La Cámara de Diputados aprobó finalmente la ley Bases y el paquete fiscal, destacándose el capítulo que reintroduce el gravamen a los ingresos salariales superiores a $1.800.000. La votación registró 136 votos a favor, 116 en contra y tres abstenciones (Roxana Reyes, Silvana Ginocchio y Mónica Frade).
Con la aprobación del paquete fiscal, que excluye los cambios propuestos por el Senado, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) iniciará la implementación del mecanismo para liquidar el Impuesto a las Ganancias y los Bienes Personales, cuyo plazo de vencimiento es en agosto.
La reintegración del Impuesto a las Ganancias de cuarta categoría significa que más de 800.000 empleados experimentarán deducciones mensuales en sus salarios nuevamente. Aunque la nueva ley presenta mejoras respecto a la anterior, como una mayor progresividad de las alícuotas y un significativo aumento en las deducciones.
Según Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, "la derogación del Impuesto Cedular, que afectaba a salarios superiores a $2 millones mensuales, tendrá efecto retroactivo al 1ro de enero. La nueva ley incluye una deducción especial para evitar que los empleados que ya recibieron sus remuneraciones sean afectados negativamente, especialmente en el actual contexto económico".
Qué otros aspectos contempla la ley
Además, la ley contempla un aumento significativo de las deducciones personales, que se incrementan entre un 183,75% y un 186,65%, incluyendo una deducción especial para el aguinaldo.
Las escalas del impuesto también se actualizarán, incrementándose entre un 186% y un 443% con respecto a las escalas vigentes actualmente. A partir de 2025, las deducciones y escalas se ajustarán semestralmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
La nueva legislación elimina todos los tratamientos especiales, haciendo que el aguinaldo y otros componentes de los ingresos estén sujetos al impuesto. Además, se establece una solución para la deuda generada en 2023 debido a la modificación de las escalas sin respaldo legislativo.
En cuanto a la aplicación práctica, a partir de junio de 2024, la base imponible tope será de $2.265.033,81, siempre y cuando la ley se publique en el Boletín Oficial antes de fin de mes, según Domínguez y sus estimaciones del impuesto.
Cómo impacta en la gente que paga alquiler o que tiene hijos
El paquete fiscal establece una reversión del impuesto a las Ganancias que había sido eliminado por el entonces ministro de Economía Sergio Massa durante la última parte del año pasado, cuando era el candidato presidencial de Unión por la Patria. A partir de ahora, el mínimo no imponible será de $1.800.000 brutos para los solteros y de $2.200.000 para los casados con hijos. Con alícuotas que van del 5% al 35%, alrededor de 800.000 trabajadores que habían sido eximidos el año pasado volverán a pagar este tributo.
Para quienes pagan alquiler, se podrán deducir del impuesto los gastos correspondientes, al igual que los servicios médicos. La actualización del mínimo no imponible se realizará de forma trimestral durante este año, en septiembre, y luego de forma semestral basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Las modificaciones aprobadas no solo afectan la base salarial a partir de la cual se tributa, sino que también reintroducen las deducciones por familiares a cargo y determinados gastos, como alquileres y honorarios por servicios médicos. Anteriormente, solo se admitían deducciones relacionadas con salarios y contribuciones por servicio doméstico.
Para que la deducción por cónyuge o conviviente sea válida, esta persona no debe tener ingresos propios, o, si los tiene, deben ser muy bajos, hasta un máximo de $3.091.035 por todo 2024. Los hijos deben ser menores de 18 años o estar incapacitados para el trabajo. El monto deducible para el cónyuge será de $3.153.729,58 anuales. Por cada hijo menor, la deducción será de $1.590.437,33, y por cada hijo incapacitado, de $3.180.875.
Las deducciones por gastos también tienen límites anuales. Las principales son: alquiler de vivienda (se deduce el 40%, con un máximo de $3.091.035 este año), salarios y contribuciones del servicio doméstico (con tope de $3.091.035), gastos de educación de los hijos (hasta $1.236.414 anuales), honorarios médicos, cuotas de medicina prepaga, donaciones, seguros de vida y retiro.
Además, existe una deducción por intereses de créditos hipotecarios para vivienda, con un tope anual de solo $20.000, congelado desde hace décadas. Aunque en el Senado se había acordado elevar este monto a $3.091.035, dicho cambio no se aplicará debido al rechazo de la Cámara alta a todo el capítulo referido a Ganancias.
Las denuncias por parte de la oposición al impuesto a las Ganancias
A pesar de la aprobación, varios sectores opositores denuncian la inconstitucionalidad de la reforma y advierten sobre su judicialización. Más de 70 sindicatos planean presentar acciones legales bajo la consigna "El salario no es ganancia", buscando efectos suspensivos de la norma, sujeto a la interpretación de cada juez que intervenga.
La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció que llevará sus denuncias ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Confederación Sindical Internacional.
El Frente Renovador lanzó una campaña digital en rechazo al aumento del Impuesto a las Ganancias, tras su aprobación como parte del paquete fiscal de la Ley Bases. El partido, liderado por el exministro de Economía y excandidato presidencial Sergio Massa, describió esta medida como “una estafa electoral” contra los argentinos, ya que contradice una de las promesas de campaña de Javier Milei.
Según el Frente Renovador, este incremento afectará a más de un millón de trabajadores que volverán a pagar el tributo. La campaña destaca que con esta “importante suba de impuestos”, Milei perjudica aún más el poder adquisitivo de los trabajadores, quienes ya experimentaron una caída cercana al 15% en el salario registrado y una inflación acumulada del 115% en los últimos seis meses.