El tenista español Carlos Alcaraz alcanzará las 50 semanas como número 1 del ranking ATP, sin que su desempeño en el Abierto de Australia altere esta posición. La cifra confirma su continuidad en la cima del tenis mundial y su consolidación como uno de los referentes del circuito.
Alcaraz asegura el liderazgo del ranking ATP en Melbourne
El murciano de 22 años vive actualmente su semana número 49 como líder del ranking, y finalizará el Grand Slam australiano sumando medio centenar de semanas en esa ubicación, de acuerdo al cómputo oficial de la ATP.
Su liderazgo comenzó en septiembre de 2022, tras conquistar el Abierto de Estados Unidos. Desde entonces, no ha salido del podio de la clasificación mundial.
Carlos Alcaraz se convirtió en el número 1 más joven en la historia del ranking ATP, con apenas 19 años, 4 meses y 7 días. Desde su irrupción en lo más alto, ha mantenido una regularidad que lo consolidó entre los mejores del mundo.
En total, suma 58 semanas como número 2 y 51 como número 3, acumulando más de tres años entre los tres primeros puestos sin interrupciones.
Una rivalidad creciente con Jannik Sinner
El español comparte protagonismo con Jannik Sinner, actual número 2 del mundo, quien tuvo su estreno como líder del ranking en junio de 2024. Desde entonces, el italiano ha mostrado una consistencia notable, con 54 semanas como número 1 y 17 semanas como número 2 en las últimas 71.
Ambos jugadores representan la nueva generación dominante del tenis, manteniéndose de forma ininterrumpida en las posiciones más altas del circuito durante el último tramo de la temporada pasada y el inicio de la actual.
Alcaraz, firme en la élite desde 2022
Desde su primer título de Grand Slam, Carlos Alcaraz no ha abandonado la elite del tenis mundial. La racha actual de permanencia entre los tres primeros se extiende ya por 40 meses consecutivos, posicionándolo como uno de los jugadores más constantes de la era reciente.
Con 50 semanas como líder garantizadas tras Australia, amplía su legado dentro del circuito y mantiene la presión sobre sus principales rivales en una temporada que recién comienza.