En el contexto de una creciente guerra comercial entre China y Estados Unidos, altos funcionarios del gobierno chino han recibido esta semana a los directores ejecutivos de Apple, Tim Cook, y del fondo de inversión Blackstone, Stephen Schwarzman, en un intento por mantener abiertos los canales de diálogo económico y diplomático con Washington.
Las reuniones se producen en un momento de especial tensión bilateral, marcado por los nuevos controles impuestos por Pekín a las exportaciones de tierras raras —materiales fundamentales para la industria tecnológica global—, así como por la aplicación de nuevos aranceles y tasas portuarias entre ambas potencias.
Diálogo en igualdad de condiciones
Durante su visita, el CEO de Apple, Tim Cook, fue recibido por el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, quien destacó la necesidad de resolver las diferencias mediante el diálogo en igualdad de condiciones.
El ministro también expresó su deseo de que Apple incremente sus inversiones en China, país donde se fabrica una gran parte de los productos de la compañía estadounidense. Cook, por su parte, calificó de "esenciales" las buenas relaciones económicas entre ambos países.
Cook también se reunió con el vice primer ministro He Lifeng, principal negociador comercial de China, y con el ministro de Industria y Tecnologías de la Información, Li Lecheng.
Tim Cook, CEO de Apple y el ministro de Comercio chino, Wang Wentao
Por su parte, Stephen Schwarzman sostuvo un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores, Wang Yi. En su intervención, Wang subrayó que las relaciones sino-estadounidenses "son las más importantes del mundo" y advirtió que una ruptura de las cadenas de suministro "no es una opción realista ni racional". Schwarzman coincidió en la importancia de reducir los malentendidos entre ambas naciones.
Estas visitas de alto perfil empresarial se interpretan como señales de que, a pesar de las fricciones políticas y comerciales, tanto China como Estados Unidos reconocen la interdependencia económica que los vincula y buscan mantener abiertos los canales de cooperación e inversión.
Donald Trump y Xi JInping
FUENTE: El Observador