El Gobierno nacional presentó este lunes el informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), con datos completos del año 2025. El documento, elaborado por la Dirección Nacional de Estadística Criminal del Ministerio de Seguridad, que conduce Alejandra Monteoliva, registra una baja generalizada en los principales indicadores delictivos durante los dos primeros años completos de la gestión de Javier Milei: la tasa de homicidios dolosos alcanzó su valor más bajo desde que existen registros sistemáticos, los robos cayeron más de un 21% y los delitos contra la integridad sexual mostraron una reducción por segundo año consecutivo. El informe abarca los 66 tipos delictuales reportados por las policías provinciales, las fuerzas federales y otras agencias de todo el país.
El documento llega además con un aval metodológico externo: la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) otorgó al SNIC la calificación de calidad estadística tipo "A", el reconocimiento más alto del organismo internacional para sistemas de información criminal, resultado de una evaluación integral realizada entre 2024 y 2026.
Homicidios en mínimo histórico
La tasa de homicidios dolosos fue de 3,6 cada 100.000 habitantes en 2025, una caída del 7,3% respecto al año anterior (3,9 en 2024) y el valor más bajo desde que el SNIC lleva registros, a comienzos de los años 2000. En ese entonces la tasa superaba los 9 puntos. En números absolutos, las víctimas pasaron de 1.805 en 2024 a 1.676 en 2025. El 83,3% de las víctimas son varones.
La tendencia de descenso se extiende más allá de la gestión actual: en 2023, último año del gobierno anterior, hubo 2.048 víctimas con una tasa de 4,4. La baja acumula entonces varios años consecutivos, aunque se acentuó en el bienio 2024-2025. Para encontrar cifras similares hay que remontarse al período 2021-2022, cuando la tasa llegó a 4,2, o incluso más atrás: la última vez que Argentina estuvo por debajo de 4 puntos fue a mediados de la década de los '90.
El mapa provincial revela una distribución dispar. En 16 de las 24 jurisdicciones hubo caídas interanuales, con Corrientes (-66,8%), San Luis (-56,5%) y Santiago del Estero (-40,2%) entre las más pronunciadas. En 8 provincias, en cambio, los homicidios subieron: los casos más notorios son La Rioja (+173,8%, aunque en valores absolutos pasó de 4 a 11 casos) y Santa Cruz (+149,8%, de 6 a 15 víctimas), donde los porcentajes son altos pero los números pequeños. Más significativo resulta el caso de Santa Fe, que volvió a encabezar la tasa nacional con 5,6 cada 100.000 y fue la única provincia de peso demográfico con una suba relevante (+16%). Neuquén también registró un aumento considerable: pasó de 4,3 a 5,7, un 32,5% más que en 2024.
Robos y hurtos: la baja más pronunciada en una década
Los robos totales cayeron un 21,2%, pasando de una tasa de 1.094,8 a 861,6 cada 100.000 habitantes. En valores absolutos se registraron 399.676 hechos contra 506.927 en 2024. La reducción se verificó en todas las provincias sin excepción —algo inusual en la historia del indicador— con caídas más marcadas en Catamarca (-37,4%), Chaco (-31,5%) y Neuquén (-29,3%). Las jurisdicciones con mayor incidencia siguen siendo CABA (tasa de 1.877,6) y Córdoba (1.314,3), aunque ambas también registraron bajas significativas respecto a 2024.
El informe señala que los robos agravados —aquellos que terminan en lesiones o muertes— aumentaron un 45,3%, con una tasa que subió de 12,3 a 17,9 cada 100.000. El propio documento aclara que parte de ese incremento se explica por mejoras en los sistemas de registro de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad, por lo que "debe interpretarse con cautela". La aclaración metodológica es relevante: en estadísticas criminales, una mejora en el registro puede traducirse en un aumento aparente de ciertos delitos.
Los hurtos también bajaron un 17%, con 326.285 hechos registrados contra 393.230 en 2024. Al igual que los robos, la reducción fue generalizada en todo el territorio nacional.
Delitos sexuales: segunda baja consecutiva
La tasa de delitos contra la integridad sexual fue de 78,5 cada 100.000 en 2025, una reducción del 2,1% respecto a 2024 (80,2). En total se registraron 36.432 víctimas. El número de violaciones (abusos sexuales con acceso carnal) se mantuvo prácticamente estable: 6.409 víctimas en 2025 contra 6.353 en 2024.
La perspectiva histórica aporta contexto indispensable para interpretar el número. En 2016 se registraban 13.113 víctimas totales de delitos sexuales con una tasa de 30,1. La cifra trepó sostenidamente hasta llegar a 43.914 víctimas en 2022, y comenzó a descender a partir de 2023. Una parte de ese crecimiento previo se atribuye a la mayor disposición de las víctimas a radicar denuncias —fenómeno vinculado al debate público impulsado por el movimiento Ni Una Menos— aunque las estadísticas de hechos denunciados no permiten separar ese factor de un eventual aumento real de los delitos.
El 68,4% de las víctimas son mujeres, cifra que asciende al 86% entre quienes tienen sexo determinado en el registro (el 20,2% de los casos no consigna ese dato). Por provincias, las tasas más altas corresponden a Mendoza (159,1), Jujuy (152,2) y Tierra del Fuego (131,3). CABA registró una de las bajas más pronunciadas: -20,8% respecto a 2024.
Estupefacientes y lesiones: los indicadores que no bajaron
Las infracciones a la ley de estupefacientes (Ley 23.737) se mantuvieron casi sin variación: 99.806 hechos con una tasa de 215,2 (+0,8%). Dentro de ese total, el rubro de comercialización y entrega de drogas creció un 39,4%, llegando a 15.664 casos. El Ministerio de Seguridad atribuye la suba a una "mayor operatividad policial y de las Fuerzas Federales en la captura de este tipo de delitos", una lectura plausible dado que en este caso es la actividad de las fuerzas la que genera el registro, a diferencia de los robos o los homicidios, que dependen en mayor medida de la denuncia de las víctimas.
Las lesiones dolosas registraron, en cambio, su valor más alto de la serie histórica: 410,6 víctimas cada 100.000, con 190.447 casos, un aumento del 5,4% respecto a 2024. En 18 de las 24 jurisdicciones la tasa subió, con los incrementos más pronunciados en Santiago del Estero (+35%), Corrientes (+26,7%) y Tucumán (+15,8%). Los especialistas en criminología señalan habitualmente que la evolución de las lesiones dolosas y la de los homicidios no siempre marcha en paralelo, ya que intervienen variables como la disponibilidad de atención médica de urgencia o los cambios en las prácticas de denuncia.