La Justicia entrerriana desarticuló un presunto plan para asesinar al ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia; al juez federal de Paraná, Leandro Ríos; y al fiscal José Ignacio Candioti; por parte de un jefe criminal que está detenido en el penal de Gualeguaychú y que lo haría a través de un sicario uruguayo.
La investigación se centró en el narcotraficante Leonardo Airaldi, un recluso de la Unidad Penitenciaria N° 9 de Gualeguaychú, que habría ofrecido 40.000 dólares para contratar a un sicario uruguayo con el objetivo de atacar a Rìos y a Candioti durante sus vacaciones en Punta del Este, aunque luego se se confirmó que ninguno de ellos tenía previsto viajar el país vecino en el corto plazo. En el caso de Roncaglia, el atentado estaba previsto realizarse en la Argentina.
Detalles del caso
El presunto complot salió a la luz tras la declaración de un informante interno vinculado a la organización criminal ante el fiscal federal Pedro Rebollo, en Gualeguaychú. A partir de ese testimonio, el juez federal Hernán Viri ordenó allanamientos de urgencia en distintas dependencias y se incautaron teléfonos celulares, documentación y otros elementos de interés para la causa.
El propio Roncaglia confirmó a la prensa que un interno aseguró que tanto él como los magistrados eran objetivos del plan, que se habría gestado dentro del penal, donde conocían detalles de sus movimientos, y se investiga si hubo otras personas implicadas.
El caso fue informado al gobernador entrerriano Rogelio Frigerio y se dio aviso también al Ministerio de Justicia de la Nación.