Irán lanzó este jueves cinco oleadas de misiles contra Israel en poco más de dos horas, en una nueva escalada del conflicto que ya se prolonga desde finales de febrero.
Los ataques impactaron en áreas clave como Tel Aviv, Jerusalén y Haifa, activando las alarmas antiaéreas en gran parte del país. Según el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA), al menos cinco personas resultaron heridas leves por la caída de metralla en Kfar Qasim, al este de Tel Aviv.
La primera oleada se produjo alrededor de las 7.00 hora local, seguida de nuevos lanzamientos cada pocos minutos que afectaron también al área del aeropuerto Ben Gurión y otras zonas urbanas.
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Daños materiales y alta capacidad de interceptación
Además de los heridos, los ataques provocaron daños en edificios y vehículos en el área de Tel Aviv. También se registró la caída de fragmentos de misiles en el norte de Cisjordania ocupada, aunque sin víctimas.
El Ejército israelí aseguró que aproximadamente el 90 % de los proyectiles lanzados desde Irán son interceptados por sus sistemas de defensa aérea, que han hecho frente a más de 400 misiles desde el inicio del conflicto.
No obstante, la censura militar israelí impide difundir información sobre posibles impactos en infraestructuras críticas o militares.
Hezbolláh intensifica los ataques desde Líbano
En paralelo, el grupo chií libanés Hezbolláh lanzó proyectiles y drones contra el norte de Israel durante la madrugada y la mañana.
En uno de los episodios, las alarmas llegaron a activarse en Tel Aviv, algo poco habitual para ataques procedentes desde Líbano. El grupo ha incrementado su participación en el conflicto desde principios de marzo.
Israel responde con ataques “a gran escala” en Irán
Horas antes de los lanzamientos de misiles, Israel había llevado a cabo una serie de ataques “a gran escala” en territorio iraní, incluyendo la ciudad de Isfahán, considerada un punto estratégico.
El intercambio de ataques refleja la intensificación de una guerra que comenzó el 28 de febrero tras una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
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Negociaciones en duda: versiones enfrentadas entre Washington y Teherán
La escalada militar coincide con mensajes contradictorios sobre posibles negociaciones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán está dispuesto a alcanzar un acuerdo, aunque lo niegue públicamente.
“Ellos están negociando y quieren llegar a un acuerdo con muchas ganas, pero tienen miedo de decirlo”, afirmó.
Sin embargo, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, rechazó esa versión: “Irán no tiene la intención de negociar”.
Según fuentes diplomáticas, Pakistán trasladó a Teherán un plan estadounidense de 15 puntos para detener los combates, que habría sido rechazado por las autoridades iraníes.
Desde China, el ministro Wang Yi apuntó a un posible “rayo de esperanza” ante señales de apertura al diálogo, aunque sin avances concretos.
Expansión del conflicto en Oriente Medio
El conflicto se ha extendido a varios países de la región. Arabia Saudí afirmó haber interceptado al menos 18 drones, mientras Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait reportaron ataques con misiles y drones atribuidos a Irán.
En Baréin, un ataque provocó un incendio en una instalación, mientras que en Kuwait un dron impactó en un tanque de combustible del aeropuerto internacional.
Irán acusa a estos países de servir como plataformas para operaciones militares estadounidenses.
Amenaza sobre rutas energéticas clave
Teherán ha advertido que podría abrir un nuevo frente en el mar Rojo si Estados Unidos lanza una ofensiva terrestre, incluyendo el posible bloqueo del estrecho de Bab el Mandeb, una vía estratégica que conecta el océano Índico con el canal de Suez.
Esta amenaza se suma al cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial y donde Irán planea cobrar un peaje.
Impacto en los mercados y temor a una crisis global
La escalada bélica continúa afectando a los mercados energéticos. El barril de Brent se mantiene por encima de los 100 dólares, en un contexto de alta volatilidad.
El conflicto, que ya involucra a múltiples actores regionales e internacionales, amenaza con desestabilizar la economía global si no se produce un avance diplomático.
Llamamientos internacionales a un alto el fuego
Ante el deterioro de la situación, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha pedido a las partes que cesen los combates.
Sin embargo, sobre el terreno no hay señales de desescalada, y tanto Irán como Israel mantienen sus operaciones militares en un escenario cada vez más amplio e imprevisible.