Dentro del Gobierno persiste todavía una discusión sobre cómo y cuándo cerrar con los gobernadores aliados los frentes electorales de cara a las elecciones de 2027. La interna del oficialismo, que se creía descomprimida, vuelve a frenar la negociación en el peor momento posible: cuando la Casa Rosada más necesita esos votos para avanzar con la suspensión de las PASO.
De un lado están el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, que quieren acelerar y rubricar los frentes con la mayor cantidad posible de mandatarios provinciales. Su argumento es de tiempos: cuanto antes se cierre, más ordenado llegará el oficialismo al año electoral y menos margen tendrán los mandatarios para subir el precio de su apoyo.
El mapa de acuerdos que el Gobierno quiere ampliar
Esa posición se apoya en un tablero que ya tiene definiciones. La Libertad Avanza (LLA) sostendrá los entendimientos vigentes en San Luis, de Claudio Poggi; Chaco, de Leandro Zdero; Entre Ríos, de Rogelio Frigerio, y Mendoza, de Alfredo Cornejo.
A ese grupo podrían sumarse San Juan, de Marcelo Orrego; Chubut, de Ignacio Torres, y Neuquén, de Rolando Figueroa, mientras siguen abiertas las conversaciones con Santa Fe, de Maximiliano Pullaro, y Jujuy, de Carlos Sadir. En la Ciudad de Buenos Aires, el oficialismo nacional apuesta a un entendimiento con el titular del PRO, Mauricio Macri.
El Gobierno no logra unificar una postura en torno a los acuerdos con los gobernadores para 2027.
Martín Menem, del otro lado del mostrador
Enfrente aparece el titular de Diputados, Martín Menem, que se muestra reacio a dejar de lado la estrategia de construcción territorial que LLA llevó adelante desde su nacimiento. Quiere tener candidatos propios en la mayoría de las provincias o, en su defecto, demorar cualquier tipo de acuerdo con los gobernadores.
El planteo no es caprichoso. Para ese sector, resignar competencia en los distritos equivale a hipotecar la construcción partidaria que Karina Milei viene impulsando con recorridas provincia por provincia. La discusión, en el fondo, es sobre qué debe ser LLA después de 2027.
El Gobierno no logra unificar una postura en torno a los acuerdos con los gobernadores para 2027.
Caputo acompaña, pero pone reparos a los pedidos provinciales
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, acompaña la idea de Santilli y Lule Menem, aunque también pone reparos a los pedidos que llegan desde las provincias para llegar a un acuerdo. De acuerdo a lo que reconstruyó El Observador, considera necesario despejar cualquier tipo de "ruido político", pero sin que eso implique concesiones fiscales que comprometan el programa económico.
Ese matiz explica buena parte de la parálisis. Los mandatarios saben que sin fondos no hay acuerdo posible, y el Palacio de Hacienda es el que administra la caja que debería sellarlo. Cada demora en esa definición le resta credibilidad a la oferta que Santilli lleva a las provincias.
El silencio de Karina Milei que "embarra todo"
Por encima de todos falta una definición. "Karina (Milei) está de acuerdo con lo que plantean el Colo (Santilli) y Lule (Menem), pero no termina de dejarlo en claro ante los que no quieren ir por ese camino. Entonces se embarra todo sin sentido alguno", le dijo a El Observador una fuente al tanto de las conversaciones.
"Es como pretender tener sexo sin salir a cenar antes: hay que llevar las cosas paso a paso", agregó la misma fuente, en una definición sobre la impaciencia con la que el oficialismo pretende cerrar en semanas lo que requiere un recorrido más largo.
El Gobierno no logra unificar una postura en torno a los acuerdos con los gobernadores para 2027.
¿Estrategia o desorden? El costo sobre las PASO
Dentro del Gobierno hay quienes prefieren leer el cuadro de otro modo y ven en la convivencia de las dos posturas el clásico juego del policía bueno y el policía malo, una forma de presionar a los gobernadores para que acepten las condiciones libertarias antes de que la ventana se cierre.
El problema es que, se trate de estrategia o de desorden, el efecto es el mismo. En paralelo, la intención de suspender las PASO comienza a encontrar resistencia por las demoras en las conversaciones, sumadas a los problemas internos que LLA todavía no resolvió. El único objetivo que el Gobierno se fijó para este año depende, otra vez, de que el oficialismo se ponga de acuerdo consigo mismo.