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La amenaza de Teherán todavía retumba en todo el Golfo.

El líder de Irán le advirtió a EEUU hace exactamente un mes que si su país era atacado habría una guerra regional. Y que estaba en su poder cerrar por completo el Estrecho de Ormuz.

La advertencia es el “escenario pesadilla” para el mercado del petróleo.

Nunca ocurrió hasta ahora. Quizás no ocurra.

Pero ahora que volvió a estallar la guerra en Medio Oriente el impacto podría paralizar el comercio de gran parte del crudo en el mundo. Y provocar un shock de precios en ese mercado que ahí sí haga reaccionar a Donald Trump.

Una escalada del petróleo volvería a alimentar la inflación global.

Y lo último que quiere el presidente de EE.UU. es una ola de malestar por el precio de la gasolina, en la antesala de las elecciones de medio término en noviembre.

Después del ataque del sábado y del contraataque de Irán -el cuarto productor de la OPEP-, muchos tanques petroleros evitaron surcar las aguas del canal y se sumaban a ambos lados del estrecho, reporta Bloomberg. Como si discutieran qué pasó y qué sabía cada uno antes de aventurarse más allá.

Ormuz es el punto estratégico para el transporte de las exportaciones de crudo y productos refinados del Golfo. Por allí circula una quinta parte del petróleo del mundo, incluyendo productores como Arabia Saudita e Irak.

Qatar, por ejemplo, uno de los exportadores más grandes de gas natural licuado, también lo utiliza. Y con los ataques de EEUU, ya suspendió varios envíos.

Las noticias de alto impacto se han ido sumando en estas horas: los ataques de Irán a los árabes moderados de Baréin, Qatar, Emiratos y Kuwait.

Y, sobre todo, la confirmación por parte de EEUU e Israel de la muerte en los ataques del ayatollah Alí Kamenei.

Daño a la infraestructura: hay una isla que es la clave

Aún ni se sabe si infraestructura crítica fue dañada en Irán. Puede que ocurra como en los ataques de junio pasado.

En un principio, el petróleo registró su mayor suba en más de tres años y el Brent cruzó los u$s 80 el barril en Londres. Pero cuando se supo que la agresión no había tenido como objetivo ninguna instalación energética vital, el impacto se disolvió rápidamente.

Esta vez, falta todavía información. Se sabe que hubo una explosión en la isla de Kharg, en el norte del Golfo Pérsico, a 20 km de la costa de Irán, donde funciona el principal hub logístico del país, que concentra los envíos internacionales.

ataque a iran 2

Pero no se sabe si la terminal sufrió daños. De ser así, sería devastador para la economía del régimen iraní.

Es cierto que las sanciones estadounidenses desalentaron a la mayoría de los compradores.

Pero las refinerías privadas chinas siguen siendo fieles clientes (como en el caso de Rusia). Concentran el 90% de las exportaciones. Eso sí, siempre exigen un buen descuento.

Para el mercado del petróleo, entonces, la confirmación de que la facilidad sufrió daños desencadenaría una ola de ventas.

Reuters informa, sin embargo, que Irán -anticipando que la terminal podría ser un blanco prioritario- transfirió gran parte del crudo almacenado allí a buques.

Sin ir más lejos, antes de este nuevo ataque, ya existían movimientos en la región que permitían prever que algo estaba por ocurrir. Y los traders lo olieron.

El viernes el petróleo ya saltó a un máximo de siete meses. Arabia Saudita venía acelerando exportaciones desde hace días ante la creciente tensión en la región. El Brent hoy cotiza a u$s 73 el barril y sube 19% en el año. El viernes el petróleo ya saltó a un máximo de siete meses. Arabia Saudita venía acelerando exportaciones desde hace días ante la creciente tensión en la región. El Brent hoy cotiza a u$s 73 el barril y sube 19% en el año.

Arabia Saudita, así como otros productores, estuvieron acelerando exportaciones en los últimos días en la medida en que EE.UU. desplegaba fuerzas militares en la región tensando los ánimos.

De ahí que ya el viernes el petróleo trepara a un máximo de siete meses de u$s 73,2 el barril en Londres cuando la guerra ni había comenzado.

La fricción creciente entre EE.UU. e Irán ya viene pasando factura al crudo este año, con una suba del 19%.

Un bloqueo de Ormuz, el escenario pesadilla que vuelve

El escenario catastrófico, el que siempre resurge cuando Irán queda en la mira, es un bloqueo del Estrecho de Ormuz. Y ahí, todos saben que las cosas pueden ponerse feas. Aún cuando el régimen no pueda sostener la medida por demasiado tiempo.

Por eso la OPEP+, encabezada por Arabia Saudita y Rusia, preparó una reunión de emergencia para el domingo, dispuesta a intervenir para amortiguar una eventual escalada del precio.

La medida en que aumente la producción de crudo -para contrarrestar el pico de demanda- dependerá justamente de la decisión de Irán de cerrar o no el estrecho.

ataque a iran 3

De hecho, el mercado de petróleo viene de una dinámica marcada por la sobreoferta.

El año pasado, los grandes productores reunidos en la OPEC empezaron a incrementar nuevamente su producción (congelada desde 2023) para recuperar cuota de mercado (pese a la debilidad de la demanda).

Y en paralelo los nuevos jugadores como EE.UU., Brasil y Guyana sumaban crudo a un mercado que no tenía compradores. Así, en 2025, el Brent cayó 18%.

El crudo venía aplastado por la sobreoferta. La OPEC volvió a aumentar la producción para recuperar cuota de mercado ante nuevos jugadores como EE.UU. o Brasil. Pero sin suficiente demanda, el Brent cayó 18% el año pasado. En 2026 la tensión con Irán ya pudo más. El crudo venía aplastado por la sobreoferta. La OPEC volvió a aumentar la producción para recuperar cuota de mercado ante nuevos jugadores como EE.UU. o Brasil. Pero sin suficiente demanda, el Brent cayó 18% el año pasado. En 2026 la tensión con Irán ya pudo más.

Pero ya este año, incluso con este problema intacto, los precios empezaron a subir ante la constante incertidumbre geopolítica.

Cerrar el estrecho es la opción radical. Pero para quienes hacen negocios en la zona hay otros riesgos.

Ya el año pasado, Irán interfirió las señales de GPS de los barcos para disuadir que se transite por el estrecho y hace tiempo amenaza con el uso de minas submarinas.

No tanto tiempo atrás, en 2023, secuestró en el Golfo de Omán a un buque petrolero de Chevron y lo liberó más de un año después.

Pero la estabilidad de la región es tan frágil que bastó que Trump volviera a la carga en Irán para que reaparecieran los Hutíes.

La milicia de Yemén con lazos con Teherán proclamó que volvería a atacar a los barcos que navegan por el corredor del Mar Rojo, otro canal de tránsito vital para el petróleo.

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