Este jueves se cumplen dos semanas de que Loan Danilo Peña desapareció en un campo de la localidad de 9 de Julio, en el interior de la provincia de Corrientes, el pasado 13 de junio. Lo que en un principio se manejó como un extravío, con los días fue derivando hacia una imputación por sustracción del menor con fines de trata para cinco acusados que se encuentran presos y que en el día de hoy fueron trasladados a cárceles federales de la provincia de Chaco y Salta. Un sexto detenido, el comisario Walter Maciel, está acusado por haber participado del encubrimiento del hecho.
Dos tíos de Loan, centro de todas las sospechas
En las últimas horas, las sospechas comenzaron a apuntar contra un tío de Loan, hermano de su madre, que hasta el momento no había sido mencionado en la causa. Un gran número de efectivos de la Policía de Corrientes lleva adelante desde las 9 una inspección ocular en un campo donde trabaja el hombre -cuyo nombre no trascendió-, una propiedad que hasta ahora no habían rastrillado. El campo está ubicado a unos tres kilómetros del lugar donde el niño de cinco años fue visto por última vez.
De este modo, son dos los tíos de Loan señalados como sospechosos. Y es que Antonio Benítez, esposo de una hermana del padre, es uno de los detenidos acusados de haber participado de la “sustracción” del menor. Ayer la hermana de Benítez sembró dudas sobre el detenido: “Mi hermano tenía una deuda y necesitaba plata. Yo pienso que él le entregó a Loan a Victoria”, confesó Ana, Benítez en diálogo con Crónica. Durante un breve reportaje, la mujer, que vive en el campo, dijo que los vecinos de 9 de Julio le contaron que su hermano es “violador” y que “vende droga”. “Tenía una causa y estuvo preso. Ahora está preso de nuevo. Él robaba vacas, toda la policía estaba viendo”, agregó Ana en conversación con el medio≤.
Dos semanas sin rastros de Loan y con muchas especulaciones
La primera versión daba cuenta de que, tras un almuerzo familiar en la casa de su abuela del que habían participado unas 14 personas, Loan había ido a buscar naranjas a un naranjal ubicado a unos 500 metros de la casa donde había almorzado, y que al volver, en algún momento el pequeño se había desviado del camino. Se creía que podía estar deambulando, por lo que los investigadores llegaron a dejar botellas de agua y golosinas para que comiera.
Desde el inicio, la causa tuvo tres demorados, que se transformaron en detenidos, a quienes se acusaba de abandono de persona. Se trataba del tío de Loan Antonio Benítez -esposo de una hermana del padre- y de una pareja de amigos de Benitez, Mónica del Carmen Milpas y Daniel “Fierrito” Ramírez. Los tres, decían los investigadores, habían ido hasta el naranjal y habían incurrido en abandono de persona al descuidar a Loan.
Sin embargo, mientras los rastrillajes -que llegaron a abarcar unas 10.000 hectáreas- daban resultado negativo, la causa tuvo un giro cuando a más de una semana de que no se tuvieran noticias del pequeño perros de la policía que participaban de la búsqueda hallaron rastros de Loan en una camioneta y un automóvil que pertenecían al capitán de navío de la Armada retirado Carlos Pérez y su pareja la exfuncionaria municipal María Victoria Caillava.
Pérez y Caillava fueron detenidos, junto con el comisario Walter Maciel, que hasta ese momento dirigía la búsqueda. La causa dio un vuelco, y los investigadores comenzaron a hablar de secuestro y trata de personas.
En ese punto, los fiscales correntíos que habían encabezado la búsqueda de Loan remitieron la causa a la Justicia federal, que se hizo cargo de las actuaciones. El caso es ahora investigado por la jueza Federal Cristina Pozzer Penzo y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, viajó a Goya para interiorizarse sobre los detalles de la investigación.
Tanto la Protex como el fiscal federal Mariano de Guzmán le pidieron a la jueza que acepte la competencia del caso. Los nuevos investigadores tienen reservas respecto de que efectivamente se trate de un caso de captación para trata de personas, y por ahora el hecho se investiga como averiguación de delito.
La Protex, a cargo de María Alejandra Mángano y Marcelo Colombo, consideró que correspondía el pase a la Justicia federal por el “tiempo transcurrido desde la desaparición del menor”, “el agotamiento” -según el criterio del juez de Goya- de las líneas de delitos comunes u ordinarias, y “la subsistencia de múltiples hipótesis delictivas de carácter federal”.