Este domingo, la capital cordobesa se prepara para elegir a su nuevo intendente en una elección que será mirada con atención por toda la política nacional. ¿se puede intentar nacionalizar una contienda municipal? Si, se puede. Es la política argentina, no traten de entender.
En el cuarto oscuro habrá 11 boletas, pero los focos se centran en Rodrigo de Loredo, de Juntos por el Cambio, y el actual viceintendente Daniel Passerini, de Hacemos Unidos por Córdoba.
La contienda representa una oportunidad para De Loredo, un diputado radical cercano a Martín Lousteau, de recuperar el ejecutivo municipal, bastión histórico de su partido hasta 2019, cuando Martín Llaryora, junto a Passerini, ganó la intendencia. Ahora, De Loredo aspira a convertirse en la figura principal de la oposición en el segundo distrito electoral del país.
El cierre de campaña de ambos candidatos, el pasado jueves, estuvo marcado por fuertes críticas cruzadas. Ambos se juegan más que la municipalidad; sus carreras políticas también están en juego. La participación electoral, al igual que en las elecciones provinciales, podría ser determinante, y el factor de las vacaciones de invierno agrega incertidumbre a la ecuación.
Por un lado, Passerini, heredero del cordobesismo fundado por José Manuel de la Sota, cerró su campaña acompañada de Llaryora y Juan Schiaretti, gobernador saliente y precandidato presidencial. En su discurso, Passerini resaltó las obras realizadas durante su gestión y criticó a los familiares de dos candidatos rivales, quienes enfrentan causas por drogas.
Por otro lado, De Loredo cerró su campaña localmente, prometiendo administrar la policía de la ciudad para atender el reclamo de seguridad. Durante la campaña, mantuvo un equilibrio entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, recibiendo el apoyo de ambos, pero sin enfatizar cuestiones de alcance nacional.
La elección municipal de Córdoba se ve influida por el pedido de incorporar a Schiaretti a Juntos por el Cambio, algo que resiste Patricia Bullrich y los sectores más duros del PRO. Florencio Randazzo, candidato a vice de Schiaretti, descartó una alianza electoral pero dejó abierta la puerta para un acuerdo político después de los comicios.
Cuando después de las 20 horas, se den a conocer los resultados. Habrá ganadores y perdedores, pero no solo en la capital provincial. Las lecturas serán antojadizas y quizá forzadas. Quien gane en el discurso público de los medios nacionales, terminará cosechando algo de las mieles del triunfo dominical.
Una ecuación sencilla podría marcar que, si gana Passerini el fortalecido será Larreta. Si gana De loredo, Bullrich y Larreta intentarán compartir el mérito, pero ese escenario la exministra de seguridad tiene las de ganar. Habrá también para una lectura más amplia, esa que abarca continuidad o cambio.
En cuanto a los otros candidatos, Laura Vilches, del Frente de Izquierda; Miguel Bustos, del Partido Popular; Romina Giménez, de Unión Popular Federal; Humberto Spaccesi, de Córdoba de Todos; Jorge Scala, del Partido Demócrata de Córdoba; Verónica Sikora, de La Libertad Primero; César Orgaz, de Encuentro Vecinal Córdoba; Juan Pablo Quinteros, de Somos Córdoba; y Eduardo González Olguín, del Partido Humanista, también buscan ganar terreno en esta elección.
Además de la elección del intendente y viceintendente, los votantes cordobeses también elegirán a los concejales titulares y suplentes, así como a los vocales titulares y suplentes del Tribunal de Cuentas mediante el sistema de Boleta Única (papel).
Este domingo, habrá otras 21 elecciones municipales en toda la provincia mediterránea, lo que podría resultar decisivo para inclinar la balanza electoral a nivel nacional en las elecciones que se llevarán a cabo en agosto, octubre y noviembre.