ver más

Un exhaustivo análisis liderado por la Universidad de Oxford ha puesto en duda las directrices actuales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recomiendan entre 2 y 7 días de abstinencia antes de una recogida de semen o de técnicas de reproducción asistida.

El estudio, que analizó 115 investigaciones en humanos y 30 especies animales, revela que la eyaculación regular, ya sea por actividad sexual o masturbación, produce espermatozoides de mayor calidad y con menores daños en su estructura genética.

La investigación identifica que los espermas maduros, mientras están almacenados, sufren un deterioro muy rápido, independientemente de la edad del varón. Según la coautora Rebecca Dean, los espermatozoides agotan sus reservas de energía rápidamente, lo que convierte al almacenamiento prolongado en un factor perjudicial para la fecundación y la calidad del embrión.

Diferencias biológicas entre sexos en la preservación

El estudio también se centra en el reino animal y esclarece sobre cómo machos y hembras gestionan el almacenamiento de semen. Aunque ambos sexos utilizan el almacenamiento como estrategia reproductiva, los investigadores hallaron que las hembras son evolutivamente más eficientes preservando la calidad del esperma a largo plazo.

image

Ilustración de espermatozoides durante el proceso de fecundación.

Irem Sepil, coautora del Departamento de Biología de Oxford, explica que estos mecanismos femeninos para prolongar la viabilidad del esperma podrían inspirar futuras tecnologías de biomimética. El objetivo sería mejorar los sistemas de almacenamiento artificial de semen, basándose en cómo estos órganos naturales nutren y protegen a las poblaciones de espermatozoides del estrés oxidativo y la muerte celular.

Implicaciones directas en la reproducción asistida

Los nuevos hallazgos de Oxford tienen una aplicación inmediata en la práctica clínica y en los protocolos de las unidades de reproducción asistida. Los datos sugieren que el límite máximo de siete días de abstinencia marcado por la OMS podría ser excesivo, ya que pruebas recientes indican que realizar una eyaculación en las 48 horas previas a la obtención de una muestra para Fecundación In Vitro (FIV) mejora significativamente las probabilidades de éxito.

Más allá de la medicina humana, el profesor Krish Sanghvi destaca que entender la demografía de las poblaciones espermáticas es vital para la ciencia. Estos descubrimientos no solo optimizarán los protocolos de fertilidad asistida, sino que también podrían beneficiar los programas de cría de especies en peligro de extinción al reducir el daño espermático durante su almacenamiento y manipulación.

Temas:

estudio espermatozoides OMS OMS

seguí leyendo