Hallan el cuerpo de Iban Apaolaza, preso de ETA desaparecido mientras hacía senderismo
Iban Apaolaza, de 54 años, cumplía condena por su participación en el asesinato del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco, cometido el 21 de enero de 2000, el primer atentado de ETA tras la ruptura de la tregua de 1998.
Este lunes, los servicios de emergencia han encontrado el cuerpo sin vida de Iban Apaolaza Sancho, preso de ETA que disfrutaba del tercer grado penitenciario, en el parque natural de Peñas de Aia, en el término municipal de Oiartzun, Gipuzkoa.
Apaolaza había salido el domingo a realizar una ruta de senderismo, pero no regresó a su domicilio, lo que llevó a su familia a denunciar su desaparición por la noche.
La desaparición de Apaolaza fue denunciada a última hora del domingo, y un dispositivo de búsqueda fue activado poco antes de la medianoche.
En la operación participaron recursos de la Ertzaintza, el helicóptero de la Unidad de Vigilancia y Rescate, Bomberos, Policía Local y Cruz Roja.
El cuerpo fue localizado alrededor de las 10:00 horas del lunes, en una zona de difícil acceso dentro del parque natural de Peñas de Aia. Debido a la dificultad del terreno, se requirió la intervención del helicóptero de la Ertzaintza para rescatar el cadáver y trasladarlo hasta el punto de encuentro con la funeraria, desde donde fue llevado al Instituto de Medicina Legal de San Sebastián.
Contexto de la situación
Iban Apaolaza, de 54 años, cumplía condena por su participación en el asesinato del teniente coronel del Ejército Pedro Antonio Blanco, cometido el 21 de enero de 2000, el primer atentado de ETA tras la ruptura de la tregua de 1998.
La Audiencia Nacional le había condenado en 2015 a 123 años de prisión por su implicación en el crimen, sentencia que fue confirmada por el Tribunal Supremo.
A lo largo de los años, Apaolaza se desvinculó de la izquierda abertzale y, según informes, mostró signos de arrepentimiento, lo que llevó a que fuera concedido el tercer grado penitenciario por el Gobierno Vasco a principios de 2025.
Reacciones y contexto político
El colectivo de víctimas del terrorismo Covite expresó su preocupación en abril del año pasado por las concesiones de tercer grado a presos de ETA, incluyendo a Apaolaza.
Aseguraron que de las 18 progresiones de grado otorgadas hasta ese momento, solo una recaía en un preso no vinculado a la izquierda abertzale, subrayando las implicaciones políticas de este tipo de decisiones.
Iban Apaolaza, quien fue parte del 'comando Madrid' de ETA, se encontraba en régimen de control telemático con una pulsera de localización, por lo que no estaba obligado a dormir en prisión. Este hecho ha suscitado críticas sobre la progresión de grado de algunos presos etarras, en medio de un contexto de polémica sobre la política penitenciaria del Gobierno Vasco en relación con los miembros de ETA.
Investigación sobre las causas de la muerte
Aunque las autoridades han confirmado que el cuerpo de Apaolaza fue hallado en circunstancias fortuitas, aún se desconoce la causa exacta de su fallecimiento. Los expertos del Gobierno Vasco han señalado que el incidente no parece haber sido causado por ninguna intervención externa, aunque se seguirán realizando investigaciones para esclarecer todos los detalles.
Este trágico suceso ha levantado una vez más el debate sobre las condiciones de los presos de ETA y las concesiones de tercer grado, especialmente en un contexto donde las víctimas del terrorismo siguen luchando por obtener justicia por los crímenes cometidos por la organización armada.