La Sala de Vacaciones del Tribunal Constitucional ha inadmitido el recurso del expresidente de la Generalitat, el fugado Carles Puigdemont contra la orden de detención en su contra, dictada en su contra por el Tribunal Supremo el pasado 13 de junio, por los delitos de desobediencia y malversación.
La decisión ha sido definida por dos votos a favor -los de los magistrados del ala conservadora César Tolosa y Concepción Espejel- y uno en contra -el de la magistrada del sector progresista Laura Díez-. Para los jueces, no se ha vulnerado ningún derecho constitucional.
La inadmisión se produce en momentos en los que el socialismo se encuentra negociando con el partido de Puigdemont sus votos para que Junts respalde la investidura de Pedro Sánchez.
El juez instructor del 'procés' en el Supremo, el magistrado Pablo Llarena, ordenó la detención del líder independentista toda vez que acordó procesarle por los delitos de desobediencia y malversación agravada en el marco de la revisión que efectuó tras la entrada en vigor de la reforma del Código Penal que derogó el delito de sedición por el que en un principio de investigaba a Puigdemont.
El pasado junio, la Sala de Apelación del Supremo confirmó la decisión de Llarena al desestimar los argumentos de las defensas -que pedían anular el procesamiento- y de la acusación popular ejercida por Vox, que reclamaba aplicar el delito de desórdenes públicos agravados.