La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado un episodio de calima en Canarias y ha avanzado que, a partir del miércoles, se producirán "precipitaciones en el extremo oeste peninsular y Ceuta", en un contexto de cambio brusco del tiempo tras varios días de ambiente casi primaveral en amplias zonas del país.
El aviso llega después de un fin de semana primaveral marcado por cielos despejados y temperaturas inusualmente altas para la época, con registros por encima de los 25 ºC en puntos del sureste peninsular. Sin embargo, el escenario atmosférico dará un giro progresivo con la entrada de un frente atlántico que pondrá fin a esta estabilidad.
El cruce entre lluvia y polvo en suspensión es el que puede dar lugar a las llamadas “lluvias de sangre”, un fenómeno llamativo por su impacto visual y por las molestias que genera, aunque relativamente conocido en meteorología.
Qué son las “lluvias de sangre” y por qué pueden aparecer ahora
El término “lluvias de sangre” es una expresión popular que describe la lluvia con barro: gotas que arrastran polvo sahariano en suspensión y dejan manchas rojizas o marrones en coches, terrazas, ventanas y fachadas.
Este fenómeno se produce cuando una masa de aire cargada de polvo, normalmente de origen sahariano, coincide con precipitaciones. El agua arrastra esas partículas minerales y termina cayendo en forma de barro.
En este caso, la clave está en la circulación de vientos del sur en capas medias, asociada al cambio de patrón atmosférico. Esa configuración favorece el transporte de polvo hacia la Península, mientras se aproximan frentes por el oeste. El resultado es el escenario ideal para que aparezcan “lluvias de sangre” en las zonas donde coincidan ambos factores.
Además del efecto visual —cielos más turbios y menor visibilidad—, el principal impacto lo sufrirán en las personas con problemas respiratorios y se notará la suciedad acumulada tras las precipitaciones, especialmente en superficies exteriores.
Un frente atlántico pondrá fin al ambiente primaveral
Según explica el meteorólogo de Meteored, Samuel Biener, a partir de este martes, "el chorro polar trazará meandros muy importantes que ayudará a que una vaguada se aproxime al oeste de la Península".
Las primeras lluvias aparecerán a últimas horas del martes en las zonas más occidentales de Galicia. El miércoles se intensificarán en el oeste gallego y se extenderán, de forma más irregular, por Asturias, la mitad occidental de Castilla y León y el oeste de Extremadura. También podrían alcanzar Huelva, aunque este extremo aún está pendiente de confirmación.
La previsión apunta a un escenario de mayor inestabilidad a medida que avance la semana, con la posible llegada de más frentes, descenso de temperaturas y un retorno a un patrón más invernal en varias zonas del país. Tras días de sol y temperaturas elevadas, España se prepara así para un episodio que, aunque no es excepcional, sí puede resultar impactante por sus efectos visibles y por el brusco cambio de tiempo.