecciones de crecimiento y comercio exterior

A pesar de los desafíos fiscales y monetarios, las proyecciones del gobierno en cuanto al crecimiento económico para 2025 son optimistas. Según Cavallo, el Producto Bruto Interno (PBI) podría recuperarse en un 5%, impulsado por sectores clave como la industria y el comercio. Sin embargo, el exministro se muestra cauteloso respecto a estas cifras, señalando que la recuperación podría ser más lenta de lo anticipado, especialmente si las presiones inflacionarias no logran controlarse de manera efectiva.

Cavallo también analiza el comercio exterior como uno de los pilares del plan económico de Milei. El gobierno proyecta un superávit comercial de 20.748 millones de dólares para 2025, ligeramente inferior al de 2024. No obstante, Cavallo advierte que una parte significativa de este superávit no se reflejará en ingresos netos para el Banco Central, debido a que el 20% de las exportaciones se liquidarán en el mercado del Contado con Liquidación (CCL), lo que podría limitar el ingreso de divisas al mercado controlado por la autoridad monetaria.

El Fondo Monetario Internacional ha presionado al gobierno para que elimine el "dólar blend" exportador, una política que permite a los exportadores liquidar una parte de sus ingresos en el mercado CCL. Cavallo sugiere que una devaluación podría ser necesaria para mantener el equilibrio cambiario, pero que debería realizarse de manera gradual y coordinada con la eliminación de otros impuestos, como el Impuesto PAIS. De lo contrario, el tipo de cambio podría desestabilizarse, agravando los problemas inflacionarios.

A pesar de estas dificultades, Cavallo reconoce que existe una recuperación incipiente en la actividad económica. Los sectores productivos, como la agricultura, se espera que crezcan un 3,5% en 2025, gracias a la recuperación de las cosechas afectadas por factores climáticos en 2024. Además, la industria y el comercio, que se proyectan como los principales motores de crecimiento, podrían registrar incrementos del 6,2% y 6,7%, respectivamente.

Temas:

Domingo Cavallo Javier Milei economia

seguí leyendo