El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha vuelto a defender un modelo migratorio abierto, basado en la legalidad, la seguridad, el orden y, según enfatizó "en la humanidad", frente a quienes abogan por cerrar las fronteras.
Lo hizo durante su intervención en la inauguración de la Conferencia de Embajadores en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Sánchez destacó que los datos actuales "invitan al optimismo", gracias a las políticas migratorias implementadas por el Ejecutivo.
"Un modelo migratorio abierto"
Sánchez subrayó que "España es un país que defiende firmemente un modelo migratorio legal, seguro, ordenado, pero también abierto y humano", en contraposición a los datos de las últimas encuestas que muestran que la mayoría de los españoles rechazan la apertura indiscriminada y prefieren una política de fronteras cerradas.
En relación con la política migratoria abierta que defiende el gobierno de Pedro Sánchez, una reciente encuesta de Sigma Dos para El Mundo (publicada en julio de 2025) revela que la mayoría de los españoles no se alinean con el enfoque de apertura indiscriminada que promueve el presidente.
Según el sondeo, un 70% de los votantes apoya propuestas más restrictivas como las deportaciones masivas de inmigrantes irregulares y de aquellos que, aunque tengan papeles, cometen delitos. Este apoyo no se limita únicamente a los votantes de la ultraderecha; incluso un 91,7% de los votantes del PP y un 57,1% de los votantes del PSOE respaldan estas medidas, lo que pone en evidencia una discrepancia significativa entre las políticas del gobierno y las preocupaciones de la ciudadanía.
La encuesta también subraya que, aunque la mayoría de los votantes apoyan medidas más duras en materia migratoria, hay una falta de consenso sobre las propuestas extremas de Vox, lo que refleja un descontento generalizado con las políticas migratorias actuales.
Para muchos ciudadanos, la falta de control en la inmigración y los problemas derivados de ella, como el tráfico ilegal de menores y las tragedias en el mar, son cuestiones prioritarias que necesitan una política más ordenada y controlada. Así, mientras que el gobierno aboga por un modelo "abierto y humano", los datos reflejan que una gran parte de la población considera que, en lugar de la apertura sin restricciones, se debería implementar una política migratoria más equilibrada y regulada.
El presidente insistió este jueves en que "los migrantes merecen el mínimo de dignidad que se les debe otorgar", destacando el compromiso de España con los derechos humanos.
Rechazo a la externalización de políticas migratorias
El presidente también rechazó la externalización de las políticas migratorias, una práctica que considera ineficaz. "España siempre va a estar en contra de crear esos 'hotspots' fuera del continente europeo", agregó, refiriéndose a los centros de control de migrantes que algunos países proponen en regiones fuera de Europa. Según Sánchez, estos enfoques no resuelven de manera efectiva el reto de la migración irregular.
El modelo migratorio de España "está funcionando"
Sánchez remarcó que la clave para abordar la migración irregular es la cooperación con los países de tránsito y de origen. Aseguró que los datos muestran que el modelo español "funciona". En este sentido, destacó que la migración irregular representa solo el 6% del total, y aseguró que "el único efecto que existe es el de una migración que dinamiza la economía y sostiene el modelo de bienestar del país".
Impacto económico
Sánchez también hizo hincapié en la contribución positiva de la migración al crecimiento económico de España. "La migración aporta el 80% del crecimiento registrado en los últimos seis años y el 10% de los ingresos de la Seguridad Social", mencionó, en contraste con solo un 1% del gasto. Este crecimiento ha sido fundamental para el sostenimiento de las finanzas del país y del estado de bienestar.
Frente al desafío demográfico
El presidente concluyó destacando que uno de los mayores retos a largo plazo es el reto demográfico, un fenómeno que afecta a toda Europa y que requiere respuestas como las políticas de natalidad y de apoyo a las familias. "Es un reto que tenemos que afrontar combinando políticas de natalidad con políticas de familia", agregó Sánchez.
Los puestos de trabajo de los inmigrantes
En este contexto, Sánchez subrayó que la migración no solo cubre puestos de trabajo de bajo valor añadido, sino que también empieza a ocupar puestos de trabajo de alto valor añadido, lo que tiene un impacto positivo en la reducción del desempleo. "No es un juego de suma cero, sino un aporte al crecimiento económico que hoy en día es la envidia de otros muchos países europeos", concluyó.