Pedro Sánchez acuerda con Junqueras una financiación de 4.700 millones para Cataluña y desata un aluvión de críticas
Desde el Partido Popular acusan a Sánchez de "arrodillarse ante Junqueras". Además, Madrid, Andalucía y Galicia criticaron el acuerdo y coinciden que es perjudicial para el resto de las Comunidades Autónomas.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, han llegado a un acuerdo histórico sobre un nuevo sistema de financiación para Cataluña, que se traduce en una asignación de 4.700 millones de euros adicionales para la comunidad autónoma.
Este pacto, anunciado por Junqueras en rueda de prensa el jueves 8 de enero, contempla también el reconocimiento del principio de ordinalidad en el reparto de los recursos. Según este principio, Cataluña recibirá una parte proporcionalmente mayor de fondos si sigue siendo una de las principales contribuyentes al sistema.
El acuerdo entre el Gobierno y ERC se centra en el reparto de recursos para las comunidades autónomas, con especial atención a las necesidades de Cataluña. Aunque los detalles sobre cómo se implementará el nuevo modelo de financiación se darán a conocer próximamente por la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, Junqueras ha subrayado que el pacto incrementará en un 12% la capacidad presupuestaria de la Generalitat, beneficiando a la ciudadanía catalana.
Según el político, "todo el mundo gana", ya que el acuerdo permitirá una mayor autonomía financiera para la región.
Para el gobierno de Isabel Díaz Ayuso el acuerdo es "corrupción política"
La noticia del acuerdo no ha sido bien recibida por todos los sectores políticos.
Desde la Comunidad de Madrid, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha calificado el acuerdo como "corrupción política", afirmando que dar financiación adicional a Cataluña "a cambio de votos" es una forma de "subastar el país".
García Martín criticó la reunión entre Sánchez y Junqueras, calificando la presencia del líder de ERC en La Moncloa como "lamentable" y asegurando que el Gobierno está dispuesto a "seguir entregando" el país a los independentistas para mantenerse en el poder.
El Partido Popular (PP) ha sido uno de los principales críticos del acuerdo entre Sánchez y Junqueras. El vicesecretario de política autonómica del PP, Elías Bendodo, acusó a Pedro Sánchez de "arrodillarse" ante el líder de ERC, Oriol Junqueras, al reunirse con él en Moncloa.
Bendodo cuestionó la presencia de Junqueras en La Moncloa, recordando que el líder de ERC sigue siendo un "inhabilitado" tras la condena por el procés, aunque fue indultado en 2021.
El vicesecretario popular subrayó que el encuentro tiene como objetivo "implorarle oxígeno" a Junqueras, quien ha sido un aliado clave en la investidura de Sánchez y en la aprobación de los Presupuestos. Según Bendodo, este tipo de negociaciones "bilaterales" sobre financiación y recursos autonómicos no deben realizarse de manera cerrada, sino en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), donde deben participar todas las comunidades autónomas, incluidas las gobernadas por el PP.
Fuentes del PP también han señalado que quienes deben explicar el acuerdo con ERC sobre la financiación de Cataluña son los líderes socialistas de las comunidades autónomas, como la ministra María Jesús Montero, y no el presidente Sánchez, ya que se trata de un acuerdo que puede generar privilegios financieros para Cataluña en detrimento de otras autonomías.
Feijóo avisa a Sánchez: "La igualdad de los españoles no puede ser moneda de cambio"
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado este jueves a Pedro Sánchez de buscar "apuntalar" un Gobierno "en ruinas" tras su pacto con ERC en materia de financiación. Feijóo ha advertido que "la igualdad de los españoles no puede ser moneda de cambio" y ha recalcado que "La Moncloa no es una casa de empeños para apuntalar un Gobierno en ruinas". En un mensaje a través de redes sociales, el líder del PP subrayó que la financiación autonómica debe perseguir el bien común, algo que, según él, ocurrirá solo cuando su partido gobierne.
Bravo considera el acuerdo "corrupción política"
El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo, ha sido aún más contundente, acusando a Pedro Sánchez de "corrupción política" por usar el dinero de todos los españoles para "comprar los votos" de ERC. Bravo argumentó que este acuerdo busca asegurar que Sánchez continúe como presidente y que Salvador Illa siga siendo presidente de la Generalitat. Además, criticó el acuerdo por romper los principios de "solidaridad" establecidos en la Constitución, en los que los que más tienen deben ayudar a los que más dificultades tienen, algo que considera que el pacto entre Sánchez y Junqueras ha vulnerado.
Bravo también recordó que el PP ya presentó su propuesta para un nuevo sistema de financiación, que contempla un modelo "multilateral" que atienda las necesidades de todas las comunidades autónomas, y se comprometió a aprobar un nuevo sistema de financiación en el plazo de un año si el PP llega al poder.
Génova emplaza a Montero y Alegría a explicar el pacto
Fuentes del PP han señalado que quienes deben explicar el pacto alcanzado entre Sánchez y el independentismo catalán son la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la exportavoz del Gobierno, Pilar Alegría. Ambos, según el PP, deben dar explicaciones sobre este acuerdo, especialmente porque son las candidatas del PSOE en las próximas citas electorales. Alegría competirá por la presidencia de Aragón en las elecciones del 8 de febrero, mientras que Montero se enfrentará a Juanma Moreno en las autonómicas de Andalucía, previstas para junio.
Galicia, en pie de guerra: "Una cesión más"
El acuerdo también ha generado críticas desde Galicia. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha criticado duramente el pacto de financiación con ERC, calificándolo de "cesión más" por parte de Sánchez al independentismo catalán. Según Rueda, este acuerdo "rompe el principio de solidaridad, equilibrio territorial e igualdad", ya que privilegia a Cataluña sobre otras comunidades.
