ver más

Mientras Scott Bessent aparece en los titulares argentinos y estadounidenses por igual por su papel en la compra de pesos y el swap de 20.000 millones de dólares con el Banco Central, no muchos recuerdan que hace más de tres décadas protagonizó uno de los episodios más audaces de la historia financiera moderna. El actual secretario del Tesoro de Estados Unidos fue una pieza clave en la operación que forzó la salida de la libra esterlina del Mecanismo Europeo de Tipos de Cambio en septiembre de 1992, en lo que se conoció como el "Miércoles Negro". Aquella jugada le generó al Quantum Fund de George Soros más de 1.000 millones de dólares en ganancias y dejó al Banco de Inglaterra en una posición insostenible que obligó al gobierno británico a devaluar su moneda.

Un analista que vio lo que otros no

La historia del Miércoles Negro comenzó mucho antes del colapso. A inicios de los años '90, el Reino Unido se encontraba en una situación delicada dentro del Sistema Monetario Europeo. Desde 1990, la libra esterlina estaba atada al marco alemán a una paridad fija de 2,95 marcos por libra, con una banda de fluctuación del 6%. La decisión, tomada bajo el gobierno de John Major, buscaba darle estabilidad a la inflación británica imitando la disciplina monetaria del Bundesbank.

Bessent, entonces un joven gestor de apenas 30 años en el Soros Fund Management, realizó un análisis que resultaría decisivo. Según testimonios posteriores de David Smick, asesor de Soros en aquella época, fue Bessent quien argumentó con mayor claridad que el Reino Unido no podría resistir el peso de su propia defensa cambiaria. Su investigación se centró en un punto crítico: el sector inmobiliario británico estaba extremadamente expuesto a los movimientos de tasas de interés debido al uso generalizado de hipotecas de tasa variable.

El razonamiento de Bessent era implacable: si el Banco de Inglaterra elevaba las tasas para proteger la libra, asfixiaría la economía doméstica; si no lo hacía, la libra caería. En ambos casos, el equilibrio era insostenible. Stanley Druckenmiller, el estratega principal del fondo, compartió esa visión y juntos diseñaron la operación: vender libras a gran escala, financiándose con marcos alemanes y dólares, con la expectativa de recomprarlas a un precio mucho menor una vez que el Reino Unido se viera obligado a devaluar.

Para mediados de 1992, el Quantum Fund había acumulado posiciones cortas por más de 10.000 millones de dólares. Soros, convencido por el análisis de Bessent, autorizó incrementar la exposición. La estrategia no consistía simplemente en obtener una ganancia: se trataba de anticipar un movimiento inevitable del mercado.

1_95dsI1_9uTk1HapUmHmgAw

George Soros y la apuesta contra la libra que lo hizo célebre

El día que cayó la libra

El 16 de septiembre de 1992 amaneció con los mercados de divisas bajo una tensión inédita. En las primeras horas de Londres, el Banco de Inglaterra comenzó a intervenir comprando libras para sostener el tipo de cambio. La magnitud de las órdenes de venta, sin embargo, superó todas las previsiones. En pocas horas, las reservas británicas empezaron a agotarse.

A media mañana, el gobierno anunció una suba de los tipos de interés del 10% al 12%, y más tarde al 15%. La medida buscaba frenar la salida de capitales, pero tuvo el efecto contrario: evidenció desesperación. Mientras tanto, Bessent insistía en redoblar la posición. Sabía que la defensa era insostenible: los bancos comerciales británicos, los fondos europeos y hasta algunos inversores locales ya vendían libras por anticipado.

El Quantum Fund y otros participantes en la operación vendían libras esterlinas a un ritmo masivo mientras el Banco de Inglaterra consumía reservas para comprarlas y sostener el precio dentro del Mecanismo Europeo de Tipos de Cambio. La resistencia se derrumbó al final de la tarde. El gobierno británico se vio forzado a anunciar la salida de la libra del sistema monetario europeo. La moneda se desplomó y el Banco de Inglaterra admitió la derrota.

