El Mago del Kremlin podría haberse quedado sin conejos en la galera. Sin eufemismos: perdió el Ministerio de Justicia. El último golpe al niño mimado al que venían socavándole poder las huestes de la hermana presidencial.
El Gobierno empezó con tres accionistas, el famoso triángulo de hierro. Después de las elecciones de octubre, donde triunfó el armado de Karina, quedaron los hermanos como accionistas y él ocupó el lugar de CEO. Y hoy, sin el Ministerio de Justicia, dicen que Santiago Caputo no tiene más poder que el de un socio minoritario.
Quienes lo conocen dicen que nunca fue dueño, que solo se define como un "proveedor de servicios" que acompaña a Milei y solo a Milei en esta aventura, y que no tiene ninguna ambición política. Que no vino para quedarse. Y que sigue soñando con retirarse a cazar en un rancho en Montana.
Dicen en su entorno que el presidente Milei es pragmático y bilardista, y que movió a su niño mimado ante la falta de resultados, o ante un jugador más avezado como cree que fue su hermana, tras el victorioso armado electoral.
Lo cierto es que esta batalla por el ministerio tan codiciado la ganó Karina Milei con sus espadas menemistas: Lule y Martín. La pregunta es si es una batalla más o se trata de la última. Con Caputo nunca se sabe.
La guerra de las filtraciones
Hay quienes ven la mano de Santiago tras la aparición de las fotos de la mujer de Manuel Adorni en la comitiva presidencial de Nueva York. Otros sindican a los marginales de otros servicios de inteligencia con terminales en Venezuela o Irán. Acá la derecha para el golden boy de los libertarios. Haya sido quien haya sido el que filtró el video del viajecito a Punta del Este en avión privado para pasar carnaval, o la foto de la compañera del jefe de gabinete en la comitiva a Nueva York, hay una sola verdad: a Adorni lo operaron con hechos. Fin.
Los que ven la sombra de Santiago detrás de cada "error" gubernamental dicen que quiere dinamitar todo. Perder para ganar. Romper para reconstruir en torno a su figura. Perder para ganar.
Hoy no tiene el poder para hacerlo, pero sí las ganas. Por lo menos hasta la semana pasada estaba detonado. Desde el lunes parece haber puesto las barbas en remojo y busca su lugar para continuar en el proyecto.
Se abraza fuerte a lo que tiene, que no es poco: la Agencia de Recaudación (ARCA), Aduana, el Ministerio de Salud, una SIDE debilitada, desfinanciada, sin dejos de profesionalismo y antigua, con más capacidad de análisis que de daño. Un breve paréntesis: la línea profesional no va a hacer nada contra el presidente ni la hermana. Lealtad incondicional. ¿Las otras? Las más políticas están más afuera que adentro. Arsat, Enacom, privatizaciones. Hombres suyos en todos lados. ¿Cuán funcionales son esos hombres si Caputo no tiene poder?
Las facturas impagas
Cada día queda más claro que el nombramiento de Juan Bautista Mahiques como ministro fue el punto de inflexión para Santiago. Mucho más que un desaire. No solo no dejaron en el cargo a Sebastián Amerio, su segundo y hombre de confianza: también ignoraron a Guillermo Montenegro, exfiscal, exjuez federal e intendente de Mar del Plata. Y prácticamente el artífice de las jugadas maestras se enteró de los nombramientos junto con el resto de los mortales.
Caputo hizo muchas promesas que no pudo cumplir vinculadas con la cartera de Justicia. Había prometido resolver con mayúsculas. Entre ellas, las causas que desvelan al Gobierno: ANDIS y $LIBRA. Aun cuando sus contactos en el fuero federal no se conocieron porque prácticamente no existen. Esas causas parecen tener vida propia.
Prometió cargos. No cumplió. Cerró con gobernadores juzgados federales. No les dio nada. Las facturas impagas de Caputo se acumulan.
¿Y la AFA? ¿Por qué el abogado Gregorio Dalbon dijo que Caputo se la quería quedar? ¿Es parte de la interna? Ya se presentaron a declarar Pablo Toviggino y Claudio Tapia en la causa por retención indebida de aportes.
En algún momento aparecieron las SAD como moneda de cambio para una tregua entre Tapia y el Gobierno. Hoy esa solución resulta imposible. Karina lo zanjó en un solo tuit cuando el abogado de la AFA dijo sin ponerse colorado, a la salida de Tribunales, que "esto" se arregla con Karina. Karina abortó el abrazo del oso de la AFA con un solo tuit: "Conmigo no negocian nada".
La idea de que ARCA interviniese a favor de Tapia es un sinsentido. ¿Para qué? Tapia está convencido de que con la ley de inocencia fiscal y otros precedentes la Cámara debería revocarle lo que parece un procesamiento seguro por parte del juez Amarante.
Hoy no hay interlocución entre la AFA y el Gobierno. Ni entre Santiago y los principales referentes de la política nacional. Golpeado, sigue. La pregunta es cómo.