El presidente gallego señaló que este acuerdo implica un reparto injusto de los recursos, en el que Cataluña recibe más fondos primero y, posteriormente, lo que sobra se distribuye entre las demás comunidades.
Rueda alertó de que esta situación perjudica a Galicia y a otras regiones, al tiempo que destacó el "chantaje permanente" al que considera que Sánchez está sometido por parte del independentismo.
"Más desigualdades para las comunidades", la oposición al acuerdo desde Andalucía
La portavoz de la Junta de Andalucía, Carolina España, también ha criticado duramente el acuerdo, lamentando que Pedro Sánchez reciba "en Moncloa como a un jefe de Estado" a Oriol Junqueras para negociar un sistema de financiación que, según ella, "crea más desigualdades".
España subrayó que no se puede permitir que el reparto de recursos entre las comunidades autónomas se negocie exclusivamente entre el presidente del Gobierno y el líder de ERC, ya que, según su opinión, Andalucía es la comunidad más perjudicada por este nuevo sistema, con una pérdida anual de 1.528 millones de euros.
La portavoz andaluza recordó que ya en 2009, el presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero pactó con ERC un sistema "perjudicial" para Andalucía y que ahora, con el actual acuerdo, se repite una "cesión" al independentismo.
Según España, el nuevo sistema de financiación, que incluye el principio de ordinalidad, "significa más desigualdad para Andalucía y para el resto de las comunidades autónomas". También acusó a María Jesús Montero, ministra de Hacienda y andaluza, de defender los intereses del independentismo y de Sánchez, en lugar de proteger los intereses de su propia comunidad.
El principio de ordinalidad y sus implicaciones
El principio de ordinalidad, incluido en el acuerdo, establece que las comunidades autónomas que más contribuyen al sistema de financiación deben recibir también una parte proporcionalmente mayor. Junqueras defendió este principio como una forma de garantizar que Cataluña, que históricamente ha sido una de las principales contribuyentes, reciba una parte justa de los recursos. Este aspecto del acuerdo se considera un avance importante para los independentistas, que exigen un trato más justo en términos financieros dentro del marco del sistema autonómico.
Un acuerdo condicionado por la recaudación del IRPF
Aunque el pacto sobre la financiación de Cataluña ha sido alcanzado, aún quedan cuestiones pendientes, especialmente en relación con la recaudación de impuestos. ERC ha insistido en que Cataluña debe asumir la gestión del IRPF, un aspecto que aún no se ha concretado. Junqueras dejó claro que el apoyo de su partido a los Presupuestos Generales del Estado, así como a los de la Generalitat, dependerá de que se cumplan todos los compromisos acordados, incluido el modelo de recaudación.
A pesar de los avances en la financiación, Junqueras indicó que el acuerdo aún está incompleto y que no se podrá avanzar en otras negociaciones clave sin una resolución satisfactoria sobre la capacidad de Cataluña para gestionar sus propios impuestos. En este sentido, Junqueras recordó que el acuerdo de investidura con el PSC preveía que Cataluña asumiera la gestión del IRPF en 2026, aunque aceptó que su implementación se retrasara para dar tiempo a la administración catalana a fortalecer su capacidad de recaudación.
Un desafío político para el presidente Sánchez
Este acuerdo de financiación supone un desafío político para Pedro Sánchez, quien necesita el apoyo de ERC y otros partidos independentistas para mantener la estabilidad de su gobierno. Sin embargo, el acuerdo también ha generado críticas y divisiones, tanto en el ámbito regional como nacional. La presión sobre el Gobierno se intensificará a medida que el pacto pase por el Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas y se someta a votación en el Congreso, donde será clave el apoyo de otros partidos, como Junts.
El Gobierno ha intentado enmarcar este acuerdo dentro de una reforma más amplia del sistema de financiación autonómica, asegurando que todas las comunidades autónomas recibirán más recursos, no solo Cataluña. De esta forma, se busca diluir el enfoque en la "financiación singular" para Cataluña y presentarlo como un paso hacia una distribución más equitativa de los fondos.
La futura negociación de los presupuestos
El acuerdo sobre la financiación de Cataluña es solo una parte de un complejo rompecabezas político. Junqueras ha advertido que ERC no garantizará su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado ni a los de la Generalitat de Cataluña sin una solución satisfactoria sobre la recaudación de impuestos. La presión sobre Sánchez aumenta, ya que, para avanzar en las negociaciones, deberá cumplir con los compromisos adquiridos en el pacto de investidura y en otros acuerdos previos.
En resumen, el acuerdo sobre la financiación de Cataluña ha generado tanto expectativas como tensiones políticas, y su implementación dependerá de la capacidad del Gobierno para cumplir con los compromisos pactados, especialmente en lo que respecta a la gestión del IRPF y el apoyo de los independentistas en futuras votaciones.
Illa y Junqueras se reunirán este viernes en la Generalitat
Tras el acuerdo alcanzado con el Gobierno, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y Oriol Junqueras se reunirán este viernes en el Palau de la Generalitat para continuar las negociaciones sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. Este será el segundo encuentro público entre ambos dirigentes desde la investidura de Illa. Según ha avanzado Junqueras, el nuevo modelo de financiación, que se detalla este viernes, blinda el principio de ordinalidad y aportará cerca de 4.700 millones de euros adicionales anuales para la Generalitat.
Esta reunión refuerza la importancia del acuerdo, que sigue siendo clave para la estabilidad política tanto en Cataluña como a nivel nacional, con las comunidades autónomas observando de cerca cómo se materializan los cambios en el sistema de financiación.