ver más

Toda la novela de la prisión domiciliaria de Cristina Fernández de Kirchner generó un impasse de dos semanas en la política argentina. Durante ese lapso, todas las conversaciones giraron en torno a la expresidenta y su futuro político. Sin embargo, con la calma que se vio esta semana en San José once once la rosca de cara a las elecciones 2025 se volvió a reactivar.

Es que en menos de diez días se tienen que presentar las alianzas que competirán en las elecciones de la provincia de Buenos Aires, primer paso para empezar a definir cómo será el menú electoral en el territorio bonaerense. Y el 19 de julio se terminará de definir la oferta cuando se conozcan las listas de candidatos.

En ese contexto, los niveles de tensión y nerviosismo vienen en franco aumento. Es que el sistema político tal como se conoció hasta octubre de 2023 no existe más. Lo que se ve ahora es una masa en constante evolución. Nadie puede asegurar cómo va a quedar plasmado el sistema de partidos de cara a 2027.

Lo que todos tienen en claro es que muchas cosas van a cambiar. Con situaciones sorpresivas, por ejemplo, como la coincidencia entre el PRO y el kirchnerismo: ambos buscando la manera de quedar lo mejor parados posible. Otros espacios directamente piensan en su supervivencia.

Volvió la rosca para las elecciones 2025

Peronistas, kirchneristas, cristinistas, kicillofistas, libertarios, territoriales, tuiteros, macristas, radicales, otros radicales. Todos aceleraron esta semana las conversaciones para ver como cierran sus propuestas para el electorado en las elecciones 2025.

El escenario de mayor tensión se ve hoy en el peronismo. Este viernes intentaron mandar señales de unidad, con una foto de los diversos sectores mostrándose juntos en la sede del PJ en un encuentro convocado por Máximo Kirchner. Pero lo cierto es que son cada vez más las voces dentro del partido que visualizan un escenario de ruptura de cara a las elecciones bonaerenses.

Es que por un lado está el cristinismo, con Máximo a la cabeza, con la idea de que la campaña gire en torno a “Cristina libre”. Ella no puede ser candidata, “está proscripta” (inhabilitada de por vida por la Justicia), pero igual quieren que sea parte de la campaña. Emulando el ‘Lula Livre’ que se utilizó en Brasil, ahora los kirchneristas quieren repetir la estrategia. Y sueñan con el mismo final: ella volviendo a la Presidencia. ¿Si no es ella quién? Es una pregunta sin respuesta.

PJ reunión.jpeg

Máximo Kirchner encabezó este viernes un encuentro con dirigentes de diferentes espacios del peronismo.

Los dirigentes más cercanos a Axel Kicillof, en cambio, quieren poner el foco de campaña en la provincia de Buenos Aires y en Javier Milei. Una campaña propositiva, rescatando lo que se pueda de la gestión bonaerense, y posicionándose como freno a lo que denominan como “la crueldad” del Presidente.

En el mientras tanto todos los mensajes serán de unidad. “Es muy probable que lleguemos a acordar listas conjuntas”, dicen desde La Plata, como si fuera necesario aclararlo. Y detallan que las conversaciones son de Kicillof con intendentes y ministros: “Él está al habla con Otermin y (Sergio) Massa”.

Lo cierto es que no cayó nada bien la movida (“opereta”) que hizo el cristinismo a principio de semana, anunciando que Máximo y Massa supuestamente estaban avanzando en el armado electoral. ¿Y el gobernador? Bien, gracias.

Hay intendentes del peronismo que no ven la hora de desmarcarse de Máximo y La Cámpora. Creen que esta elección es la oportunidad, pero necesitan que Kicillof dé el paso adelante y los lidere. Sería una derrota prácticamente segura contra los libertarios, incluso en la emblemática Tercera Sección Electoral, pero mientras los intendentes puedan garantizar sus municipios puede servir para marcar el camino de cara a 2027. La lectura que muchos tienen en la política hoy es que si Kicillof no da señales de autonomía se va a ‘Larretizar’, en referencia a la licuación de las chances que tuvo Horacio Rodríguez Larreta.

Alejandro Catterberg, de Poliarquía, en ese sentido, cree que el hecho más determinante de la condena a Cristina es que ya no pueda ser candidata. Esa era la amenaza con la que ella tenía siempre a tiro al peronismo. Sin esa posibilidad, es de esperar que muchos se animen a desmarcarse, incluso dando lugar a alianzas que hasta ahora son insospechadas. El sistema de partidos, decíamos, está en plena reconstrucción.

Los libertarios avanzan con el PRO

Mientras tanto, LLA avanza en las negociaciones con el PRO para ir juntos a competirle al peronismo en la Provincia. Aparecieron tensiones en las últimas horas, sobre todo porque intendentes del macrismo (los más cercanos a Mauricio Macri), se endurecieron para defender sus territorios.

