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El histórico Racing de Santander vive una historia de alegría marcada por un empresario argentino.

El equipo de Cantabria consiguió su regreso a la élite del fútbol español después de catorce años y puso fin a una de las travesías más duras de su historia reciente, marcada por descensos, crisis institucionales y temporadas lejos del fútbol profesional.

La clave fue la llegada a su conducción del empresario argentino Sebastián Ceria, un matemático fundador de compañías financieras que se convirtió en su accionista mayoritario y logró estabilizarlo, ordenarlo económicamente y proyectarlo hacia la meta de volver la estelar Liga de España.

En una entrevista con Domingo 1079, en El Observador Radio, Sebastián Ceria cuenta como lo lograron junto a su amigo e incondicional del Racing de Santander, el ex futbolista cántabro y ahora presidente del club Manuel Higuera. Y los aportes de Chema Aragón en la dirección deportiva y de otro argentino, Pablo Ruiz, quien se convirtió en el director de Marketing y Negocios del club después de haber tenido una experiencia clave en la recuperación del también sufrido Racing Club de Avellaneda.

- ¿Cómo fue el proceso para salvar a Racing de Santander de su desaparición y llegar a primera para competir con la elite del fútbol español?

- Yo nací en Argentina, me fui de la Argentina a los 23 años después de haber estudiado matemáticas. Hice casi toda mi vida profesional en Estados Unidos, primero como profesor universitario en la Universidad de Columbia y después fui un emprendedor que tuvo una empresa de base tecnológica que hacíamos modelos matemáticos para la industria financiera. Y ahí por el camino me casé con mi mujer Alicia, en 1999, y Alicia es de Santander, es santanderina. Esa es mi conexión con la tierra ruca, como se dice acá en Santander, que viene a través de ella y de su mejor amiga que está casada con Manuel Higuera, que es hoy el presidente del club y es quien me trajo al Racing. Manuel es un amigo de muchísimos años, así que viene por una conexión de amistad y casi familiar. Nosotros nos mudamos a España el años pasado, entramos en el club en el 2023 cuando yo vivía en Londres. Y, a partir del año pasado, se inició esta hermosa temporada que terminó con el ascenso.

- Manuel Higueras es un exjugador del Racing de Santander, una especie de ídolo, un jugador muy reconocido, que hoy es el presidente y tu amigo personal. Racing de Santander las pasó muy bravas en algunos momentos.

- Sí, estuvo muy mal. Estuvo justamente a punto de desaparecer y entró en concurso de acreedores. Primero descendió de primera a segunda, de segunda a tercera, entró en concurso de acreedores y estuvo realmente al borde de la desaparición. Y, desde el 2014, Manolo lideró gran parte del grupo que fue contra lo que acá se llaman los “chorizos” (ladrones), que eran los dirigentes que llevaron al club realmente a la ruina. Y ahí fue cuando empieza un proceso de recambio que culmina hoy. Catorce años después de aquel descenso del 2012 y que fue un proceso largo, muy difícil, pero muy reconfortante por todo lo que logramos hacer. Es increíble lo que puede lograr el fútbol como fenómeno social acá en Santander, en Cantabria, en la región nos hemos convertido en un icono del resurgimiento, no solo del Racing, sino también apoyando a toda la región. Es un fenómeno totalmente transversal donde hay chicos, mujeres, hombres de todos los partidos políticos, sin distinción de religión, que se abrazan y que vienen al estadio para apoyar a su equipo. Es muy importante ese sentido identitario que ha logrado el fútbol.

- Para quienes no conocen Santander está junto al mar, en el norte de España y es una de las ciudades más importantes con una empresa icónica como es el Banco de Santander, fundado por la familia Botín. Y el Racing ha venido a ocupar ahora ese lugar. ¿Cómo era tu relación con el fútbol antes de entrar en el Racing?

- Mira, yo siempre fui hincha del Racing de Avellaneda en Argentina, así que yo digo que soy muy de Racing, hincha de Racing al cuadrado. Y hay muchas cosas en común entre el sufrimiento racinguista de Avellaneda y el sufrimiento racinguista de Santander, así que eso es una de las cosas que también siempre tuve presente. Pero para mí el gran golpe, más allá de mi relación con el fútbol, de pasar de una relación de aficionado y espectador a estar metido adentro ocurrió después de la final de Qatar. Yo estaba en el estadio y vi lo que logró el fútbol y lo que logró la celebración del fútbol en Argentina, como ustedes saben. Argentina viene de muchos años de una situación muy pero muy complicada y yo vi lo que fue capaz de lograr el fútbol con ese campeonato mundial. Y no lo vi en ningún otro lado. Entonces me interesó mucho esta idea de cómo el fútbol puede realmente ser una fuerza transformadora, creadora de comunidad, que es totalmente transversal, que genera felicidad a la gente. Más allá de lo que pasa con la situación económica o con la situación política. El fútbol realmente une a la gente y logra cosas que hoy en día no podemos ver en ningún otro ámbito. Que va más allá de la política, de la religión, el fútbol tiene un poder aglutinante excepcional. Entonces, esa observación fue la que me llevó a decirle a Manolo que sí, porque Manolo venía insistiendo con esta idea de hacernos cargo del Racing hacía muchísimo tiempo. Y bueno, fue ese click que realmente hizo en mí el fútbol para decir, "bueno, vamos por este lado".

