La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado sus primeras directrices clínicas para ayudar a los adultos a dejar de consumir tabaco para mejorar su bienestar y salud. Estas recomendaciones ofrecen un conjunto integral de intervenciones que incluyen apoyo para el cambio de comportamiento, recursos electrónicos y tratamientos farmacológicos.
Aunque más del 60% de los consumidores de tabaco quieren dejar de fumar, la falta de acceso a servicios eficaces sigue siendo un obstáculo para muchos. La OMS busca cambiar esta realidad proporcionando herramientas y recursos que faciliten el proceso de abandono del tabaco, para los más de 750 millones de personas que fuman.
Tratamientos recomendados por la OMS para dejar el tabaco
La OMS ha identificado varias estrategias efectivas que combinan tratamientos farmacológicos y apoyo conductual para aumentar las tasas de éxito en el abandono del tabaco:
Tratamientos farmacológicos: entre los tratamientos recomendados se incluyen la vareniclina, la terapia de sustitución con nicotina (chicles y parches), el bupropión y la citisina. Estos medicamentos han demostrado ser efectivos en la reducción de la dependencia del tabaco y facilitan el proceso de dejar de fumar.
Intervenciones conductuales: la OMS sugiere que los profesionales de la salud ofrezcan asesoramiento breve y sistemático en los establecimientos de salud. Este asesoramiento puede durar entre 30 segundos y 3 minutos, proporcionando apoyo directo y personalizado.
Además, se recomienda el apoyo individual o en grupo, el asesoramiento telefónico, el envío de mensajes de texto motivacionales y el uso de aplicaciones móviles y programas de internet para apoyar a los fumadores en su proceso de abandono.
hannah-gullixson-xn02rY4i-NI-unsplash.jpg
Implementación de las directrices
prakriti-khajuria-cEvBg_mfkuo-unsplash.jpg
Adiós tabaco: la importancia del apoyo conductual y farmacológico
El Dr. Rüdiger Krech, Director de Promoción de la Salud de la OMS, destacó que dejar de fumar es un desafío significativo que requiere un esfuerzo considerable tanto de los individuos como de sus familias. Con estas nuevas directrices, la OMS busca proporcionar el mejor apoyo posible a las personas que han decidido dejar de fumar, ayudando a reducir la carga de enfermedades relacionadas con el tabaco y mejorando la salud pública.
Estas directrices son esenciales para países de ingresos bajos y medianos, donde el acceso a tratamientos puede ser limitado. La OMS insta a los profesionales de la salud, responsables políticos y partes interesadas a adoptar estas recomendaciones para promover el abandono del tabaco y mejorar el bienestar de millones de personas en todo el mundo.