Los responsables del operativo para la extinción de incendios de la Junta de la comunidad autónoma de Andalucía realizaron un vuelo sobre la zona este sábado para evaluar la situación del fuego y continuar las tareas para afrontarlo.
Durante toda la noche se mantuvo un despliegue terrestre de 500 efectivos para hacer frente al incendio y proteger a la población.
El número de personas desalojadas por el fuego de Los Gallardos se elevó a 1.405 a última hora del viernes, según informó el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz.
La superficie afectada por el incendio es de unas 6.600 hectáreas, según el último dato facilitado.
Las pesquisas sitúan el origen del siniestro en la caída de un cable de tendido eléctrico en la carretera N-340A.
El incendio forestal declarado este jueves en el municipio de Los Gallardos (Almería) se ha convertido en una tragedia sin precedentes en la comunidad autónoma y en uno de los siniestros más graves registrados en España.
El balance provisional de la catástrofe asciende a 12 personas fallecidas, ocho heridas y 23 desaparecidos. Según las primeras investigaciones, el fuego se originó por la posible caída de un cable eléctrico a la altura del kilómetro 511 de la carretera nacional N-340A, y ya ha calcinado una superficie aproximada de 3.150 hectáreas.
El fuego ha tenido una evolución "muy rápida" en una zona "muy escarpada, muy compleja, y que favorece por la masa forestal de las lluvias" de este invierno que se ha secado, lo que ha favorecido su propagación, por lo que ha dicho que entiende que muchos ciudadanos, cuando ven el fuego, "lo primero que hacen es huir", detalló Moreno.
"Ellos creen conocer los caminos, pero los caminos, si no tienes información, pues lógicamente te puedes meter en una ratonera", ha indicado Moreno, quien cree que muchos paseantes han podido ser sorprendidos en el monte en uno de los fuegos "más rápido" de los que ha podido conocer por las condiciones orográficas y climatológicas.
El origen de la tragedia: rutas improvisadas en medio del humo
La dirección de la emergencia ha destacado la extrema complejidad de la gestión sobre el terreno. El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha advertido de que el desvío por rutas improvisadas y no coordinadas en medio del humo ha agravado letalmente las consecuencias del incendio.
Las víctimas mortales decidieron buscar una salida por su cuenta a través de una rambla que terminó convirtiéndose en una "verdadera trampa", en lugar de seguir la orden de confinamiento o las rutas de evacuación oficialmente previstas por los servicios de emergencia.
Los fallecidos han sido localizados en su mayoría en una pedanía del municipio de Bédar, distribuidos en dos escenarios distintos:
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Cuatro personas atrapadas en un vehículo: Los primeros indicios apuntan a que son ciudadanos de origen británico, una hipótesis reforzada por el hecho de que el coche siniestrado tenía el volante situado en el lado contrario.
Siete personas en una vía de escape: Fallecieron mientras caminaban tras haber abandonado sus vehículos particulares para intentar huir del fuego a pie. El origen exacto de este segundo grupo está aún por determinar.
A falta de que concluyan las labores oficiales de identificación, todo parece indicar que la mayoría o la totalidad de las doce víctimas mortales son de origen extranjero.
Un cambio de viento reactiva el peligro y obliga a evacuar Alfaix
La situación meteorológica ha complicado drásticamente las tareas de extinción en las últimas horas. Un cambio en la dirección del viento ha propiciado que el incendio retorne hacia el término municipal de Los Gallardos y avance con fuerza hacia el río Jauto. Esta evolución desfavorable afecta especialmente a la zona del barranco de Alfaix.
El alcalde de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes Martín, desde el puesto de mando avanzado ubicado en El Turre, ha confirmado que se va a llevar a cabo el desalojo preventivo de los 250 vecinos que residen en la barriada de Alfaix. Asimismo, las autoridades locales permanecen muy pendientes de un hotel británico de la zona que en temporada alta suele albergar a entre 400 y 500 turistas, ante el riesgo de que las llamas continúen aproximándose.
Una inmensa lengua de fuego en el monte abandonado
Juanfran, un vecino de Bédar que se encontraba cerca de la pedanía de Almocaizar —en el entorno del Cabezo María, próximo al origen de las llamas—, ha relatado a EFE cómo el fuego se propagó "muy rápido" debido a un fuerte viento "muy caliente" que favoreció la aparición de nuevos focos a kilómetros de distancia. Según su testimonio, en apenas dos o tres horas la sierra se transformó en una "lengua de fuego entera" sobre la autovía, que abarcaba desde el término de Antas hasta Los Gallardos.
El testigo ha explicado que la vegetación de la zona, compuesta por matorral muy alto y abundante pinar, generó una rápida combustión y una gran columna de humo negro. Además, ha advertido del peligro que corren las viviendas dispersas por la sierra: "En casi cada montaña hay una casa; en cuanto me enteré del incendio pensé en todos los cortijos de los ingleses. Están aisladas unas de otras en el monte y, a la que te descuidaras, te pillaba".
El propio vecino ha señalado el abandono de los usos tradicionales del campo como un factor determinante: "Antes la gente cogía leña, tenía cabras, limpiaba el campo y cultivaba. Ahora el monte está abandonado entero", lo que incrementa la carga de combustible vegetal y dificulta la contención de estas catástrofes.
Tristeza y atención médica para los evacuados en Garrucha y Lubrín
Las evacuaciones se han sucedido con rapidez a medida que los ayuntamientos de Bédar y Los Gallardos emitían avisos de emergencia a través de canales digitales como WhatsApp y Facebook. Hasta el momento, unas 400 personas procedentes de núcleos como Almochicas, Los Villaltas, los Burgos y el camping de Los Gallardos han sido realojadas de manera preventiva.
