El Gobierno consiguió aislar las negociaciones con los gobernadores dialoguistas de cara a las elecciones de 2027 de las últimas polémicas en torno a La Libertad Avanza (LLA). El jefe de Gabinete, Diego Santilli, logró que los mandatarios provinciales miren para otro lado ante los últimos ruidos.
Es que la última semana se sumaron al ruido por el discurso presidencial en Brasil las declaraciones del vocero y la caída en las encuestas. La explicación no es diplomática sino aritmética. Los mandatarios con los que LLA apuesta a llegar a un entendimiento —un pacto de no agresión para 2027— ya tienen medido el escenario en sus distritos y llegaron a la misma conclusión que la Casa Rosada.
El Gobierno aisló las negociaciones con los gobernadores de las polémicas
"Los gobernadores ya tienen medido el escenario en sus provincias. No les sirve dividir votos ante las opciones del peronismo. Y por eso las negociaciones no se ven afectadas por estas cuestiones. Si cumplimos con nuestra parte de no plantarles candidatos, sale todo", le dijo a El Observador una fuente del oficialismo al tanto de las negociaciones.
Esa lógica explica por qué el ruido político de las últimas semanas —los embates de Javier Milei contra sus pares, las polémicas del vocero Adrián Ravier y los números que llegan al primer piso de la Casa Rosada— no se filtró a la mesa de negociación. Para los gobernadores, la ecuación electoral pesa más que la coyuntura.
El Gobierno aisló las negociaciones con los gobernadores de cara al 2027 de las últimas polémicas.
Las provincias en las que La Libertad Avanza podría acordar
De las cinco provincias donde LLA tuvo un acuerdo electoral con los gobernadores, sólo se respetará en cuatro: San Luis, de Claudio Poggi; Chaco, de Leandro Zdero; Entre Ríos, de Rogelio Frigerio, y Mendoza, de Alfredo Cornejo. Son los distritos donde el entendimiento ya fue probado en las urnas y donde ninguna de las partes tiene incentivos para romperlo.
A ese grupo se sumarían tres nuevas: San Juan, que conduce Marcelo Orrego; Chubut, de Ignacio Torres, y Neuquén, de Rolando Figueroa. Con siete distritos cerrados, el Gobierno aseguraría una base de gobernabilidad suficiente para encarar 2027 sin abrir frentes simultáneos en el interior.
El Gobierno aisló las negociaciones con los gobernadores de cara al 2027 de las últimas polémicas.
Las negociaciones abiertas de Javier Milei con gobernadores
Después están las que mantienen negociaciones abiertas, sin definición a la vista: Santa Fe, de Maximiliano Pullaro, y Jujuy, de Carlos Sadir, dos casos en los que el oficialismo local tiene armado propio y menos margen para resignar competencia. En todas las restantes, en cambio, hay pocas o nulas chances de que la Casa Rosada cierre un pacto de no agresión, ya sea por distancia política irreductible o porque LLA mantiene la ambición de disputar la gobernación.
Capítulo aparte merece la Ciudad de Buenos Aires. Allí el oficialismo nacional apuesta a llegar a un entendimiento con el ex presidente Mauricio Macri, titular del PRO, con quien la secretaria General, Karina Milei, se siente más cómoda que con el jefe de Gobierno, Jorge Macri. La preferencia por el primo por sobre el jefe de Gobierno no es un detalle protocolar: define con quién se sienta LLA a repartir la boleta en el distrito más mediático del país.
El Gobierno aisló las negociaciones con los gobernadores de cara al 2027 de las últimas polémicas.
El doble comando en La Libertad Avanza vuelve a generar ruido
Sin embargo, no todo es color de rosas. Los gobernadores miran con preocupación el regreso del doble comando en la Casa Rosada en materia de frentes y acuerdos electorales. Todo 2025 estuvo signado por las diferencias entre el titular de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, por un lado, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, por el otro.
Los Menem, al igual que Karina Milei, no querían un acuerdo con los gobernadores y apostaban a tener candidatos propios en cada provincia. Caputo, en cambio, remarcaba que era necesario acordar para blindar los comicios nacionales y dejar en un segundo plano las cuestiones locales.
Ese conflicto persiste, aunque con menor intensidad. Karina Milei, de acuerdo a lo que reconstruyó El Observador, apoya ahora la idea de acuerdo que impulsa Santilli, pero en el entorno de los Menem sigue vigente la postura de competir en casi todas las provincias. Es la variable que los mandatarios provinciales no pueden controlar: pueden cerrar con el jefe de Gabinete, pero nadie les garantiza que el armado libertario no aparezca después con una lista propia en su distrito.