Hace tiempo que Amancio Ortega es más que Zara.
Hoy es también una potencia inmobiliaria. Construyó un imperio después de décadas de inversiones metódicas y lúcidas mediante la reinversión del flujo de dividendos que cobraba por su participación en Inditex (59,3%), el coloso textil que fundó y que ahora lidera su hija Marta.
Con sus 90 años, el magnate gallego hoy cobra más de 100 euros por segundo por sus acciones en el holding. Pero desde hace unos cinco años su estrategia de inversión empezó a diversificarse.
Nunca abandonó el ladrillo. Siempre está sumando “joyitas”. Pero Pontegadea, el nombre de su “family office”, hoy mira otros sectores e incluso otros horizontes. Un reflejo de cómo el mapa inversor de las grandes fortunas cambió.
Pero Pontegadea también creció. Al punto que hoy el holding está entre los 10 más grandes del mundo (RankiaPro) junto a las sociedades que invierten las miles de millones de Bill Gates (Microsoft) y Jeff Bezos (Amazon) o los dueños de Wall Mart y Bernault Arnault (Louis Vuitton).
Amancio Ortega, fundador de Inditex, y su hija Marta, hoy al frente del holding.
Se estima que el holding de Ortega maneja unos 117.000 millones de euros en activos. Eso incluye su participación en Inditex y unos 22.000 millones de su cartera de real estate, que hoy lo convierten en el mayor magnate inmobiliario del planeta.
El flujo de caja para realizar las inversiones proviene de los beneficios de Inditex, que en 2025 alcanzaron un récord de 6.220 millones de euros (+6%), con un dividendo de 1,75 euros por acción. Para Ortega, eso supone una remuneración de unos 3.234 millones de euros durante 2026.
Y la cartera viene rindiendo tan bien que en 2025 por primera vez el holding en el que vuelca íntegramente esos dividendos logró un beneficio de 10.000 millones de euros (+7,8%). Así Ortega gana alrededor de un 40% más que Inditex.
El real estate no para: joyitas y complejos industriales
En materia de compras inmobiliarias es casi imposible seguirle el ritmo. Pontegadea compra y alquila activos de primera línea en ciudades que van desde Madrid y Nueva York hasta Sídney.
A fines de julio, firmó su mayor compra de la historia.
Pagó 850 millones de euros por un edificio de oficinas en París, la cifra más alta por un inmueble de este tipo en Europa continental desde 2022. Desplazó así a su anterior adquisición del Royal Bank Plaza de Toronto por unos 838 millones.
Pero Ortega también está sumando a su cartera muchos complejos industriales y logísticos, como es el caso reciente del centro que Lactalis, la mayor productora de lácteos del mundo, tiene en el parque empresarial Northwood de Oshawa, Canadá. El brazo inversor del multimillonario desembolsó unos 115 millones de euros por este complejo, el más grande que tiene la compañía.
A su vez, hace poco compró un edificio de departamentos para alquiler por 175 millones de euros en Londres. De esta forma, la ciudad ya se convirtió en una de las favoritas de Ortega, con cerca ya de 15 activos inmobiliarios valorados en más de 4.200 millones de euros.
El vuelco hacia las renovables y la infraestructura eléctrica
El primer giro de diversificación se dio cuando se posicionaron en energía. Hoy tienen una exposición importante en el sector de energías renovables e infraestructuras eléctricas:
- Alianza con Repsol (España): controla el 49% de dos grandes carteras de proyectos de energías renovables de Repsol. Su primera gran incursión fue en el parque eólico Delta (Zaragoza) por 245 millones de euros, a la que sumó el parque fotovoltaico Kappa (Manzanares) y una posterior macro-cartera de unos 1.000 megavatios (MW) adicionales mixtos de eólica y solar (Proyecto Ebro) por 363 millones de euros.
Proyecto Kappa de energía fotovoltaica de Repsol.
- Proyecto Jazz con EDF (Francia): mantiene el 49% de una sociedad de activos renovables eólicos y fotovoltaicos en el mercado francés coparticipada junto con el gigante energético estatal galo EDF.
- Redeia (España): es dueño de un 5% de la antigua Red Eléctrica de España (REE), situándose como uno de sus principales accionistas institucionales privados.
- Enagás (España): cuenta con otro 5% de participación en el gestor gasista y de transporte energético español.
Activos logísticos que aporten posicionamiento estratégico
Esta tendencia a buscar activos de infraestructura se profundizó en el último tiempo al concentrarse en el sector logístico y especialmente, en puertos.
Acá destacan dos adquisiciones recientes, primero PD Ports en Reino Unido y, sobre todo, Qube en Australia.
La compra de Qube Holdings se realizó en el marco de un consorcio liderado por Macquarie Asset Management y en el que también participó UniSuper. Pontegadea controla aproximadamente el 15% de Qube, una participación equivalente a unos 1.070 millones de euros.
La operación valora el conjunto del grupo logístico australiano en alrededor de 7.000 millones de euros y supone una de las mayores inversiones individuales de la historia reciente de Pontegadea.
Qube opera en puertos, transporte ferroviario y terrestre, almacenamiento y logística en Australia, Nueva Zelanda y el sudeste asiático. Desde el punto de vista geográfico, marca un desplazamiento hacia la zona de Asia-Pacífico, donde hoy también busca oportunidades el capital global.
Ortega había adquirido anteriormente el 49% de PD Ports, operador británico de puertos y logística, por un importe estimado de 500 millones de euros. La operación significó su desembarco en las infraestructuras logísticas marítimas de Europa.
La compañía controla una red estratégica de 11 centros portuarios y logísticos distribuidos a lo largo del Reino Unido. El activo estrella de la firma es Teesport, uno de los mayores puertos por volumen de carga de todo el país.
El viraje inversor de Ortega replica la búsqueda de las grandes carteras en todo el mundo. En un contexto de reorganización de las cadenas de suministro, este tipo de activos adquiere un valor creciente. Por un lado, aseguran estabilidad, resiliencia y generación de ingresos recurrentes.
Pero además, las grandes fortunas ya no buscan sólo rentabilidad inmobiliaria. Necesitan un posicionamiento estratégico en infraestructuras críticas. La logística es el nuevo activo refugio.