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La gira europea de Ye, el artista anteriormente conocido como Kanye West, se desmorona a medida que los gobiernos del continente cierran sus fronteras y estadios a sus espectáculos.

Suiza ha sido el último país en sumarse a este bloqueo después de que el equipo FC Basel rechazase la actuación del rapero en su estadio, motivado por sus reiterados comentarios antisemitas.

Este nuevo revés en territorio helvético se produce apenas meses después de que Ye publicara mensajes en redes sociales exaltando el nazismo. A pesar de sus recientes intentos de disculpa, donde afirmó haber "terminado con el antisemitismo", el rastro de sus polémicas declaraciones ha provocado una reacción en cadena que pone en duda la viabilidad de sus próximas fechas, incluida su esperada cita en Madrid el próximo 30 de julio en el Riyadh Air Metropolitano.

El "no" de Polonia: una cuestión de memoria histórica

El pasado viernes, los administradores del Estadio de Silesia en Polonia confirmaron la cancelación del concierto previsto para el 19 de junio. La decisión se produjo tras una contundente intervención de la ministra de Cultura, Marta Cienkowska, quien calificó de "inaceptable" organizar un evento para un artista que se ha lucrado vendiendo simbología nazi.

"Estamos hablando de un artista que ha expresado públicamente posturas antisemitas y ha restado importancia a crímenes", señaló la ministra, subrayando que en un país marcado por el Holocausto no se puede tratar este discurso como mero entretenimiento. Cienkowska advirtió, además, que el Gobierno polaco dispone de mecanismos legales para impedir físicamente la entrada del rapero al país.

Francia y Reino Unido: seguridad nacional y bien público

La situación en el resto de las grandes capitales europeas no es distinta. En Francia, el artista optó por "posponer hasta nuevo aviso" su concierto en Marsella del 11 de junio, una decisión que llegó tras las amenazas del Ministerio del Interior galo de prohibir formalmente el evento por motivos de orden público.

Por su parte, el Reino Unido ha sido el más tajante al bloquear directamente la entrada de West mediante la denegación de su Autorización Electrónica de Viaje. El primer ministro británico, Keir Starmer, justificó la medida alegando que la presencia de alguien que ha lanzado temas titulados "Hail Hitler" no es "beneficiosa para el bien público". Como consecuencia, el Wireless Festival de Londres ha tenido que ser cancelado, procediendo al reembolso automático de las entradas.

Un historial de odio que eclipsa la música

El origen de este aislamiento diplomático y cultural se remonta a febrero de 2025, cuando Ye publicó una serie de comentarios en la red social X donde se autodefinía como "nazi" y "racista", llegando a afirmar su adoración por Adolf Hitler. Aunque posteriormente emitió un comunicado pidiendo perdón y apelando a la redención divina -"Dios me perdone por todo el dolor causado"-, las autoridades europeas consideran que sus actos han cruzado la línea de la libertad artística para entrar en la propagación deliberada del odio.

Mientras el mapa de conciertos de Ye en Europa se tiñe de cancelaciones, todas las miradas se centran ahora en España. El concierto en el estadio del Atlético de Madrid supondría el regreso del rapero a los escenarios españoles tras dos décadas de ausencia, pero la presión de sus países vecinos y la gravedad de las acusaciones plantean un escenario de incertidumbre para la cita de julio en la capital.

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