ver más

Las altas temperaturas del verano obligan a activar protocolos especiales en los principales centros de conservación del mundo. Lejos de una intervención invasiva, los cuidadores de instalaciones como el zoológico de Londres o el de Chester recurren a la innovación y al respeto del instinto salvaje para garantizar el bienestar animal cuando el termómetro se dispara.

Desde bloques de hielo con infusiones de frutas hasta sistemas de nebulización avanzada, la gestión del calor se ha convertido en una ciencia del enriquecimiento ambiental. El objetivo es doble: refrescar a los ejemplares y estimular sus conductas naturales de exploración, caza e investigación.

Te puede interesar

Helados de sangre para leones: el método del zoo de Londres contra el calor

Según datos de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, por sus siglas en inglés) recogidos por el diario británico The Guardian, los grandes felinos como leones y tigres reciben bloques de hielo congelados a base de sangre durante los días de mayor calor. Este recurso no solo ayuda a bajar su temperatura corporal, sino que a menudo incluye especias o premios comestibles diseñados específicamente para fomentar los comportamientos de caza e investigación propios de estas especies.

Esta asistencia nutricional y térmica se extiende a lo largo de todo el recinto londinense con propuestas adaptadas a cada dieta. Los gorilas, por ejemplo, reciben bloques de hielo elaborados con infusiones de frutas sin azúcar. Por su parte, el diario londinense Evening Standard detalla que los hurones cuentan con helados de jugo de pescado, mientras que las nutrias disponen de polos congelados de mariscos.

"Desde polos nutritivos y nebulizadores hasta duchas para las especies que disfrutan del agua, ofrecemos una variedad de enriquecimiento adaptado a las necesidades de cada animal", señala Dan Simmonds, director de operaciones zoológicas de la ZSL.

LNNA3YJU5FEK7MOOLGBOWQKIE4

Leones y tigres del zoológico de Londres reciben helados de sangre para refrescarse y estimular sus conductas naturales de caza.

Sistemas de nebulización y duchas para el bienestar animal en verano

La climatización de los espacios es otra de las piezas clave en la gestión estival. El hábitat de los pingüinos en Londres, por ejemplo, incorpora ventiladores y sistemas de nebulización ligera para reducir de forma efectiva la temperatura del aire. Una estrategia de aspersión que también se aplica mediante mangueras para refrescar a aves como las avestruces y los búhos madrigueros.

En otros centros, como el zoológico de Chester, la variedad de estímulos incluye polos helados de frutas y verduras para chimpancés, osos y pandas rojos, así como duchas refrescantes dirigidas a especies de gran tamaño como los rinocerontes indios unicornios.

La clave del éxito, sin embargo, radica en la no intervención excesiva. Angela Ryan, jefa de operaciones zoológicas de la ZSL, sostiene que muchas especies están preparadas biológicamente para el tiempo cálido.

"No se trata de intervenir en exceso: se trata de asegurarnos de que tengan las opciones adecuadas y de vigilarlas de cerca para que se mantengan cómodas", explica Ryan, tras insistir en que el bienestar depende más de una observación atenta que de una acción constante. La lógica del centro es permitir que cada animal se regule por sí mismo, eligiendo libremente entre las piscinas, las zonas de sombra, la nebulización o los premios congelados.

Instinto y biología: cómo se refrescan los animales por su cuenta

Más allá de la ayuda humana, los animales despliegan sofisticadas estrategias evolutivas para combatir el sol. En el zoológico de Chester, según relata su director general de mamíferos, Nick Davis, especies como los rinocerontes negros orientales y los carpinchos optan por sumergirse en lodazales, mientras que los tigres de Sumatra, jaguares, elefantes asiáticos y pingüinos de Humboldt combaten las altas temperaturas dándose un baño en sus piscinas.

Los hábitats de los zoológicos se diseñan para ajustarse a estas necesidades, ofreciendo zonas de sombra, agua, sol o barro. A partir de ahí, la biología individual entra en juego:

El impacto del enriquecimiento ambiental en el comportamiento salvaje

La entrega de alimentos congelados no es una práctica aislada del Reino Unido, sino una herramienta de bienestar animal respaldada por observaciones internacionales. De acuerdo con informaciones del portal especializado Otto Environmental, en el zoológico de Adelaida (Australia) se ha registrado cómo las hienas roen bloques de hielo para acceder a presas escondidas en su interior.

Este mecanismo demuestra que los estímulos helados cumplen una función que va mucho más allá de refrescar el organismo: actúan como un vehículo de enriquecimiento ambiental que reproduce fielmente las conductas de caza y el esfuerzo que estos depredadores realizarían en la naturaleza.

Temas:

helado sangre olas de calor zoologico Animales

seguí leyendo