l expríncipe Andrés enfrentará la retirada de su último título honorífico militar, en el marco de las repercusiones del escándalo por sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein. Así lo confirmó el ministro de Defensa británico, John Healey, quien detalló que el título de vicealmirante será revocado en coordinación con el rey Carlos III.
El rey Carlos III le retiró todos sus honores
La decisión fue comunicada tras el anuncio del jueves, en el que Carlos III ordenó la retirada definitiva de todos los títulos y distinciones oficiales que Andrés aún conservaba, incluidos los últimos honores reales y militares. La medida se produce en medio de una amplia indignación pública en Reino Unido y coincide con el desarrollo de nuevas investigaciones periodísticas y políticas sobre el papel del duque de York en el entorno de Epstein.
En declaraciones a la BBC, Healey aseguró que el Ejecutivo trabaja en eliminar todos los reconocimientos militares de Andrés y que la decisión se toma "guiados por el rey". También se evalúa si el expríncipe deberá renunciar a las medallas militares que aún conserva, aunque no se han tomado medidas adicionales en ese sentido.
Expulsado de Royal Lodge y traslado a Sandringham
El Palacio de Buckingham informó que Andrés, de 65 años, deberá abandonar su residencia oficial de 30 habitaciones en Royal Lodge (Windsor). Se mudará a una de las propiedades privadas del monarca en Sandringham, aunque sin precisar cuál. El traslado, previsto para después de Navidad, se pospone por razones logísticas y para evitar su presencia durante las festividades reales.
El palacio indicó que Andrés vivirá a expensas del rey, aunque podría recibir una compensación económica de seis cifras por dejar la propiedad, según reveló The Guardian. Además, Carlos III podría restablecer una asignación anual limitada para cubrir los gastos básicos del exduque, quien ya no recibe el millón de libras anuales que su madre le otorgaba.
Riesgo judicial: investigaciones abiertas en EE. UU. y el Reino Unido
En 2022, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre, quien lo acusó de haberla abusado sexualmente en tres ocasiones cuando tenía 17 años y estaba bajo control de Epstein. Aunque Andrés siempre negó los hechos, el acuerdo evitó un juicio en Estados Unidos. Giuffre falleció en abril pasado.
Sin embargo, una comisión del Congreso estadounidense continúa investigando el caso y ha solicitado que Andrés testifique ante legisladores, mientras que la policía británica reabrió una línea de investigación tras conocerse que el exduque habría solicitado a un escolta obtener información confidencial sobre Giuffre para desacreditarla.
Mantiene su lugar en la línea sucesoria
A pesar de las sanciones y el retiro de honores, Andrés sigue siendo el octavo en la línea de sucesión al trono británico. En los últimos días, se han alzado voces que piden modificar la legislación para impedir que personas con antecedentes como los suyos puedan heredar la corona. No obstante, el gobierno del primer ministro Keir Starmer descartó cambios legales, señalando que no hay planes para alterar la actual legislación sucesoria.
Llamados a mayor control sobre la monarquía
El caso ha reavivado el debate sobre la transparencia de la familia real y su relación con fondos públicos. La diputada Rachael Maskell presentó un proyecto de ley para agilizar la retirada de títulos nobiliarios, mientras que la Comisión de Cuentas Públicas del Parlamento ha solicitado detalles sobre el contrato de arrendamiento que permitía a Andrés vivir sin pagar alquiler tras un pago inicial al Crown Estate.
El historiador y biógrafo Andrew Lownie sostuvo que este escándalo debería servir para examinar más profundamente el funcionamiento interno y financiero de la monarquía, alertando sobre una estrategia institucional que busca centrar la atención exclusivamente en Andrés para evitar afectar al resto de la familia real.