“Es lo lógico, todos haríamos lo mismo”, reconoce una fuente libertaria. Y agrega: “Nuestra idea es respetar a los intendentes en cada lugar, pero también pedimos que nos respeten a nosotros”. Ahí la pelea es por los lugares en las listas. Los armadores de LLA, con Sebastián Pareja a la cabeza, aceptan que en esos distritos los intendentes tengan la lapicera, pero reclaman que se le respeten los lugares que ganaron en 2023 e incluso más (por el crecimiento de este año y medio, dicen).

Sebastian Pareja Cristian Ritondo.jpeg

Sebastián Pareja y Cristian Ritondo están negociando las listas en la provincia de Buenos Aires entre La LIbertad Avanza y el PRO.

Más allá de las tensiones naturales de cualquier cierre de listas, desde ambos sectores creen que todo se va a terminar ordenando. A lo sumo habrá algunas rupturas, pero el núcleo predominante del PRO, liderado por Cristian Ritondo y Diego Santilli, va a acordar.

Las negociaciones, además, siguen con los radicales. Aunque allí la distancia todavía es mayor. El centenario partido, liderado por Maximiliano Abad, buscar hacer valer a los intendentes que tiene en el interior provincial.

“La lógica es la misma que con los intendentes del PRO. Pero el problema que tienen los radicales es que no se bancan la boleta violeta”, razonan en Casa Rosada. Y ese es un punto innegociable para los armadores de Milei: el nombre de La Libertad Avanza (van a presentar una alianza con ese nombre) y el color en la boleta.

La dificultad, para el radicalismo, estará en lograr sumar (o mejor dicho, mantener) diputados y senadores provinciales. La negociación seguirá.

Internas libertarias

A pesar del optimismo con el que anticipan el escenario electoral, no todo fluye con calma en las filas de Milei. Es que la interna entre los sectores encabezados por Karina Milei y Santiago Caputo sigue de manera silenciosa.

Al evento en La Plata de este jueves, al que fue todo el gabinete y cerró Milei (con duras críticas a Kicillof), no hubo nadie del espacio de Caputo en las primeras filas. Son los conocidos en la comidilla política como “los tuiteros” y que se oponen a los “territoriales” de Pareja/Karina. Prefirieron quedarse entre la militancia y lejos del protagonismo de Karina.

Karina Milei Martín Menem.jpeg

Karina Milei y Martín Menem en un acto en la Provincia en el que los dirigentes cercanos a Santiago Caputo quedaron lejos de los flashes.

Las diferencias, sin embargo, no se quedan en territorio bonaerense. Cada dos por tres desde ambos campamentos buscan dañar el armado ajeno. Esta semana, por caso, en el Chaco unos 300 dirigentes del partido le mandaron una carta a Karina Milei pidiéndole la intervención de La Libertad Avanza chaqueña. “Sostenemos desde el día cero las ideas de nuestro presidente Javier Milei, pero no acompañaremos la posible candidatura de Alfredo Rodríguez (el actual presidente) en las próximas elecciones nacionales”, finaliza la carta.

“Es el descontrol de los Menem”, chicanean desde un sector del oficialismo. “Arbitrariedad para las candidaturas, dedocracia en todo… y sumale el descontrol en otras provincias donde le pedían una parte del sueldo a los empleados del PAMI y Anses, organismos que manejan los Menem”, insisten.

En búsqueda de una alternativa

Mientras tanto, los que no están enlistados con unos y otros ya están mirándose con cara de “qué hacemos”. Allí confluyen radicales y peronistas, con el objetivo de armar una “alternativa” de cara a 2027.

Facundo Manes y Juan Schiaretti ya dieron el puntapié inicial y se reunieron esta semana en La Plata. Creen que el mejor escenario es poder mostrarse como distintos a los dos espacios, con un discurso apuntado al respeto a las instituciones y al desarrollo económico, y esperar a que el viento político los deje bien parados. Siempre bajo la misma idea de que el sistema de partidos está en transformación.

Facundo Manes Juan Schiaretti.jpeg

Facundo Manes y Juan Schiaretti, este jueves en un encuentro en La Plata.

En territorio bonaerense ese acuerdo podría integrar a intendentes peronistas como Julio Zamora (Tigre) y Fernando Gray (Esteban Echeverría), con los radicales alineados a Manes y Martín Lousteau, junto a los espacios de Miguel Pichetto, Emilio Monzó, Florencio Randazzo o Margarita Stolbizer.

Las conversaciones seguirán hasta entrado julio. Es que en esa mesa de discusión están atentos a lo que pasa en otros campamentos. Si el peronismo se rompe, es muy probable que más de uno termine adhiriendo al espacio de Kicillof. Otros, en tanto, estarán atentos a lo que pase entre macristas y libertarios. Todos, a la larga, construirán pensando en 2027. Algo para lo que se necesita no solo rosca, sino también paciencia.

Temas:

elecciones 2025 Javier Milei La Libertad Avanza Cristina Fernández de Kirchner PRO Máximo Kirchner Alex Kicillof

seguí leyendo