La cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía) ha dejado un guion impredecible en las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y España. En apenas unas horas, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha pasado de proferir duras amenazas de ruptura comercial a asegurar a bordo del Air Force One que España "se ha redimido por completo".
El viraje del mandatario se produce tras anunciar un supuesto acuerdo para una "importante solicitud de pago" por parte de Moncloa en el marco de la Alianza Atlántica, del cual no se han ofrecido detalles técnicos.
Las amenazas de Donald Trump: Del bloqueo comercial a la "causa perdida"
La jornada en la capital turca comenzó con una fuerte ofensiva dialéctica por parte del inquilino de la Casa Blanca. Durante una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, Trump cargó con severidad contra el Ejecutivo español, llegando a calificar a España de "causa perdida" y de "socio terrible" dentro de la organización militar por su negativa a elevar el gasto en Defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto (PIB).
"Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España. Quiero que lo corten", llegó a exigir el presidente estadounidense, extendiendo el veto incluso a las visitas bilaterales. Los reproches de Washington no solo se centraron en la financiación, sino también en el plano geopolítico: Trump criticó que el Gobierno español no respaldara su ofensiva militar contra Irán y recordó el malestar de Washington a comienzos de año, cuando Madrid impidió el uso de las bases militares de Rota y Morón situadas en Andalucía para ejecutar ataques aéreos en territorio iraní.
El giro de guion en el Air Force One: España "se ha redimido"
Sin embargo, el clima de confrontación dio un giro radical al término de las sesiones a puerta cerrada. Durante el vuelo de regreso a Washington, Trump suavizó por completo su discurso ante los periodistas y aplaudió la disposición de la delegación española.
"Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo. España fue muy generosa hoy... accedieron a una solicitud de pago importante", afirmó el líder republicano, sugiriendo que, de no haberse alcanzado dicho entendimiento, habrían cortado la comunicación con el país ibérico. Pese a la insistencia en torno a estos "numerosos pagos", ni la delegación estadounidense ni la española han precisado la naturaleza o la cuantía exacta de este compromiso financiero.
Pedro Sánchez defiende la solidez de las relaciones bilaterales con EE. UU.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, compareció ante los medios en Ankara para rebajar el impacto de las advertencias iniciales de Trump, asegurando que las relaciones sociales, culturales, económicas y políticas entre ambos países siguen siendo "muy, muy positivas". Sánchez enmarcó las declaraciones del presidente estadounidense en una "cierta normalidad" y pidió afrontarlas con "calma y paciencia".
El líder del Ejecutivo español reveló que mantuvo un encuentro informal y "coloquial" con Trump durante la cumbre, en el que conversaron sobre fútbol, el próximo Mundial en Estados Unidos y golf, descartando cualquier tipo de tirantez en las distancias cortas. Asimismo, Sánchez recordó la pertenencia de España a la Unión Europea —institución que posee una política comercial común para proteger a sus miembros— y defendió el estatus de Madrid como un "aliado fiable". En este sentido, destacó que el gasto en Defensa del país ha pasado del 0,9% del PIB en 2018 al 2% en 2026, cumpliendo con el estándar histórico de la Alianza, aunque todavía lejos del 5% exigido de forma generalizada por Trump.
El balance de la cumbre de Ankara: unidad transatlántica y apoyo a Ucrania
El cambio de tono hacia España coincide con un balance global mucho más optimista de la cumbre por parte de la Casa Blanca, que describió la cita como "exitosa" y marcada por una "unidad tremenda". Fuentes presentes en las reuniones privadas señalaron el fuerte contraste entre la retórica pública de Trump y su actitud cercana en los debates a puerta cerrada, donde llegó a trasladar a los socios europeos su deseo de permanencia: "Queremos seguir con ustedes".
La declaración final de la cumbre reafirmó el "férreo compromiso" con el Artículo 5 del tratado de asistencia mutua. Además, la cita sirvió para consolidar un flujo de apoyo militar a Ucrania por valor de 80.000 millones de dólares anuales para los años 2026 y 2027. En los márgenes del encuentro, Trump también se comprometió con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a conceder a Kiev el derecho a fabricar misiles de defensa antiaérea Patriot para estabilizar el frente frente a Moscú.
Para evitar nuevas fricciones, los aliados europeos y Canadá anunciaron miles de millones en nuevos contratos de armamento, un movimiento que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, resumió recordando que las familias que "a veces se pelean un poco, terminan siendo mucho más fuertes".