El músico Rubén Rada se encuentra hospitalizado luego de presentar un cuadro de neumonía bilateral, una infección respiratoria que afecta a ambos pulmones y que puede comprometer la capacidad del organismo para incorporar oxígeno.
El artista, de 83 años, se prepara para el ciclo de homenaje a la banda Tótem, previsto para octubre. En 2015 ya se había sometido a una angioplastia coronaria. Posteriormente, en 2017, pasó por una internación de tres días a causa de un pico de presión.
La neumonía bilateral se produce cuando la infección alcanza los dos pulmones y provoca una inflamación del tejido pulmonar. En estos casos, los alvéolos pueden llenarse de líquido o pus, dificultando la respiración.
¿Qué es la neumonía bilateral y por qué puede requerir internación?
La neumonía es una infección que puede estar causada por distintos microorganismos, entre ellos bacterias, virus u hongos. Cuando afecta solamente a un pulmón se denomina unilateral, mientras que cuando compromete ambos lados recibe el nombre de bilateral.
El nivel de gravedad depende de varios factores, como la edad del paciente, su estado general de salud, el microorganismo que provoca la infección y la extensión del compromiso pulmonar. En personas mayores, la evolución puede ser más compleja porque existe mayor riesgo de que disminuya la capacidad respiratoria o aparezcan complicaciones.
Cuáles son los síntomas de la neumonía bilateral
Entre los síntomas más habituales aparecen la fiebre, tos (con o sin producción de mucosidad), escalofríos, dolor en el pecho al respirar o toser y dificultad para respirar. También pueden presentarse cansancio intenso, falta de aire y disminución de los niveles de oxígeno en sangre.
La internación puede ser necesaria cuando el cuadro requiere controles permanentes, administración de oxígeno, medicación intravenosa o seguimiento de la evolución clínica. La decisión depende de la evaluación médica y de la respuesta del paciente al tratamiento.
¿Cómo se diagnostica la neumonía bilateral?
Para confirmar una neumonía, los profesionales suelen realizar una evaluación clínica, escuchar los pulmones y solicitar estudios complementarios. Entre las herramientas más utilizadas se encuentran la radiografía de tórax y, en algunos casos, otros estudios por imágenes o análisis para determinar la causa de la infección.
El tratamiento varía según el origen del cuadro. Según advierte la National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI) de Estados Unidos, si la causa es bacteriana, pueden indicarse antibióticos; si se trata de una infección viral, el abordaje puede centrarse en aliviar los síntomas y controlar la evolución. En los casos más severos puede ser necesario administrar oxígeno u otras medidas de soporte respiratorio.
La recuperación puede demandar varias semanas, incluso cuando la infección ya fue controlada, debido a que el tejido pulmonar necesita tiempo para recuperar su funcionamiento habitual.