- ¿Y cómo funciona la economía de un club como Racing de Santander?, ¿es una actividad deficitaria, puede ser superavitaria? ¿cuáles son los ingresos importantes, los secretos?

- Eso es importante explicarlo porque existe esta controversia de las sociedades anónimas deportivas versus los clubes, y para mí es importante explicarlo. Primero y principal, desde hace no mucho tiempo, La Liga (de fútbol de España) instituyó un control financiero muy importante en los clubes. Es decir, La Liga actúa como un regulador que no te deja gastar. Básicamente, lo que pasó con muchos clubes es que se fundieron, y terminaron con experiencias realmente negativas. Entonces, La Liga decidió decir: "Nosotros nos tenemos que involucrar en controlar para que los clubes no terminen fundidos", o con dirigentes que toman ventaja en la situación para hacer algo a título personal. El Racing es superavitario, nosotros lo convertimos en superavitario, pero el Racing todavía tiene una deuda que arrastra de los peores momentos que es muy grande, y obviamente es un peso importante en el club, y que también es nuestra. Es decir, nosotros tenemos en este momento la deuda con el grupo inversor. Logramos dar vuelta al club desde el punto de vista financiero, lo sacamos finalmente del concurso de acreedores el año pasado y este año puede ser superavitario. Tiene que ver mucho con la disciplina de manejo y, como yo venía del mundo empresario, obviamente esa disciplina, esa manera sistemática de manejar un club con los procesos que existen en muchísimas empresas hace que el fútbol se pueda manejar perfectamente bien. Es un reto, pero no es para nada imposible. Tiene que ver mucho con lo que nosotros creemos. Es una disciplina empresaria que puede ser perfectamente aplicada a cualquier club de fútbol.

- ¿Qué significa para el Racing de Santander y cómo se ven en septiembre próximo jugando en primera división contra las grandes estrellas de La Liga de España? Contra el Real Madrid de Mbappé, el Barcelona de Lamine Yamal y el Atlético de Madrid del Cholo Simeone.

- En términos personales es un gran desafío, el de poder estar con los grandes, mantenernos y poder jugarles de igual a igual. El año pasado tuvimos una muy buena experiencia en la Copa del Rey, con el Villarreal al que le ganamos, y con el Barcelona al que estuvimos a punto de empatarles en el último minuto. No se nos dio, pero nosotros creemos que vamos a poder estar al nivel de los grandes. Obviamente, hay un proceso de adaptación, pero creemos que es totalmente factible. Y después, desde el punto de vista económico, lo que pasa en un club de fútbol cuando asciendes de segunda división a primera es que se te disparan los ingresos porque la televisión, que es el principal ingreso que vos tenés como club de fútbol, pasa de bueno de unos seis millones a unos treinta millones de euros. Es decir, se quintuplica el ingreso que obtienes por derechos de televisión. Los costos también se disparan porque los jugadores ganan mucho más dinero, el técnico gana más dinero y necesitas también más estructura, pero la idea es que al final, desde el punto de vista financiero, se pueden equilibrar las cuentas, se puede tener un club saneado y se puede tener un club también que hace inversiones y utiliza ese beneficio para el futuro.

- El estadio del Racing Santander, el Sardinero como le llaman, que es muy bonito. ¿Qué capacidad tiene para los espectadores?

- El Sardinero tiene capacidad casi para 23.000 personas. Nosotros presentamos un proyecto al Ayuntamiento, porque el estadio es del Ayuntamiento, y presentamos un proyecto para renovarlo. Esperamos poder ampliar esa capacidad hasta los 30.000 espectadores. Tenemos 18.000 abonados, es decir, que hoy hay solamente 4.000 entradas a la venta para cada partido. Pero ya tenemos un registro de de 12.000 peticiones de gente que quiere comprar entradas, así que imagínate: el año que viene va a ser una locura manejar el tema de los abonos y cuánta gente va a querer venir. Durante toda la temporada tuvimos unos récords increíbles y tiene que ver con que tenemos una muy buena relación con la afición. La afición es esencial para el futuro de un club y hemos trabajado mucho con ellos para lograr este ambiente increíble que se vive todos los fines de semana en el Sardinero.

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Racing Santander fútbol El Observador 107.9 España

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