ver más

El ecosistema de empresas emergentes en España registró un nuevo avance durante el último año. Según el estudio publicado por Informa D&B, el número de ‘startups’ creció un 12% y alcanzó las 5.315 compañías activas entre 2019 y 2024. A pesar de este crecimiento, estas firmas representaron apenas alrededor del 1% de las 605.028 empresas constituidas en ese período, lo que reflejó su aún limitado peso dentro del conjunto del tejido empresarial.

Qué se entiende por ‘startup’

El informe recordó que no existe una definición unánime del concepto, aunque se considera ‘startup’ a las empresas de reciente creación con una actividad innovadora, no necesariamente tecnológica, con alto potencial de crecimiento y una elevada necesidad de financiación. Este rasgo explica parte de su dinamismo, pero también los retos a los que se enfrentan para consolidarse en el mercado.

Actividad exterior y proyección internacional

En términos de internacionalización, la presencia de las ‘startups’ españolas continuó siendo reducida, aunque ligeramente superior a la del resto de compañías. En concreto, el 5% de estas empresas desarrolló actividades de importación o exportación, frente al 4% del resto, mientras que el 1% contó con una o más filiales en el extranjero, una proporción sensiblemente mayor que el 0,15% registrado entre las demás sociedades.

Mayor actividad en redes, menor presencia femenina

Otro de los rasgos diferenciales de las ‘startups’ fue su mayor intensidad en comunicación digital. El 51% de estas empresas desarrolló acciones en medios y redes sociales, frente al 11% del resto del tejido empresarial. Sin embargo, esta mayor visibilidad no se trasladó a los órganos de decisión, ya que la presencia de mujeres en los consejos de administración resultó inferior a la del resto de compañías, al situarse en el 15%, frente al 23% general, y solo el 16% superó el umbral del 40% de representación femenina.

Sectores con mayor liderazgo femenino

Por sectores, sanidad y educación concentraron los mayores niveles de presencia femenina en los consejos de las ‘startups’, con un 28% y un 21% respectivamente. En el extremo contrario, hostelería, construcción y actividades inmobiliarias, así como la intermediación financiera, registraron los porcentajes más bajos, en una horquilla que osciló entre el 11% y el 12%.

Concentración geográfica y peso de las regiones líderes

La implantación territorial de estas empresas se concentró principalmente en Madrid y Cataluña, que reunieron cerca del 27% del total cada una, seguidas por la Comunidad Valenciana con un 12%. Estas mismas comunidades lideraron también la facturación, con un 31% en el caso de Madrid, un 29% en Cataluña y un 11% en la Comunidad Valenciana, a las que se sumó el País Vasco con alrededor del 9% del volumen total.

Predominio tecnológico y estructura sectorial

El perfil sectorial mostró un claro predominio de la tecnología. Casi el 45% de las ‘startups’ desarrolló actividades directamente vinculadas con el ámbito tecnológico, una proporción muy superior al 5% registrado en el resto de empresas, mientras que el 40% se dedicó específicamente a servicios de tecnología punta, frente al 4,5% del resto del tejido productivo. Comunicaciones y servicios empresariales concentraron el grueso de la actividad, con un 35% y un 27% del total, seguidos por el comercio, con cerca del 12%, y la industria, con más del 8%, de forma que estos cuatro sectores reunieron el 82% de las compañías. En contraste, la construcción y las actividades inmobiliarias apenas alcanzaron el 3% de representación, muy por debajo del 24% registrado en el conjunto de empresas.

Riesgo de cese y solidez empresarial

El análisis de riesgo mostró un comportamiento más favorable en las ‘startups’ que en el resto del tejido empresarial. El indicador de ‘score’ de riesgo de cese señaló que el 75% de estas empresas se encuentra en situación de riesgo bajo o medio-bajo de cierre en los próximos 12 meses, frente al 67% registrado entre las demás compañías, lo que apuntó a una mayor solidez relativa de este tipo de compañías pese a su menor tamaño y mayor dependencia de la financiación.

Temas:

España Startups Tecnología

seguí leyendo