Javier Milei cumplirá su palabra. Pocas horas después de que el Congreso sancionará la ley de financiamiento educativo, el Presidente anunció el “veto total” de la norma. Lo hizo a través de las redes sociales. No hubo sorpresa.
El vocero presidencial Manuel Adorni confirmó que "cuando la ley llegue inmediatamente va a ser vetada y publicada la firma del veto". El Ejecutivo tiene diez días hábiles para hacerlo. Los plazos no están vencidos aún. El Gobierno tiene hasta el próximo martes para ejercer su facultad.
Por su parte, la comunidad universitaria anunció su plan de lucha. Lunes, martes y miércoles habrá jornadas de visibilización del conflicto, jueves y viernes se realizará un paro de actividades y el miércoles dos de octubre otro paro y una gran marcha nacional. Así lo anunciaron desde la CONADU, después un plenario de secretarios generales en el que se votaron las medidas.
Una vez ejecutado el veto, la pelota volverá al Congreso. Una situación que el oficialismo acaba de atravesar con la ley de movilidad jubilatoria. En ese marco, La Libertad Avanza no sólo logró sostener el veto, sino que también dejo al borde de la fractura a la UCR y no tuvo pudor en festejar la performance con un asado en la Quinta de Olivos.
El veto en el Congreso
Pero la situación no parece ser la misma de cara a la discusión por el veto de la ley de financiamiento educativo. El esquema desde el que arranca el oficialismo es similar al de la movilidad jubilatoria, pero el contexto parece ser distinto.
La norma que busca, entre otras cosas, recomponer los vapuleados salarios de los docentes universitarios, fue aprobada en el Senado con 57 votos a favor, solo diez en contra y una abstención. En Diputados, en tanto, 143 legisladores acompañaron el proyecto, 77 votaron en contra mientras que uno también se abstuvo.
Si bien, está claro que el oficialismo ya utilizó las herramientas a su alcance para dar vuelta la posición de algunos diputados, por ahora la confianza no abunda entre las espadas del oficialismo en Diputados. “Los rectores juegan. No es lo mismo que la fórmula jubilatoria. El apoyo es importante para los gobernadores en años electorales como el que viene y las universidades tienen mucho peso”, explicó ante la consulta de El Observador un histórico asesor radical.
“La Universidad del Noreste, la de Mendoza, la de Córdoba son importantes y van a pesar en la decisión de los diputados de esas provincias”, insistió el operador.
Más allá de eso, desde el oficialismo apuntan a juntar otra vez 87 voluntades en el Cámara baja para sostener el veto. Pero esa no es la única estrategia. El presupuesto acaparará la agenda y las negociaciones. Desde el sector de la UCR más cercano a Milei apuestan por no dejar llegar el tema al recinto nuevamente. El diálogo con los gobernadores y la zanahoria de las posibles modificaciones a la ley de leyes será la clave.
Sin embargo, nadie se arroga la potestad a tener una certeza sobre cómo votará el radicalismo. La conducción desacreditada de Rodrigo De Loredo y los permanentes cuestionamientos de Martín Lousteau hacen que predecir lo que pueda suceder dentro el bloque se transforme en Ciencia Ficción.
Ante ese escenario el oficialismo trabaja también con los monobloques y los legisladores que no responden a los gobernadores. La sumatoria será una a uno y el final, por ahora incierto.