Entre la IA y la geopolítica: el desafío de Argentina para ganar competitividad en un mundo bajo tensión
El 87% de los CEO argentinos espera crecimiento del PBI, con la IA como motor de transformación. Pero persisten riesgos laborales, tecnológicos y estructurales.
19 de enero 2026 - 14:45hs
En el marco de la reunión anual del World Economic Forum en Davos, PwC presentó la 29ª edición de su Encuesta Global a los CEO. El informe refleja un clima de optimismo moderado entre los líderes empresariales locales, sostenido por la desaceleración inflacionaria y las expectativas de crecimiento económico, pero atravesado por desafíos estructurales y transformaciones profundas impulsadas por la tecnología.
Este relevamiento recoge la mirada de 4.454 directores ejecutivos de 95 países, entre ellos Argentina. Según el estudio, el 87% de los CEO argentinos espera que el PBI crezca en 2026, y uno de cada tres se muestra “extremadamente confiado” en que sus ingresos aumentarán durante los próximos doce meses. Esta percepción positiva convive, sin embargo, con la necesidad de redefinir modelos de negocio en un escenario marcado por la disrupción tecnológica, la volatilidad global y los riesgos geopolíticos.
Argentina lidera el optimismo en la región para 2026 en torno a la expectativa de crecimiento de PBI.
Argentina lidera el optimismo en la región para 2026 en torno a la expectativa de crecimiento de PBI.
PwC
Además, la inteligencia artificial se consolida como el eje central de esa transformación. El 76% de los ejecutivos considera que su infraestructura tecnológica está preparada para integrarla y el 73% cree que la cultura organizacional acompaña el cambio. No obstante, emergen brechas significativas: solo el 41% afirma haber invertido lo suficiente para aprovechar su potencial y apenas el 49% se siente en condiciones de atraer talento especializado. A esto se suma un sesgo hacia la gestión de corto plazo, ya que los CEO reconocen dedicar la mayor parte de su agenda a lo inmediato, en detrimento de la planificación estratégica de largo plazo.
“La estabilidad macroeconómica abre una ventana de oportunidad, pero no garantiza competitividad”, advirtió Miguel Urus, socio a cargo de PwC Argentina. En ese sentido, remarcó que la confianza debe integrarse a la estrategia empresarial junto con la adopción de IA y una gestión más sofisticada de los riesgos, en un entorno donde tecnología, sostenibilidad y geopolítica redefinen las reglas de juego.
Las áreas argentinas a explotar y el impacto de la inteligencia artificial
El informe también pone el foco en el impacto de la IA sobre el empleo. Más del 60% de los CEO anticipa una reducción de puestos en niveles de menor experiencia, mientras que los roles medios y gerenciales tenderían a mantenerse más estables. Este escenario refuerza la necesidad de estrategias de recapacitación, reconversión de perfiles y alianzas con el sistema educativo, para elevar el valor agregado del capital humano.
En paralelo, persisten riesgos emergentes que ganan peso en la agenda empresaria, especialmente los vinculados a ciberataques, que ya figuran entre las principales preocupaciones. En contraste, el cambio climático continúa teniendo una presencia limitada en la toma de decisiones: solo el 21% de los ejecutivos argentinos señala haber realizado ajustes significativos en el diseño de productos o en la cadena de suministro, pese a que el fenómeno es reconocido como un riesgo financiero a nivel global.
Aun así, el proceso de normalización macroeconómica comienza a reactivar el interés externo. Argentina aparece entre los destinos prioritarios de inversión para el 23% de los CEO brasileños y el 10% de los estadounidenses, además de recibir menciones desde China y México. Las expectativas se concentran en sectores como minería, energía, renovables, GNL e infraestructura, en un contexto donde también se anticipa un repunte de las operaciones de fusiones y adquisiciones.
“Existe una oportunidad concreta para convertir el optimismo en resultados”, señaló Nicolás Carusoni, socio de PwC Argentina a cargo de Marketing y Comunicaciones. Según planteó, el desafío pasa por acelerar la reinvención, escalar la IA de manera responsable y atraer inversiones hacia sectores de alto impacto, integrando la gestión de riesgos y una visión estratégica que garantice sostenibilidad y resiliencia en el mediano plazo.