Las consecuencias fueron inmediatas. El tesoro británico calculó posteriormente que las pérdidas por la defensa de la libra superaron los 3.400 millones de libras esterlinas. Soros ganó el apodo de "el hombre que quebró el Banco de Inglaterra" y la operación se convirtió en un caso de estudio sobre el equilibrio de poder entre mercados y gobiernos.

Black-Wednesday-16-Sept-001

El impacto del Miércoles Negro en los diarios ingleses

Del pasado al presente

La trayectoria de Bessent después del Miércoles Negro consolidó su reputación como especialista en operaciones cambiarias. En 2013, cuando ya había regresado al Soros Fund Management como jefe de inversiones, apostó exitosamente contra el yen japonés, generando nuevamente 1.000 millones de dólares en ganancias para el fondo.

Su relación con Soros se extendió durante décadas, aunque con algunos paréntesis. Después del Miércoles Negro, Bessent dejó el fondo a comienzos de los años 2000 para emprender nuevos rumbos, participó en la firma Protégé Partners y hasta se desempeñó como profesor adjunto de historia económica en Yale, su alma mater. En 2011 retornó a Soros Fund Management en el rol de director de inversiones, posición que mantuvo hasta que fundó su propio fondo, Key Square Group, en 2015.

El giro político de Bessent resultó inesperado para muchos. Mientras trabajaba con Soros, un conocido filántropo liberal, Bessent apoyó a candidatos demócratas como Al Gore y Hillary Clinton. Sin embargo, en 2016 fue uno de los contados financistas de Wall Street que respaldó públicamente la candidatura presidencial de Donald Trump. Su acercamiento al entorno trumpista tiene también un componente personal: Bessent ha sido desde hace muchos años amigo de Robert Trump, hermano menor del expresidente.

Argentina en la mira

El historial de Bessent apostando contra la libra esterlina adquiere una dimensión diferente cuando se observa su actual rol en Argentina. El secretario del Tesoro estadounidense orquestó un swap de monedas por 20.000 millones de dólares entre el Tesoro y el Banco Central argentino, utilizando el Exchange Stabilization Fund. Bessent sostiene que la moneda argentina está "subvaluada", en contraste directo con su análisis de 1992 sobre la libra esterlina, que consideraba sobrevaluada.

El apoyo financiero estadounidense resultó decisivo para el triunfo del oficialismo en las elecciones legislativas del domingo pasado, donde La Libertad Avanza obtuvo más del 40% de los votos a nivel nacional y ganó en 16 provincias, incluyendo Buenos Aires. El respaldo del Tesoro contribuyó a contener la presión cambiaria en las semanas previas a los comicios, dándole al gobierno el margen necesario para llegar a la votación sin un colapso del peso.

Hay un nexo adicional que conecta a Bessent con Argentina. Tania Reif, economista fundadora del fondo Senda Digital Assets y esposa del nuevo secretario de Finanzas José Luis Daza —quien reemplaza a Pablo Quirno, flamante canciller—, fue integrante del equipo de Soros Fund Management. Allí trabajó bajo la estructura en la que Bessent era director de inversiones, formando parte del grupo de analistas y gestores que operaban estrategias de monedas y bonos soberanos en mercados emergentes. Daza, por su parte, conoce a Bessent desde hace casi dos décadas, cuando ambos se movían en los círculos de fondos de inversión de Nueva York.

La ironía no pasa desapercibida: el hombre que hace 33 años demostró que ningún banco central podía resistir la presión de los mercados cuando un tipo de cambio era insostenible, ahora pone miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses en juego para defender una moneda que muchos consideran vulnerable. Desde luego que las cuestiones políticas influyen —y mucho— ahora que Bessent representa al Tesoro de Estados Unidos y no a un fondo de inversión privado, pero nadie podrá decir que el bueno de Scott es un improvisado en materia de especulación con monedas.

Temas:

pesos scott bessent George Soros libra esterlina Banco de Inglaterra dólares

seguí leyendo