El oficialismo activó todos los mecanismos de negociación para mantener a salvo los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla y evitar el que el pleno del Senado rechace sus postulaciones como miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La sesión está convocada para el próximo jueves, pero los idas y vueltas al respecto de los pliegos llevan semanas. Sin los votos necesarios para avalar ninguna de las dos postulaciones, el oficialismo trabajó durante los últimos días en hacer fracasar la sesión por falta de quórum o en el peor de los casos lograr un acuerdo con distintos sectores para conseguir la postergación. Por ahora el panorama es esquivo.
La situación de presión sobre los bloques es evidente. Y por eso Edgardo Vischi, titular del bloque radical de la Cámara alta, se reunió con Santiago Caputo, el asesor estrella del Presidente, para pedirle que retire los pliegos. La reunión fue en la Casa Rosada. Puso sobre la mesa lo evidente. El oficialismo no tiene los votos, y la UCR solo acompaña hasta la puerta del cementerio.
En esos términos, el senador de la UCR le trasmitió a Caputo que en caso de que no retire los pliegos, la UCR no solo dará quórum, sino que también votará en contra de los candidatos.
El asesor del Presidente no cedió. Reiteró su pedido para que la UCR acompañe al oficialismo y trabaje para que fracase la sesión prevista para el jueves. Como es lógico, no hubo acuerdo. Con 48 horas por delante, aunque el oficialismo y los bloques suelen colaborar con los deseos del oficialismo, todavía están a tiempo de encontrar una estrategia común.
Ariel Lijo y García-Masilla, sin los votos para avalar sus pliegos
El pliego de Ariel Lijo, que a priori era el que tenía más chances de ser aprobado, hoy aparece sin chances. Si bien es cierto que el juez federal no pudo jurar tras ser designado en comisión por el Poder Ejecutivo, también es cierto que estuvo dispuesto a asumir. El rechazo de su pedido de licencia como juez federal fue lo único que lo impidió.
Ese posicionamiento del magistrado le dio la excusa a buena parte el peronismo que no quería apoyar su llegada a la Corte Suprema, para rechazar su pliego.
En ese marco, José Mayans, titular del interbloque Unión por la Patria, aseguró que su sector aportara por lo menos 23 de los 25 votos necesarios para garantizar el rechazo del pliego del juez federal. En los pasillos del Congreso las cuentas aseguran que la sumatoria de votos negativos por estas horas ya superan los 30.
El caso de Manuel García-Mansilla es más complicado aún. El candidato no solo nunca fue del agrado de los senadores, sino que tampoco dudó en asumir tras ser designado en comisión. Los números que se manejan en los pasillos del Senado muestran que más de la mitad de la Cámara votará en contra del hombre que ya ejerce el cargo en el máximo tribunal.
Así las cosas, la aspiración máxima que parece tener el Gobierno por estas horas es postergar la sesión. El oficialismo entiende que con tiempo para negociar el escenario puede ser distinto.