Meta presentó el Meta Superintelligence Labs (MSL), un nuevo laboratorio destinado a desarrollar sistemas de inteligencia artificial capaces de mejorar por cuenta propia. Durante la conferencia sobre resultados del segundo trimestre, Mark Zuckerberg afirmó que la compañía busca avanzar hacia modelos que puedan aprender de forma autónoma, sin requerir supervisión humana constante.
"En cierto nivel, no se trata solo de aprender de las personas, porque queremos construir algo que sea fundamentalmente más inteligente que las personas", afirmó. “Vas a desarrollar una forma de que se mejore a sí mismo. Eso es algo fundamental que va a tener amplias implicaciones en cómo construimos productos y cómo dirigimos la empresa”, agregó.
Con esta declaración, Meta deja claro que su foco se desplaza hacia un campo más ambicioso: no solo competir con los modelos existentes, sino buscar una forma de superinteligencia con la capacidad de evolucionar de manera independiente.
Una propuesta que se diferencia del resto de la industria
En un reel publicado en Instagram y una carta compartida en línea, Zuckerberg explicó que la visión de Meta se aleja de la idea dominante en la industria, que prioriza la automatización masiva de tareas humanas. Según expresó, otros actores buscan reemplazar el trabajo humano, mientras que Meta apunta a desarrollar una "superinteligencia personal" que potencie a los usuarios individuales.
Zuckerberg contrastó esta visión con la de competidores como OpenAI o Google DeepMind: “Esto es distinto de lo que piensan otros en la industria, que creen que la superinteligencia debe dirigirse centralmente a automatizar todo el trabajo valioso, y entonces la humanidad vivirá de su producción”.
Este enfoque sugiere una aplicación más descentralizada de la inteligencia artificial, centrada en el empoderamiento humano más que en la sustitución del trabajo.
Lentes inteligentes como interfaz para la IA
Parte central de esta estrategia incluye dispositivos portables. Meta considera que los lentes inteligentes serán el formato ideal para interactuar con la inteligencia artificial en el futuro. Desde 2023, la empresa ha vendido más de dos millones de gafas desarrolladas junto a Ray-Ban, lo que indica una aceptación inicial significativa.
En septiembre del año pasado, Meta presentó además un prototipo de gafas de realidad aumentada, conocidas como Orion, aunque por el momento no está prevista su llegada al mercado. Según voceros de la empresa, el desarrollo de estos dispositivos se basa en los aprendizajes obtenidos de este prototipo, con vistas a nuevos lanzamientos en los próximos años.
Diferenciación entre IA aplicada y superinteligencia
Meta plantea una división estratégica entre la IA aplicada a sus productos actuales —como Instagram, WhatsApp y otras plataformas— y la superinteligencia que proyecta desarrollar en el futuro. Mientras la IA de consumo está orientada a funciones como monetización y recomendación de contenido, el nuevo laboratorio apunta a investigación de frontera con una proyección de largo plazo.
La empresa busca que estos nuevos modelos de IA puedan tener impactos estructurales más allá de sus productos comerciales actuales. Esto incluye su uso en dispositivos, servicios personalizados y herramientas cognitivas distribuidas.
Contrataciones clave desde la competencia
En un memorándum interno al que accedió WIRED, Zuckerberg presentó al equipo que liderará el Meta Superintelligence Labs. Entre los fichajes más relevantes se encuentran investigadores provenientes de OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, lo que representa un movimiento agresivo en la disputa por el talento en inteligencia artificial.
El más destacado es Alexandr Wang, CEO de Scale AI, quien fue contratado como Chief AI Officer de Meta y codirigirá el laboratorio. Junto a él estará Nat Friedman, exCEO de GitHub, enfocado en productos de IA e investigación aplicada.
También se incorporaron figuras como Trapit Bansal, pionero en aprendizaje por refuerzo; Shuchao Bi, cocreador del modo de voz de GPT-4o; Huiwen Chang, experto en generación de imágenes en Google Research; y Jack Rae, director técnico de Gemini 2.5 en DeepMind.
Otros nombres incluidos en el memo de Meta son Hongyu Ren, Johan Schalkwyk, Pei Sun, Jiahui Yu y Shengjia Zhao, este último nombrado como director del laboratorio. Zhao trabajó previamente en OpenAI como cocreador de ChatGPT y varios modelos GPT, además de liderar el equipo de datos sintéticos de la organización.
Inversión sin precedentes en infraestructura y talento
El fortalecimiento de este nuevo laboratorio implicó una revisión de las proyecciones financieras de Meta. La empresa aumentó su presupuesto de gasto de capital a US$ 69.000 millones, en parte debido al costo de atraer personal especializado. Según la CFO Susan Li, la remuneración de los empleados y la infraestructura de IA son los principales factores detrás de este aumento.
WIRED también informó que Meta ofreció paquetes de compensación de hasta nueve cifras a investigadores clave para sumarse a esta iniciativa. El dato refuerza la magnitud del proyecto y su centralidad en la estrategia a largo plazo de la empresa.
Pese a estos gastos, Meta reportó resultados mejores de lo previsto en el segundo trimestre. Y para el tercero, anticipa ingresos de entre US$ 47.500 y 50.500 millones, lo que sugiere que los inversionistas no perciben el giro hacia la superinteligencia como un riesgo inmediato para la rentabilidad de la compañía.