El pabellón deportivo municipal de Garrucha y el teatro de Lubrín concentran a los desplazados. Eduardo, un vecino de Garrucha que se encuentra en el polideportivo, ha descrito a EFE un ambiente de profunda tristeza y preocupación en el interior de las instalaciones: "La gente está seria, triste. Hay personas enfermas con diálisis, niños y personas mayores". En este punto de acogida se ha desplegado un dispositivo integrado por personal sanitario, efectivos de emergencias, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), fuerzas de seguridad y responsables municipales para atender a los afectados frente a las literas instaladas.
Activado el protocolo de identificación y atención a familiares
Ante la gravedad de los hechos, la Guardia Civil ha habilitado una oficina de denuncias para familiares de personas desaparecidas en el puesto de la localidad de Garrucha (Almería). El objetivo prioritario de este dispositivo es la localización de las personas en paradero desconocido y la recogida de muestras de ADN entre sus allegados para proceder a la identificación oficial de los fallecidos en el menor plazo posible.
En paralelo, la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y el servicio 112 han puesto a disposición el número de teléfono 677 904 624. Esta línea está atendida de manera continuada por el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) con el fin de ofrecer soporte emocional, atención psicológica e información actualizada a las familias afectadas.
Desalojos masivos y municipios afectados por el fuego
Las llamas y la alta densidad del humo han obligado a ejecutar el desalojo preventivo de numerosos núcleos de población de la comarca del Levante Almeriense. Se ha evacuado el municipio completo de Bédar (incluyendo su núcleo principal, viviendas aisladas y siete barriadas), así como las pedanías de Almocáizar, El Chocolate, Los Collados, Fuente del Albarico, Los Pinos y La Serena, junto al complejo turístico Miraflores.
Actualmente, hay 122 personas que permanecen realojadas temporalmente entre el teatro de la localidad de Lubrín y el polideportivo municipal de Garrucha.
Despliegue técnico y operativo del Plan Infoca y la UME
Las labores de extinción se enfrentan a una topografía muy desfavorable, caracterizada por numerosos barrancos que impiden el acceso de la maquinaria pesada. Las autoridades han mostrado su preocupación por el flanco derecho del incendio, debido a su potencial avance hacia zonas de cultivo, mientras que el flanco izquierdo permanece muy activo y con una evolución desfavorable.
El operativo de emergencia cuenta con un amplio despliegue de efectivos y vehículos coordinados:
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Plan Infoca: Mantiene sobre el terreno a 150 bomberos forestales (organizados en 21 retenes), 9 camiones autobomba y personal técnico.
Unidad Militar de Emergencias (UME): Se ha incorporado al dispositivo y, según datos del Ministerio de Defensa, el despliegue global de la UME alcanza los 200 efectivos y 70 vehículos de todo tipo (incluyendo autobombas y nodrizas).
Medios aéreos: Desde primera hora de la mañana operan un total de 11 aeronaves, con la previsión de incrementar su número a lo largo del día.
En lo relativo a las infraestructuras viarias, la autovía A-7 ha podido ser reabierta al tráfico entre los kilómetros 709 y 714 en sentido creciente. Por el contrario, la carretera nacional N-340A permanece totalmente cortada en todos sus carriles y ambos sentidos a la altura del kilómetro 511, lugar donde se originó el fuego.
La Junta se ha activado, además, un teléfono de atención psicológica para familiares: 677 904 624.
Coordinación institucional y máximo despliegue del Gobierno
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido una conversación directa con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para analizar la evolución del siniestro y coordinar la gestión de la crisis. Sánchez ha asegurado a través de sus redes sociales que "todos los medios materiales y humanos del Gobierno de España están ya desplegados" y ha subrayado la máxima colaboración entre las instituciones para hacer frente a la tragedia. El jefe del Ejecutivo central ha reiterado el pésame a las familias y ha instado formalmente a la población a seguir todas las recomendaciones de los servicios de emergencia.
Por su parte, el presidente andaluz, Juanma Moreno, ha avanzado la posibilidad de que la cifra de fallecidos ascienda a doce, a la espera de confirmar de forma oficial el hallazgo de un nuevo cuerpo sobre el terreno.
Consternación de los reyes ante la gravedad del siniestro
La Casa Real ha emitido un mensaje a través de la red social X en el que los reyes se declaran "profundamente consternados por la tragedia del incendio de Los Gallardos". Don Felipe y Doña Letizia han querido trasladar su "tristeza y pesar a las familias y seres queridos de las personas fallecidas y hacia todos los afectados". Asimismo, los monarcas han expresado su explícito reconocimiento y apoyo a los servicios de emergencias y a todos los efectivos que continúan trabajando con profesionalidad en la zona afectada.
Reacciones políticas y consternación institucional
La magnitud de la catástrofe ha provocado una profunda conmoción en el ámbito institucional. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, han expresado públicamente su dolor ante el suceso.
Como consecuencia directa de la tragedia, la Junta de Andalucía ha aplazado el acto de toma de posesión de los consejeros del nuevo Ejecutivo autonómico, que estaba programado para realizarse esta mañana en Sevilla.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha manifestado en declaraciones a la SER que el país se encuentra en "situación de shock" y ha transmitido toda la solidaridad a las familias. Robles ha recalcado la importancia extrema de que la población civil siga estrictamente las instrucciones de evacuación de las autoridades.
Asimismo, el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, ha transmitido su solidaridad y ha puesto todos sus recursos a disposición de las autoridades andaluzas. El alcalde de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes, ha manifestado que este grave incendio forestal genera una enorme incertidumbre, dolor y conmoción en toda la comarca del Levante Almeriense.