Sergio Massa, excandidato a presidente de Unión por la Patria y hombre fuerte del último tramo del Gobierno de Alberto Fernández, se prepara para romper el silencio.
Tras la derrota en el balotaje de noviembre de 2023 el exministro de Economía optó por el silencio. Luego de seis meses de gestión, con la presentación del libro que cuenta su gestión al frente del ministerio de Economía, Massa parece estar listo para volver a la arena política.
Los números que dibujan el contorno de la crisis que transita la Argentina le servirán como paraguas para contraponer modelos y gestión. Desde el entorno de Massa aseguran que si bien el presidente Javier Milei aún cuenta con un gran respaldo, el humor social comienza a cambiar.
La agenda de Sergio Massa
Las históricas oficinas del Frente Renovador en la Avenida Libertados abrieron sus puertas hace unas semanas. Es uno de los lugares elegidos por Massa para comenzar con una serie de reuniones con dirigentes.
El objetivo de Sergio Massa es aportar una voz más en la discusión pública con cuestionamientos a una gestión que no tiene resultados concretos para mostrar respecto de una mejoría en la vida de las mayorías. Desde ese marco, el ex candidato a presidente buscará contribuir a ordenar al peronismo.
En ese marco, la mira de Massa está puesta en las ocho provincias que deben renovar sus bancas en el Senado el año que viene. Desde el entorno del tigrense aseguran que la fragmentación del peronismo en provincias claves como Entre Ríos o Chacho debe resolverse antes de la elección de medio término.
Con la mira puesta en Diputados, la preocupación se extiende a Tucumán, Córdoba y Mendoza entre otros distritos.
La tarea que parece haber elegido Massa, más allá de su reaparición pública, es no sólo evitar la fragmentación del peronismo como consecuencia de su ostracismo del poder, sino también darle forma a un armado que sea competitivo a nivel electoral.
El exministro de Economía trabaja sobre una hoja de ruta sencilla y que es compartida por los principales referentes del peronismo en sus distintas versiones. “Sin 2025 no hay 2027”, es la lógica que une a todos los sectores. Sin embargo, cada uno lo expresa a su manera. Pero todos comparten que las elecciones de medio término terminarán por darle forma a la oposición y a su conducción.
Desde el entorno de Massa señalan que la intención es articular entre los distintos sectores del peronismo en cada provincia y a nivel nacional. La metáfora elegida es la del arquitecto para la reconstrucción de una oposición que llegue bien parada a las elecciones 2025.
En el horizonte aún las variables están desordenadas. Las propias y las ajenas. El escenario electoral no será igual si el peronismo se fractura o si va a internas. Pero tampoco tendrá la misma lógica si el PRO decide ir en unidad con La Libertad Avanza o si busca presentarse con lista propia.
Por eso, desde las oficinas de la Avenida Libertador también miran los movimientos de Mauricio Macri. Buena parte de las chances del peronismo de hacer una buena elección en 2025 también depende de que suceda en la relación entre el oficialismo y sus aliados.