Droguería Industrial Uruguaya: 90 años de historia, resiliencia y visión de futuro
De una historia de inmigrantes italianos y fórmulas pioneras nació una empresa que atravesó incendios, crisis y pandemias. Hoy, a 90 años de su fundación, Droguería Industrial Uruguaya reafirma su liderazgo con expansión territorial, modernización y un equipo comprometido con la excelencia.
Alberto Gonzalez Rocca, Raul Gonzalez Rocca y Marcelo Doldán
Foto: DIU
La historia de Droguería Industrial Uruguaya es también la historia de la industria nacional. Sus raíces se remontan a fines del siglo XIX, cuando la familia Benzo llegó al país desde el Piamonte italiano, como tantas otras que buscaron en Uruguay un lugar para prosperar. Con visión y espíritu emprendedor, Juan Benzo impulsó junto a su socio Miguel Jane la producción de hipoclorito de sodio bajo la marca Agua Jane, que se convertiría en sinónimo de higiene en los hogares uruguayos.
Pero fue su hijo, Emilio Benzo (1890-1961), quien en 1935 dio un paso decisivo al fundar formalmente Droguería Industrial Uruguaya, una empresa pionera en la provisión de insumos químicos para una industria nacional que comenzaba a consolidarse. Junto a su socio Domingo Cicala, la compañía amplió su alcance y sentó las bases de un crecimiento sostenido.
La segunda generación también dejó su huella. Juan Raúl Benzo, hijo de Emilio, participó en 1947 en la fundación de Industria Sulfúrica S.A. (ISUSA), la primera fábrica de ácido sulfúrico en la región, que luego diversificaría su producción hacia fertilizantes para el agro. Así, la historia de DIU quedó entrelazada con los grandes hitos de la industria química uruguaya.
Crisis, cambios y reconstrucción
Tras el fallecimiento de Emilio Benzo en 1961 y, décadas más tarde, el de Domingo Cicala en 1990, la empresa atravesó un período de dificultades. Diferencias familiares y un contexto competitivo cada vez más exigente afectaron su posicionamiento. Sin embargo, su reputación en calidad nunca se perdió.
El punto de inflexión llegó en 1993, cuando Raúl González Rocca —con una extensa trayectoria en la industria farmacéutica— adquirió el 51% del paquete accionario e inició una nueva etapa. “La gran satisfacción de un logro compartido”, resume hoy al referirse a este 90° aniversario. Para él, la historia de la empresa está marcada por varias etapas, desde la visión de sus fundadores hasta el cambio de directriz con nuevos accionistas, el incendio que obligó a una profunda reestructura, la incorporación de múltiples representaciones, la superación de la crisis financiera de 2002 y el refuerzo societario que permitió proyectar una nueva planta industrial.
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En 1997, un incendio de grandes proporciones destruyó depósitos y mercadería, poniendo en jaque la continuidad operativa. La respuesta fue inmediata: gracias a los seguros, al apoyo de proveedores y, sobre todo, al compromiso del personal, la empresa logró recomponerse en pocos meses. Ese episodio se convirtió en un símbolo de resiliencia.
La crisis económica de 2002 volvió a poner a prueba la solidez de la compañía. Nuevamente, el esfuerzo conjunto permitió superar el momento y sentar las bases de una etapa de modernización que incluyó reconversiones organizacionales, incorporación de nuevas representaciones y una fuerte apuesta a la tecnología.
Entre 2013 y 2015 se concretó un viejo anhelo: la construcción e inauguración de un Centro Logístico que unificó la operativa de depósitos, fraccionamiento, control de calidad, preparación y expedición de pedidos. Esta centralización permitió ganar eficiencia, trazabilidad y capacidad de respuesta, mientras la administración y el área comercial continuaron operando desde la Casa Central en el centro de Montevideo.
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Centro logístico de DIU
Foto: Leonardo Carreño, FocoUy
La transformación tecnológica iniciada en 2005, con la implementación de sistemas en red en tiempo real, marcó un antes y un después en la gestión. A ello se sumó la incorporación de nuevas líneas y representaciones, que fortalecieron la oferta y ampliaron el alcance comercial.
La pandemia: servicio en tiempos críticos
En 2020, la irrupción de la pandemia volvió a exigir capacidad de adaptación. En un contexto de alta demanda de insumos vinculados a higiene, desinfección y salud, DIU redobló esfuerzos para asegurar el abastecimiento y sostener la operativa sin interrupciones.
La rápida adecuación de protocolos internos, el cuidado del personal y la reorganización logística fueron claves para mantener el servicio a hospitales, laboratorios, industrias y comercios. Una vez más, la resiliencia —uno de los valores que González Rocca destaca como inalterable— se tradujo en acciones concretas.
“Honestidad de proceder, resiliencia para superar dificultades, solidaridad con propios y ajenos y empatía para brindar una buena atención, tanto al cliente externo como interno”, enumera al hablar de los valores que se han mantenido incambiados durante nueve décadas. Todo ello con un objetivo claro: excelencia en el servicio y óptima calidad de los productos.
Expansión territorial y cercanía
En los últimos años, la empresa profundizó su estrategia de cercanía con clientes y distribuidores. En mayo de 2022 abrió su local en Durazno y, el 18 de octubre de ese mismo año, inauguró un nuevo local en Lagomar, reafirmando su presencia en la Costa de Oro.
La modernización continuó con la reforma de la Casa Central, inaugurada el 22 de agosto de 2024, y la renovación de oficinas culminada en mayo de 2025, que acompañan el crecimiento de la estructura interna y mejoran los espacios de trabajo.
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Casa central de DIU
Además, DIU cuenta hoy con comercios capacitados que distribuyen su marca en distintos puntos de la capital así como en varias localidades de Canelones, Maldonado, Colonia, Florida y Paysandú, ampliando su red en el territorio nacional. A esto se suma la reciente apertura de un nuevo local en Avenida Italia y Comercio en enero de 2026, que consolida aún más su posicionamiento en Montevideo.
Un equipo como motor
Si algo atraviesa toda la historia de la empresa es el protagonismo de su gente. Desde la colaboración tras el incendio, los procesos de reconversión interna, hasta el desafío inimaginable de la pandemia; el compromiso del equipo ha sido determinante. “La innovación y el esfuerzo junto con un equipo de personal comprometido e integrado a los objetivos” han sido, según González Rocca, la clave para mantenerse como referente en un rubro que ha cambiado profundamente.
A 90 años de su fundación, Droguería Industrial Uruguaya combina tradición y adaptación. Su historia demuestra que las raíces sólidas no están reñidas con la transformación permanente.
Cuando se le pregunta cómo imagina los 100 años de la empresa, González Rocca responde con sencillez y convicción: “En base a sus raíces, adecuándose a las circunstancias”. Una frase que sintetiza nueve décadas de trabajo y proyecta el camino hacia el centenario.