Pese a la contundente victoria del peronismo en la provincia de Buenos Aires, los dirigentes cercanos a Máximo Kirchner salieron de gira por los medios y las redes sociales para cuestionar la estrategia que le dio la victoria a Fuerza Patria y hundió al oficialismo en una crisis política.
En el entorno del gobernador Axel Kicillof la reacción no sorprende. La minimizan y piensan en la campaña rumbo al 26 de octubre. “Nosotros vamos a seguir trabajando como hasta ahora. Que ellos digan lo que quieran”, sentenció uno de los hombres fuertes del gobierno bonaerense ante sus colaboradores.
Los ataques contra el gobernador, hoy único presidenciable del espacio, comenzaron el martes, tan sólo 48 horas después de la victoria. Mayra Mendoza, la intendenta de Quilmes, se sentó en Infobae y sostuvo que pese al triunfo el desdoblamiento fue equivocado. La semana terminó con Sergio Berni, que eligió Radio Rivadavia para salir, pero en este caso no solo dijo que la estrategia fue equivocada, sino que al mismo tiempo asumió que la gestión de Milei estaba terminada.
Los medios elegidos para salir a cuestionar al gobernador no parecen casuales, la decisión de volver a poner al peronismo en la lista del club del helicóptero, tampoco. Ante ese marco, los más desconfiados dentro del peronismo especulan con un acuerdo con La Libertad Avanza. Quienes intentan pensar con mayor ingenuidad asumen que se trata de acelerar el proceso porque saben que de otra manera no tendrían chances de pelear por un puesto Ejecutivo.
En cualquier caso, por fuera de La Cámpora y el kirchnerismo más duro, nadie duda de que el raid mediático de los dirigentes que responden a Máximo Kirchner no tiene nada que ver con ponerle un freno a Milei o ganar la elección nacional de medio término.
Por ahora, la decisión del entorno de Kicillof es no contestar las agresiones y enfocarse en la campaña. En ese marco, según pudo saber El Observador, los intendentes se comprometieron a militar la boleta nacional. En el Gobierno bonaerense entienden que ratificar el triunfo en octubre es clave para consolidar el espacio.
Más allá de eso, del análisis frío que dejó la elección surge que, más allá de lo que aportaron cada uno de los intendentes, el peronismo ganó en muchos municipios que no gobierna, por lo que la incidencia del aparato es mínima.
En ese marco, más allá de la campaña que volverá a ser territorial y municipio a municipio, en la mesa chica que rodea a Axel Kicillof tienen claro que el principal activo de campaña está en las políticas económicas que despliega el Gobierno de Javier Milei. Por eso, la campaña seguirá ponderando el contraste de modelos respecto de la eficiencia del Estado, la importancia de las obras públicas y la inversión en salud y educación.