Un empresario griego, cercano a Trump, negocia quedarse con los dos diarios italianos que más critican a Meloni
Son La Repubblica y La Stampa, en manos de la familia Agnelli. La operación, que podría concretarse en unos 140 millones de euros, simboliza el desmantelamiento del último gran polo mediático progresista en Italia.
18 de diciembre 2025 - 14:06hs
Un fuerte sacudón político y mediático recorre Italia ante la inminente venta de La Repubblica y La Stampa, los dos principales diarios progresistas y de oposición al gobierno de Giorgia Meloni.
En el centro de la operación aparece un nombre hasta ahora poco conocido en el país: el empresario griego Theodore Kyriakou, conservador, cercano a Donald Trump y socio en Grecia del príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salmán.
La negociación involucra al grupo GEDI, propiedad de la familia Agnelli —históricos dueños de Fiat— a través de la sociedad Exor, presidida por John Elkann. Según confirmaron los propios trabajadores, existe un preacuerdo exclusivo para vender parte del conglomerado por unos 140 millones de euros al grupo Antenna, controlado por Kyriakou.
Kyriakou, de 51 años, proviene de una familia de armadores griegos y ha construido un holding con intereses en medios audiovisuales, transporte marítimo e inmobiliario.
Su grupo Antenna opera37 canales de televisión y radio en Grecia, Chipre, Turquía, Europa del Este, Australia y Estados Unidos.
De concretarse la compra, La Repubblica y La Stampa serían sus primeros diarios impresos, un dato que alimenta sospechas sobre sus verdaderos objetivos estratégicos.
En el plano político, Kyriakou mantiene vínculos fluidos con el mundo conservador internacional. Fue invitado a una cena de Estado organizada por Donald Trump en Qatar y es miembro del Atlantic Council en Washington, think tank que organizó recientemente un evento en el que participó Meloni por videoconferencia.
Además, Antenna Greece BV tiene como accionista al fondo soberano saudí PIF, que controla un 30% del grupo. Ese fondo responde directamente al príncipe Mohamed Bin Salmán, figura clave del poder saudí y señalado por Estados Unidos por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Aunque Antenna asegura que el capital saudí no participará en la compra en Italia, el dato encendió alarmas políticas en Roma y Bruselas.
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Temores por la línea editorial y los empleos
La posible llegada de Kyriakou a dos símbolos del periodismo italiano genera inquietud en las redacciones. Ambos diarios han sido abiertamente críticos de Trump, de Rusia y del gobierno de Meloni, y los trabajadores temen un giro editorial, recortes de personal y una futura reventa de activos.
GEDI emplea a unas 1.300 personas, que reclaman que la familia Agnelli incluya en la operación una cláusula socialpara proteger puestos de trabajo, independencia editorial y evitar maniobras especulativas.
Ya se han convocado huelgas y movilizaciones.
Incluso la embajada rusa en Italia intervino públicamente para celebrar la posible venta, con la expectativa de que los diarios dejen de ser —según dijo— “megáfonos de propaganda antirrusa”.
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Periodistas y trabajadores del diario 'La Repubblica', en una manifestación de la huelga general convocada el pasado viernes.
Meloni ironiza y ataca a la prensa
Mientras el Gobierno pide formalmente “transparencia” para asegurar que no haya interferencias extraeuropeas, Meloni adoptó un tono ambiguo.
Por un lado, su Ejecutivo se reunió con los trabajadores; por otro, la primera ministra ironizó y atacó públicamente a periodistas de La Repubblica durante un acto partidario, avivando aún más la tensión.
En círculos políticos italianos se da por hecho que Kyriakou buscó previamente elvisto bueno del Gobierno antes de avanzar en la operación, aunque no hay confirmación oficial.
Un cambio que excede a los diarios
Más allá de los nombres propios, la posible venta simboliza el desmantelamiento del último gran polo mediático progresista en Italia. Para ciudades como Turín, donde La Stampa es parte de la identidad local desde hace más de 150 años, la operación se vive como una ruptura histórica.
El desembarco de Theodore Kyriakou —empresario conservador, aliado del trumpismo y vinculado al poder saudí— marca así un punto de inflexión: no solo para dos diarios emblemáticos, sino para el equilibrio entre política, poder económico y prensa en la Italia contemporánea.