9 de marzo 2026 - 17:32hs

El Banco Central de Suecia (Riksbank) ha recomendado a la población mantener dinero en efectivo en casa como medida preventiva ante posibles crisis, en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y las tensiones en Oriente Medio.

La entidad advierte de que el actual escenario geopolítico y el elevado nivel de digitalización del sistema de pagos sueco pueden generar vulnerabilidades si se producen interrupciones tecnológicas, crisis económicas o incluso situaciones de conflicto.

Por ello, el organismo considera importante que los ciudadanos dispongan de varios métodos de pago, incluyendo efectivo, tarjetas bancarias y sistemas de pago móvil.

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El Riksbank aconseja tener unos 90 euros en efectivo por adulto

Entre las recomendaciones del banco central figura guardar aproximadamente 1.000 coronas suecas por adulto, lo que equivale a unos 93 euros, como referencia para disponer de liquidez en caso de emergencia.

Según el Riksbank, esta cantidad permitiría cubrir alrededor de una semana de compras esenciales, aunque la cifra puede variar según el tamaño del hogar y las necesidades de cada familia.

El organismo también recomienda no depender de una sola tarjeta bancaria y, siempre que sea posible, contar con tarjetas de diferentes redes de pago, como Visa o Mastercard, para reducir el riesgo de interrupciones en el sistema.

Asimismo, aconseja conservar las tarjetas físicas, incluso si se utilizan habitualmente servicios de pago móvil como Apple Pay o Google Pay, ya que el teléfono puede quedarse sin batería o sufrir fallos técnicos. Además, el chip de la tarjeta permite realizar pagos incluso sin conexión a internet.

El banco central subraya que disponer de varios medios de pago mejora la capacidad de la población para realizar compras en caso de crisis o interrupciones temporales del sistema.

El BCE advierte del papel del efectivo en situaciones de emergencia

La recomendación del banco central sueco coincide con conclusiones señaladas por el Banco Central Europeo (BCE) en un informe publicado en 2025 titulado “Mantenga la calma y lleve efectivo: lecciones sobre el rol único del dinero físico en cuatro crisis”.

El BCE indicó que, pese al avance de los pagos digitales, la demanda de billetes ha seguido creciendo en los últimos años. Aunque el uso del efectivo para transacciones diarias ha disminuido, el valor total del dinero físico en circulación ha aumentado de forma significativa en las últimas dos décadas.

Según el organismo, el efectivo ha mantenido una participación superior al 10% del PIB de la zona euro durante los últimos diez años, con incrementos temporales durante la pandemia de COVID-19 y una moderación posterior vinculada a la subida de los tipos de interés.

bce

El efectivo como “seguro social” en tiempos de crisis

El estudio del BCE analiza el comportamiento de la población durante varias crisis recientes, entre ellas la crisis de deuda de Grecia, la pandemia, el apagón eléctrico en la Península Ibérica en 2024 y la invasión rusa de Ucrania.

El informe concluye que, cuando la estabilidad económica o tecnológica se ve amenazada, la demanda de efectivo suele aumentar debido al acaparamiento preventivo de billetes.

Según el BCE, el dinero físico ofrece certeza sobre su valor nominal, acceso inmediato y privacidad, características que explican su persistencia en los sistemas financieros a pesar del avance de la digitalización.

La institución considera que el efectivo actúa como una “red de liquidez para la comunidad” y lo describe como un “seguro social” frente a episodios de inestabilidad sistémica grave.

Crisis recientes muestran el papel del dinero físico

El análisis del BCE destaca varios ejemplos recientes en los que el efectivo desempeñó un papel relevante.

Durante la pandemia de 2020, se produjo un aumento extraordinario de la demanda de billetes en euros, incluso cuando el uso del efectivo para pagos cotidianos disminuía. El organismo denomina a este fenómeno la “paradoja de los billetes”, ya que muchos ciudadanos acumularon efectivo como reserva ante la incertidumbre.

En el caso del apagón energético registrado en la Península Ibérica el 28 de abril de 2024, el BCE constató que los pagos con tarjeta se desplomaron en las zonas afectadas, mientras que en los días posteriores se produjo un fuerte incremento en las retiradas de efectivo.

Situaciones similares se observaron tras la invasión rusa de Ucrania, cuando varios países vecinos registraron un aumento notable en la demanda de dinero físico debido a la incertidumbre.

Otros países europeos también recomiendan guardar efectivo

Las recomendaciones de Suecia no son un caso aislado en Europa.

Autoridades de países como Países Bajos o Finlandia han sugerido que los hogares dispongan de entre 70 y 100 euros por persona, una cantidad pensada para cubrir necesidades básicas durante unas 72 horas.

En el caso sueco, el Riksbank insiste en que la cifra de 1.000 coronas por adulto debe considerarse solo una referencia, y recomienda que, siempre que sea posible, el efectivo se mantenga en diferentes denominaciones.

La recomendación refleja la preocupación de las autoridades financieras por reforzar la resiliencia de los sistemas de pago en un contexto internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas e incertidumbre económica.

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Suecia dinero banca digital Guerra en Oriente Medio

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