"Hay mucho quilombo". La frase que sale de la boca de uno de los dirigentes del partido justicialista alcanza para pintar el panorama completo de lo que sucede puertas adentro del Frente de Todos a 72 horas de que cierre el plazo de presentación de listas.
El anticipo de lo que sucederá durante el fin de semana estuvo en boca del excandidato presidencial del peronismo, Sergio Massa, que en un mensaje de audio sentenció: "Nadie va a quedar conforme, todos tenemos que quedar adentro".
Las fricciones no conocen fronteras territoriales y se dan en varios distritos, pero los ojos están puestos en lo que pasará en Provincia de Buenos Aires y en CABA.
El rol de Cristina y los vetos cruzados
En ese marco, el panorama devuelve una foto nítida. Con Axel Kicillof casi fuera de toda negociación por las listas nacionales, con la mira puesta en las elecciones provinciales del 7 de septiembre y con el kirchnerismo y el massismo realizando los punteos. Sin embargo, a la hora de la verdad los tres sectores deberán poner la firma al final de la nómina. Así las cosas, y más allá del esquema de vetos cruzados, quién agarra la lapicera con más fuerza es CFK. La definición, con algunos matices, pasará por San José 1.111.
La cuestión es compleja, entre los que no quieren ser y los vetados, las listas se acortan. El tiempo corre. La definición una vez más será sobre la campana. De los nombres pesados del peronismo, el único que parece fuera de carrera es Sergio Massa, que dejó trascender a través de periodistas cercanos que no será candidato. ¿La salida de Massa le abre la puerta a Juan Grabois? En el entorno de CFK hay esperanzas en ese sentido, pero ninguna certeza.
Por otra parte, el operativo clamor por la candidatura de Máximo Kirchner sigue su camino a través de las redes sociales empujado por intendentes y referentes de La Cámpora. "Si CFK se lo pide, será", atinan a decir desde la organización que agrupa a buena parte del kirchnerismo.
Más allá de las especulaciones o las operaciones, la disyuntiva a esta hora parece ser, por lo menos en lo más alto de la lista, un kirchnerista de baja intensidad o un tapado. Las cartas aún están en el mazo y todo puede pasar.
Convulsión en CABA
En la recta final de la definición de las listas en CABA también aparece convulsionada. De los nombres que al principio de la negociación sonaban como número puesto, ya no queda casi nada.
La tríada que picaba en punta para ocupar los primeros lugares era: Ofelia Fernández, Matías Lammens y Gisela Marziotta. Pero esa lista, por lo menos tal cual estaba, se desvaneció. La joven dirigente que responde a Grabois no quiere ser parte, Lammens fue vetado por el kirchnerismo y Marziotta aún está sin confirmación.
En ese marco de incertidumbre, el nombre que aparece con fuerza para buscar un lugar es el de Victoria Montenegro, empujada por Axel Kicillof.