La Cámara baja renueva 127 de sus 257 bancas. En la antesala de la disputa, La Libertad Avanza (LLA) solo arriesga ocho escaños en Diputados, mientras que sus principales competidores exponen un alto porcentaje de su capital legislativo. Sin embargo, en la cuenta, que es más compleja, se deben sumar los aliados habituales del oficialismo: el PRO y la UCR.
LLA en busca del tercio en Diputados
El oficialismo nacional, que actualmente cuenta con 37 diputados, parte con una ventaja estructural: casi no expone bancas. El objetivo central de La Libertad Avanza es ampliar su bloque y acercarse al tercio de la Cámara (86 escaños) para blindar vetos presidenciales y bloquear mayorías especiales.
Aun con una elección favorable, LLA no alcanza el quórum propio ni el tercio garantizado sin aliados estables. Por esta razón, necesita mantener el apoyo del PRO y de parte de los bloques provinciales.
Unión por la Patria defiende la primera minoría
Unión por la Patria (UP), que hoy cuenta con 98 diputados, enfrenta el mayor riesgo. El peronismo expone 46 de sus 98 bancas. Su objetivo fundamental es defender la primera minoría y sostener su capacidad de bloqueo legislativo.
La estrategia de UP se concentra en obtener buenos resultados en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y los distritos del Norte Grande, buscando evitar que el voto opositor se concentre en LLA y el PRO.
El desafío de los aliados tradicionales
Otros bloques también arriesgan una alta proporción de sus miembros, lo que condiciona sus objetivos y su capacidad de negociación futura.
El PRO expone 21 de sus 35 bancas. Su objetivo es retener volumen para negociar mejor con LLA. Si mantiene su posición como segundo socio del oficialismo, incide en la agenda y en los nombres clave. Si cae, pierde influencia. En este caso, la cuenta es más compleja y saber qué pasará con el bloque amarillo es una quimera.
La unidad en muchos distritos, como CABA y la provincia de Buenos Aires, complica el cálculo. Lo cierto es que todo lo que retenga o sume el PRO irá, por lo menos por ahora, a la cuenta del oficialismo en esa búsqueda de los 86 legisladores que le garanticen el tercio.
La UCR arriesga 11 de sus 14 escaños. La dispersión entre tres corrientes (UCR, Democracia para Siempre y la “Liga”) suma dificultad a su objetivo de evitar la sangría. Más allá de los detalles, lo más probable es que la UCR vea reducida su participación y su incidencia.
Encuentro Federal, la Coalición Cívica y algunos bloques provinciales pequeños ponen en juego gran parte de sus bancas. El futuro es incierto en estos casos y la búsqueda es tan solo sobrevivir a la polarización.