Los últimos sondeos que llegaron al primer piso de la Casa Rosada generaron preocupación. La imagen de Javier Milei sufrió el pleno impacto del escándalo en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por enriquecimiento ilícito; cayó 12 puntos en los últimos dos meses. Pero no solo eso. En las proyecciones que hacen del escenario electoral en 2027 el actual mandatario está empatado en un hipotético balotaje contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
Javier Milei centra la estrategia de La Libertad Avanza en el metro cuadrado
"El pleno es que la economía repunte, que el argentino promedio vea una mejora en su metro cuadrado. Nada del otro mundo, pero nos quedamos sin otras herramientas por la situación de Adorni", le dijo a El Observador un funcionario nacional que transita casi todos los despachos de la Casa Rosada.
La lectura que hacen en el Gobierno es cruda. La investigación judicial contra Adorni le quitó al oficialismo dos de las banderas que usó con más fuerza desde 2023: la lucha contra la casta y el discurso contra la corrupción. La reelección de Milei, admiten en el propio oficialismo, quedó mucho más atada a la capacidad de mostrar una mejora concreta en los ingresos, el consumo y la actividad.
Milei Lionel Richie
Javier Milei se juega un pleno a que la economía sea el centro de la campaña de La Libertad Avanza.
Karina Milei y Santiago Caputo, en la misma página de cara a 2027
Sin embargo, tanto Milei como Karina Milei están convencidos de que todavía existe margen para recomponer. La secretaria General comenzó hace tiempo a frecuentar, dos veces por mes y a veces más, distintos teatros de la Ciudad de Buenos Aires junto al secretario de Cultura, Leonardo Cifelli. Lo hace bajo un fuerte hermetismo: las producciones apenas son avisadas con anticipación para ordenar eventuales movimientos de seguridad.
Según reconstruyó El Observador, "El Jefe" no percibió cambios relevantes en la interacción con el público, incluso durante los días de mayor exposición del caso Adorni, tras las declaraciones judiciales de varios testigos. Esa lectura alimentó su convicción de que el escándalo puede no tener un impacto irreversible sobre el voto libertario o, al menos, sobre la figura de su hermano en un intento de reelección.
Manuel Adorni Karina Milei Sandra Pettovello
Javier Milei se juega un pleno a que la economía sea el centro de la campaña de La Libertad Avanza.
El sondeo de Karina Milei sobre el impacto del caso Manuel Adorni
La muestra de Karina Milei es pequeña, pero ocurre en un distrito clave para LLA como la Ciudad de Buenos Aires, donde el oficialismo quiere disputar la hegemonía de 20 años del PRO. Milei comparte la misma impresión: cree que todavía hay mucho margen para mejorar si la economía logra mostrar señales palpables de recuperación.
Esa hipótesis también se repite entre varios estrategas electorales del Gobierno. La idea es que, si el bolsillo mejora, las denuncias vinculadas a presuntos hechos de corrupción pierden peso relativo al momento de votar. "No es que estamos redescubriendo la pólvora ni mucho menos. Pero hay algunos elementos que nos pueden ayudar", precisó un ministro con diálogo constante con los hermanos Milei.
Manuel Adorni Santiago Caputo
Javier Milei se juega un pleno a que la economía sea el centro de la campaña de La Libertad Avanza.
Santiago Caputo, con la guardia alta con Karina Milei
El problema, reconocen en la administración libertaria, es que para que esa estrategia funcione no alcanza con esperar una mejora económica. El Gobierno necesita bajar el volumen de la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, que volvió a escalar en medio de la crisis por Adorni y contaminó buena parte de la toma de decisiones en la Casa Rosada.
La pelea por los pliegos de jueces y fiscales en el Senado se convirtió en uno de los principales focos de tensión entre ambos sectores. Caputo mira con desconfianza al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahíques, porque no logra comprender cómo la Casa Rosada acumula tantos dolores de cabeza en Comodoro Py cuando tiene un amplio margen para negociar con la denominada "familia judicial" a través de los nombramientos pendientes en la Cámara Alta.
Milei Mahiques
Javier Milei se juega un pleno a que la economía sea el centro de la campaña de La Libertad Avanza.
La Libertad Avanza quiere salir del caso Manuel Adorni
Incluso, cerca del asesor presidencial deslizaron críticas por la velocidad con la que se conocen los pormenores del expediente Adorni. "Parece un proceso que tiene su propio stream", ironizó Caputo ante sus colaboradores más cercanos.
Karina Milei, en cambio, se mantiene en otra sintonía. La secretaria General está convencida de que las filtraciones y las tensiones internas responden, en parte, a sectores que buscan condicionar su control sobre LLA y sobre el armado electoral. Por eso, en las últimas semanas volvió a reforzar su ofensiva sobre el partido, los bloques legislativos y las áreas sensibles de poder.
Javier Milei blinda aún más a su jefe de Gabinete
En ese contexto, el caso Adorni dejó de ser únicamente un problema judicial para convertirse en un ordenador político de la interna libertaria. Una parte del Gobierno cree que el jefe de Gabinete está "quemado" para cualquier proyección futura, pero que entregarlo ahora sería concederle una victoria a la oposición, a los medios y a los sectores internos que presionan por una salida.
Por eso Milei eligió sostenerlo. La apuesta oficial consiste en ganar tiempo, blindar al ministro coordinador y esperar que la agenda económica desplace el expediente judicial del centro de la escena. En la Casa Rosada repiten que el Mundial de 2026 puede funcionar como una frontera simbólica para diluir el desgaste, siempre y cuando antes no aparezcan nuevos elementos en la causa.
La estrategia, sin embargo, tiene un riesgo evidente: obliga al Presidente a jugar casi todas sus fichas a una mejora económica que todavía debe sentirse en la calle. Sin el discurso anticasta como herramienta plena, con la bandera anticorrupción golpeada y con la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo todavía abierta, la Casa Rosada empezó a mirar 2027 con una certeza incómoda.