Tras romper con Alcaraz, Ferrero habla por primera vez: "estoy dolido, pero tranquilo por haber hecho los deberes"
El ya exentrenador del número uno del mundo da una entrevista a Marca tras anunciarse la ruptura más sonada del 2025. También asegura: “Carlos tiene posibilidades de ser el mejor tenista de la historia”.
La relación que llevó a Carlos Alcaraz de promesa precoz a campeón de Grand Slam tuvo esta semana su punto final. Juan Carlos Ferrero, el entrenador que acompañó al murciano durante casi ocho años, habló por primera vez con profundidad tras la ruptura y dejó una sensación agridulce: la de quien se va dolido, pero con la conciencia en orden.
“Estoy dolido, claro, pero también tranquilo”, resumió el exnúmero uno del mundo en una entrevista con Marca. Tranquilo —explicó— porque siente que cumplió con su parte del camino. “Me he dejado el alma en este proyecto”, dijo, con la serenidad de quien mira hacia atrás sin arrepentimientos.
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Juan Carlos Ferrero y Carlos Alcaraz
El mejor momento de la relación
Ferrero admite que, al cerrar la temporada, todo indicaba continuidad. Los resultados habían acompañado y la relación personal con Alcaraz seguía siendo “espectacular”.
Sin embargo, como suele ocurrir cuando un proyecto crece, aparecieron diferencias contractuales y de enfoque. “Cada parte mira por lo mejor para sí”, explicó, sin dramatizar, aunque dejando claro que hubo puntos en los que no se logró consenso.
Más allá del desenlace, el técnico valenciano se permitió un viaje a los recuerdos. De todos los años compartidos, destacó especialmente la etapa entre los 15 y los 18 de Alcaraz, cuando el tenis todavía olía a torneos pequeños, hoteles modestos y ambiciones en construcción. “Esa ilusión por escalar puestos se echa de menos”, confesó, con nostalgia contenida.
Con el jugador ya instalado en la cima, Ferrero entiende que el trabajo cambia: menos enseñar y más acompañar. Aun así, se mostró convencido de que la salida no afectará negativamente al rendimiento del murciano. Confía en Samuel López, ahora al mando del equipo, y descarta que el desgaste haya sido la causa principal de la separación, aunque reconoce que tantos viajes y tantas semanas fuera de casa pasan factura.
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Juan Carlos Ferrero y Carlos Alcaraz
Ferrero se tomará un tiempo. No piensa en nuevos proyectos ni en posibles llamados de otras estrellas del circuito. “Necesito dos o tres meses de tranquilidad”, dijo, casi como una declaración de autocuidado. El duelo, reconoce, todavía está en marcha y ver a Alcaraz competir desde la distancia no será sencillo.
Pese a todo, no hay portazos. Ni personales ni profesionales. “Cerrar la puerta definitivamente no sería lógico”, afirmó. Y dejó una frase que resume tanto la relación como la ruptura: “No estar de acuerdo en ciertos puntos no significa dejar de ser amigos”.
Antes de despedirse, Ferrero volvió a mirar al futuro de su exjugador, quizá con una mezcla de orgullo y melancolía. “Carlos tiene posibilidades de ser el mejor tenista de la historia”, aseguró. Ya no estará a su lado, al menos por ahora, pero siente que el trabajo está hecho. Y en el deporte, como en la vida, no es poco.