Un municipio de Madrid busca una empresa para controlar la fauna silvestre y evitar "riesgos sanitarios y de seguridad"
Palomas cotorras, gansos del Nilo y conejos representan, según las autoridades locales, un riesgo para la salud pública y la seguridad de los ciudadanos.
El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, una de las localidades más pobladas de la Comunidad de Madrid con 141.000 habitantes, ha lanzado una licitación para contratar a una empresa especializada en el control de la fauna silvestre. El contrato tiene un valor de 150.000 euros y se extiende por tres años, con el objetivo de gestionar y controlar las especies de animales que, según las autoridades locales, representan un riesgo para la salud pública y la seguridad de los ciudadanos.
El foco en cuatro especies problemáticas
El contrato se centrará en la gestión de cuatro especies específicas que han generado preocupaciones entre la población y las autoridades municipales: palomas, cotorras, gansos del Nilo y conejos. La presencia creciente de estas especies en el entorno urbano de Torrejón de Ardoz ha originado diversos problemas, que van desde la propagación de enfermedades hasta los riesgos de seguridad derivados de su comportamiento agresivo.
Palomas: Estas aves son conocidas por su capacidad de proliferación en entornos urbanos, donde suelen ocupar espacios públicos, plazas y edificios. Aunque representan un problema estético y de salubridad, ya que pueden ser portadoras de diversas enfermedades, su impacto también está relacionado con la acumulación de sus excrementos en monumentos y construcciones.
Cotorras: Estas aves exóticas, que en los últimos años han proliferado en muchas ciudades españolas, están afectando la biodiversidad local. Las cotorras son muy invasivas y, al competir con especies autóctonas, pueden alterar el equilibrio ecológico. Su presencia también ha generado molestias por el ruido y los daños en la vegetación urbana.
Gansos del Nilo: Conocidos por su carácter territorial y agresivo, los gansos del Nilo representan un peligro para los transeúntes y los vehículos. Estos animales pueden causar accidentes si se sienten amenazados o si sus nidos están cerca de áreas transitadas, y su comportamiento puede generar conflictos con los residentes de la zona.
Conejos: Aunque su presencia no es tan problemática en cuanto a la seguridad pública, los conejos pueden causar serios daños a la flora urbana. Sus costumbres de cavar y destruir jardines y zonas ajardinadas afectan la estética del municipio y la salud de los espacios naturales, provocando pérdidas económicas y de biodiversidad.
Justificación y objetivos del contrato
Según la memoria justificativa del contrato, el objetivo de la licitación es evitar los riesgos de salubridad derivados de la acumulación de excrementos de aves, la posible transmisión de enfermedades y las alteraciones en el ecosistema local. Además, se busca garantizar la seguridad pública al controlar el comportamiento de especies como los gansos, que pueden generar situaciones peligrosas para las personas y el tráfico.
El contrato también tiene como objetivo asegurar la sanidad ambiental y mantener un equilibrio en el ecosistema local. La gestión de la fauna silvestre ayudará a preservar las infraestructuras urbanas y proteger la vegetación, garantizando un entorno saludable tanto para los habitantes como para los animales autóctonos.
ZAUVFYZFQ5HNPFQX25YAF7H63U
El Plan de Fauna Silvestre del Ayuntamiento
El proyecto de control de fauna forma parte del Plan de Fauna Silvestre del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, cuyo objetivo es implementar un enfoque integral para la gestión de especies invasoras y controlar aquellas que puedan suponer una amenaza para el bienestar de los ciudadanos. En este sentido, el Ayuntamiento está dispuesto a pagar hasta 150.000 euros por un servicio que abarque tanto la captura como la cuantificación de los animales, y que se desarrolle en un periodo de tres años.
Este contrato es un esfuerzo por parte del gobierno municipal, dirigido por el Partido Popular (PP), para afrontar los retos que plantea la creciente población de fauna silvestre en un entorno urbano. El control de especies animales no solo es fundamental para la seguridad pública, sino también para mantener el bienestar de los espacios naturales urbanos y la biodiversidad local.
Desafíos de la fauna en el Corredor del Henares
Torrejón de Ardoz, situada en el Corredor del Henares, al este de Madrid, enfrenta desafíos adicionales debido a su ubicación en una zona de gran interconexión entre áreas urbanas y rurales. Este tipo de entornos facilita el crecimiento de especies de fauna que, al no encontrar depredadores naturales, crecen rápidamente. Además, la proximidad de Torrejón con áreas rurales y zonas de cultivos contribuye a la alta concentración de conejos y otras especies de fauna.
La gestión de la fauna en un contexto urbano requiere un enfoque equilibrado que considere tanto el bienestar de los animales como la seguridad y la salud de los ciudadanos. Por eso, el contrato contempla no solo la captura, sino también la evaluación y el control de las especies, con el fin de evitar que se conviertan en un problema a largo plazo.