ver más

"They want to go in so badly". Bien podría traducirse como: “Tienen tantas ganas de estar ahí”.

Fue lo que le dijo exaltado Donald Trump, el presidente de EE.UU., a un grupo de periodistas que lo acompañaba a bordo del Air Force One en relación al interés de las petroleras estadounidenses de entrar a Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro.

Eufórico, en una de sus clásicas declaraciones sin matices, les explicó que las grandes compañías del país devolverían a la decadente industria venezolana a su viejo esplendor. “Nosotros no ponemos nada”, aclaró, en relación a las inversiones faraónicas que demandaría su visión petrolera.

Desde entonces, la narrativa -no tan sutilmente- empezó a cambiar. Ya el sospechoso silencio de las compañías obligaba a corregir un poco el discurso. Hacía demasiado ruido.

"Es muy pronto para revelar si tuve algún tipo de conversación"

El domingo, en ABC news, el secretario de Estado, Marco Rubio, allanó apenas el camino al afirmar que “esperaba” que las petroleras estén deseosas de aprovechar la oportunidad de volver a producir en Venezuela.

Pero este lunes, en una entrevista en NBC news, Trump prácticamente confirmó que toda esa venta de la reconstrucción petrolera que siguió a la exitosa extracción de Maduro había sido un gran exabrupto.

No había nada realmente coordinado.

En el programa le preguntaron específicamente si había hablado con los máximos ejecutivos de las tres petroleras que debían llevar adelante esta enorme tarea: Exxon Mobil, ConocoPhillips y Chevron.

Las dos primeras se retiraron de Venezuela luego de la expropiación de sus activos por parte del gobierno de Hugo Chávez en 2007, mientras que Chevron continúa operando aunque con una licencia restringida emitida por Washington.

La respuesta vaga y enigmática de Trump fue que todavía era “muy pronto” para revelar si había mantenido algún tipo de conversaciones. Y luego agregó: “Hablo con todo el mundo”.

El punto más interesante es que Trump, quien hasta ahora aseguraba que las petroleras harían los desembolsos necesarios con total convencimiento y entusiasmo, sugirió que la administración estaría dispuesta a subsidiar sus esfuerzos para convencerlas de realizar estas inversiones.

Especificó que deberán invertir “una tremenda cantidad de dinero” y explicó que EE.UU. podría reembolsarlo o bien hacerlo vía las ganancias obtenidas.

Hacen falta u$s 100.000 millones..., si se hace en 10 años

En efecto, cálculos que publica Bloomberg, hablan de un costo total de u$s 100.000 millones repartidos en 10 años. Esto es para recuperar los niveles máximos de producción de los años 1970.

La cifra equivale a un tercio de lo que destina Exxon Mobil, la mayor petrolera global, para gastos de capital… en todo el mundo.

En paralelo, una investigación de Reuters que consultó a cuatro altos ejecutivos de la industria con conocimiento directo del asunto pudo confirmar que ninguna de las petroleras involucradas tuvo todavía contactos con el Gobierno desde que se produjo la caída de Maduro.

Esto contradice las declaraciones de Trump durante el fin de semana en las que insistió en que ya había mantenido reuniones con todas las petroleras del país, tanto antes como después de la captura de Maduro”, escribe la prestigiosa agencia Reuters.

Trump también hizo algunas afirmaciones en la entrevista que resultan poco realistas.

Aseveró que, en menos de 18 meses, el proyecto puede estar listo o incluso antes, pero requerirá de mucho dinero. Una estimación que choca de frente con las estimaciones de todos los expertos.

Venezuela y combustible barato en un año electoral

El presidente también dejó entrever el interés electoral que late detrás de este operativo, más allá de la oportunidad de negocios. Reconoció que una Venezuela que vuelva a generar flujos de petróleo importantes ayudará a mantener el precio de la energía bajo en EE.UU.

Este año, EE.UU. celebrará las elecciones de medio término y los republicanos buscan enfocarse en cuestiones de bolsillo para convencer a los votantes.

Pero para eso todavía falta.

Finalmente esta semana, el secretario de Energía, Chris Wright, se ocupará de hablar con la industria.

El funcionario hará la tarea sucia en la Goldman Sachs Energy, Clean Tech & Utilities Conference en Miami donde tendrá a todos los ejecutivos reunidos y listos para recibir explicaciones del Gobierno.

Temas:

Maduro petróleo trump combustible Venezuela

seguí leyendo