En la jornada 10 de la Copa de la Liga, el partido entre San Lorenzo y Platense se vio interrumpido por una situación inusual protagonizada por Gastón Campi, defensor del equipo azulgrana.
A los 28 minutos del primer tiempo, Campi detuvo el juego repentinamente, se dejó caer en el césped y, rápidamente, las cámaras de la transmisión oficial de TNT Sports revelaron que el dedo medio de su mano derecha estaba claramente dislocado. Ante esta situación, el delantero rival, Mateo Pellegrino, solicitó asistencia médica
En ese momento, los médicos intervinieron bajo la mirada del árbitro Nicolás Lamolina, mientras el arquero de San Lorenzo, Facundo Altamirano, brindaba su apoyo al compañero lesionado y, tras dos minutos de pausa, el juego se reanudó.
A pesar de la intervención de los especialistas y de la salida momentánea del campo, Campi regresó al terreno de juego después de ser vendado en la zona afectada. De hecho, respondió con un pulgar arriba al ser consultado por su entrenador, Rubén Darío Insúa, demostrando su determinación para continuar en el partido.
Finalmente, el partido terminaría con un empate en cero y con este resultado, San Lorenzo se mantiene en el décimo puesto de la tabla y muy alejado de la zona de clasificación. Lo mismo sucede con Platense, que está en la novena posición.